Obscurus: el dolor de reprimir la magia.

Ahogar el desarrollo de un talento, habilidad, competencia o interés en un niño o niña, aunque pensemos que es «por su bien», sólo genera frustración y tristeza. Las ansiedades que como adultos sentimos frente al mundo, no pueden ser motivo para reprimir la magia.

Animales Fantánsticos y Dónde Encontrarlos

La saga de Harry Potter me pilló crecidito por lo que no soy un gran seguidor. Pero hace unos días, me senté con mis hijos a ver esta precuela de la obra escrita por J.K. Rolling y he encontrado un concepto valioso que quiero compartir aquí.

Esencialmente, la peli va de Newt Scamander (Eddie Redmayne), un despistado mago inglés, que desembarca en N.Y. siguiendo el rastro de animales míticos que vagan sueltos por la ciudad. Con devoción y mimo los captura y mete en su maleta mágica para rehabilitarlos. Pero, no sé muy bien por qué, su valija no tiene una correa para evitar que se abra, escapándose los que ya tiene dentro y causando conmoción.

Dentro de la trama de magos, ministerio de magia, personajes encubiertos que no son lo que dicen ser, Nomaj (humanos sin poderes) y las creaturas que dan nombre al film, lo que más llamó mi atención fue la presencia de un destructivo Obscurus . Como padre y formador creo que poner la mirada en él, nos da pistas muy significativas sobre nuestro rol de educadores.

La energía reprimida

Según explican los personajes, un Obscurus es la energía reprimida de un niño mágico (conocido como Obscurial). Es descrito como una fuerza «sombría» y «parasitaria».

Esta energía se manifiesta como una entidad que estalla con furia violenta y destructiva, adoptando el aspecto de humo negro, como el ser que atormenta  a los náufragos aéreos de Lost.

¿Cómo se originan?

Cuando un niño o niña maga, sufre abuso físico o psicológico por su condición mágica y por el temor a ser perseguido por muggles (los que no tenemos magia), se ve obligado a reprimir su talento, llegando a creer que en realidad no lo tiene.

Su poder se vuelve destructivo y acaba en la muerte del frustrado niño o niña. Según la información que tienen, los obscurus no pasan de los 10 años de edad-pero se han encontrado algunas excepciones.

Nos dice Newt Scamander:

Antes solían haber más Obscurus, pero aún existen. Antes que los magos tuviéramos que escondernos, cuando todavía éramos perseguidos por Muggles, en ocasiones, los jóvenes magos y brujas  intentaban suprimir su magia para evitar ser cazados. En vez de aprender cómo dirigir y controlar sus poderes, ellos se convertían en lo que llamamos Obscurus.

Reprimir la magia miraconatencion(Perdonad la digresión, pero se parece bastante a lo que le ocurre a Elsa de Frozen)

¿Qué tiene que ver conmigo?

La posibilidad que tengamos una hija o hijo mago o bruja es ínfima –estadísticamente, la mayoría de lectores de este blog son muggles-. Pero seguro tenemos en nuestra familia talentos que necesitan desarrollarse y florecer. Pero como madres y padres nos podemos encontrar con que esos «poderes» resulten contrarios a nuestras expectativas o, abiertamente, nos produzcan incomodidad, incluso rechazo.

Reprimir la magia crea obscurus
Credence crece en un entorno de represión, miedo y sospecha.

Pero intentar ahogarlos, como la magia de los obscurus al final lo que causará es dolor. No estimular sus aptitudes, favoreceremos un sentimiento de frustración, enfado y, muchas veces, miedo y baja autoestima.

El rabia se acumula a partir de la percepción de estar viviendo una injusticia: la de no sentir que no se me valora por lo que soy, y se me exige a partir de las expectativas parentales.

«Es por su bien, tiene que salir preparado para enfrentar el mundo»
Sacando «lo mejor de ti»

Producto de nuestros juicios sobre la necesidad de subsistencia económica o integración social “normal” (¡1, 2, 3, defina normal!), creemos necesario inhibir ciertas aptitudes que no nos parecen adaptativas. Algunos ejemplos:

– Hijas o hijos demuestran «demasiado» interés y capacidades por disciplinas artísticas. Tememos que no puedan vivir de ello o que entren en un mundo de voluptuosidad  emocional que solemos asociar a “los artistas”. Que, incluso si tiene éxito y puede vivir de su trabajo, esté expuesto a “tentaciones” que lo lleven por el mal camino (¡1, 2, 3, defina “mal camino”!).

