¿Y si un día fueras dueño del tesoro más grande del pop?

Yesterday

Una comedia sobre la ética personal, la honestidad y la culpa. Las peripecias de Jack Malik nos plantean qué hacer con nuestros dones y la responsabilidad de compartirlos o no.

Yesterday, dirigida por Danny Boyle, es una película sencilla, en el límite de ser sólo una peliculita, pero desde esa simplicidad podemos extraer preguntas muy llamativas sobre el rol del artista, los límites de la propiedad y qué hacer ante una encrucijada ética.

Con estas características, es un film ideal para ver en familia (también en la escuela, pero ese es otro tema), abriendo conversaciones que desvelen los puntos de vista de cada uno sobre los dilemas morales del protagonista. De paso, es una alegre forma de acercar a los más jóvenes a la música de los Beatles.

Sinopsis

La premisa es tan sencilla como efectiva: A partir de un extraño corte de luz planetario, surge una línea temporal alternativa donde nunca existieron The Beatles. Jack Malik (Hamish Patel), cantante y profesor de primaria con una carrera que no despega –en realidad, como mú

Grabando

sico es malo, se da cuenta que es el único que recuerda al cuarteto de Liverpool.

Entonces, decide usar este tesoro musical, interpretando las canciones de Lennon-McCartney y figurando como autor de todos los temas.

¡Ay, las dudas, siempre las dudas!

Como es de esperar, cual tromba irrumpe en la escena musical. Gracias a la audaz estrategia de Debra, su agente, (Kate McKinnon), en pocas semanas está a un tris de convertirse en una súper estrella.

Pero le entran las dudas ¿Es honesto obtener fama y lucrarse con la obra de otros, aunque en rigor esos autores no existen?

En paralelo -como es una historia de Richar Curtis, no podía faltar el romance- Jack se debate entre tener un amor real y profundo con la chica que siempre ha soñado o ser un ídolo. Pero como esta parte es menos interesante, no hablaremos aquí de ella.

Los dilemas éticos personales
¿Cómo se llama la canción? Yesterday ¿Cuándo la escribiste?

Opiniones aparte sobre la trama, creo que las preguntas que se hace el protagonista, que no puede compartir con nadie, son muy válidas, y las que se pueden proponer sobre lo que le está pasando, dan pie para interesantes conversaciones con niños y jóvenes:

¿Por qué siente remordimiento si no está dañando a nadie?
¿Es legítimo adueñarse de las obras o debiera respetar a los verdaderos autores?
¿Es justo sacar partido personal de algo que no ha creado?
¿No haberlas compuesto él, significa que no le pertenecen?
¿Tendría que guardarse las canciones sólo para él para no traicionar la memoria de los autores?

Antes de seguir, apunto que no hablo de los límites de la creatividad, dónde acaba la inspiración y comienza el plagio, el protagonista recoge la obra lo más fidedignamente posible –dentro lo que le permite la memoria,–sólo cambiando algunas letras por sugerencia del mismísimo Ed Sheeran: Ey, Jude, por el “más actual” Ey, dude (Ey, compi, pana, colega, “notas”)

Síndrome del impostor y responsabilidad personal
Adivina a quién conoce en pleno 2019.

Mientras Jack se revuelve en sus cavilaciones, tras el concierto de lanzamiento le llega al camerino un pequeño submarino amarillo. El mensaje es claro, no es el único que recuerda a los Beatles. Nuestro músico entra en pánico, se siente descubierto, impostor. Emergen todo tipo de fantasías persecutorias, para él es el final.  Cuando conoce a las dos personas que le han enviado el juguete, la escena tiene un giro inesperado, a la vez que esperanzador que nos plantea aún más interrogantes

¿A quién debe honestidad el protagonista?

¿Si en pos de la honestidad se guarda para sí el tesoro que posee, no sería injusto con el resto de la humanidad? Obviamente podemos vivir sin las canciones de los Beatles, seguiríamos trabajando, estudiando, cumpliendo (o no) con nuestras tareas diarias. Pero como toda manifestación de arte, al faltar, nos empobrece aunque sea un poco. Para algunos mucho.

Entonces,  ¿a quién se debe? ¿A su integridad personal o a los demás que reciben encantadas ese regalo?
¿Debería contar el origen real de las obras? ¿Le creerían, lo tomarían por trastornado?

Sobre el final