Arte, ciencias, mucha sensibilidad… Hay que hacer de él un chico duro

– Un alto interés por las ciencias puras. Estamos condicionados por la idea de que tienen poca salida profesional o que es un mundo “poco práctico”. A la vez, tememos que sufran un aislamiento social o que sean unos bichos raros (afortunadamente la serie The Big Bang Theory, con humor ha normalizado a doctores e investigadores).

– Nuestra capacidad de crear Obscurus no se limita a los casos anteriores. Un rótulo  habitual en la escuela y la familia es “niño/a difícil”. Cuando su comportamiento es inusual o dan respuestas demasiado independientes a los requerimientos adultos, los etiquetamos como “conflictivos”. Paso siguiente, disciplinarlos para que se «porten bien» en vez de buscar cómo canalizar su iniciativa e incluso la agudeza de su ingenio.

No es la manera más honrada de ganarse la vida, pero puede ayudar.

– Otros rótulos habituales: “hiperactivo” (hiperkinético en mis tiempos), “déficit atencional”, “rebelde”, “contestón”, “siempre está en las nubes” y todos las que has escuchado alguna vez, dichas a ti o a otros.

– Niñas y niños con altas capacidades. Al  no tener un sistema educativo que favorezca su desarrollo, se pierden en un marasmo de incomprensión y frustración. Esto con grandes consecuencias para su futuro académico y profesional, a pesar de que sus destrezas son bien valoradas en lugares de trabajo considerados «tradicionales».

¿Qué hago como madre o padre?
reprimir la magia
A veces, desarrollar todo nuestros talentos tiene un precio.

Como he dicho antes, en cada familia tenemos niñas y niños con sus particulares poderes mágicos. Ellas y ellos esperan con curiosidad y ansias encontrar su Hogwarts personal (escuela de magia donde pueden desarrollar esos talentos). Nuestra misión como madres, padres y educadores es librarnos de las propias ansiedades sobre el futuro económico, social o afectivo que sólo sirven de tapón para su crecimiento.

Junto a ellas/os debemos buscar la mejor manera de hacer que su energía florezca y dé frutos, tanto para su vida personal como por el aporte que harán a su entorno.

Mira con Atención

Puestos a elegir: ¿Preferirías que tu hija o hijo sea una energía reprimida, una fuerza «oscura» y «parasitaria» o un mago o bruja capaz de sacar lo mejor de sí y de los demás?
¿Cuáles son las ansiedades que guían la educación que das a tu familia?
¿Cómo éstas pueden estar frustrando sus talentos, y convirtiéndolos a su manera en Obscurus?

Animales Fantásticos y Dónde Encontrarlos (2016)Reprimir la magia

Guion: J.K. Rolling
Director: David Yates
Con: Eddie Redmayne, Katherine Waterston ; Dan Fogler ; Colin Farrell

Disponible en España en HBO.

IMDB                              Filmaffinity

Cómo aprender a ver series y pelis con nuestros hijos

En estos días de cuarentena, es posible que nuestros retoños estén dedicando muchas horas al consumo de ficción audiovisual. ¿Te has planteado alguna vez que las horas que pasan frente a la pantalla puedan ser también una herramienta de aprendizaje, no sólo de entretención?

Estamos encerrados, es un hecho. Tanto nosotros como nuestros hijos e hijas estamos compartiendo un mismo espacio durante mucho tiempo… como pocas veces antes.
Dentro de este encierro, las madres y padres estamos siendo bombardeados a través de los chats de whatsapp y correos con múltiples opciones de actividades, webs y deberes para que no pierdan su ritmo de aprendizaje (o al menos detener la curva de olvido) o incluso lo aumenten.

¿Cuántos días quedan?

Sumemos las ingentes sugerencias y ofertas para aprovechar las horas de ocio, para que estén activos y no se nos aburran (¡Ay, el temido aburrimiento!). Muchas de estas propuestas son de juegos que además de divertir enseñan: ayudan a desarrollar habilidades cognitivas, estimulan la expresión plásticas o las destrezas psicomotoras. Continuar leyendo «Cómo aprender a ver series y pelis con nuestros hijos»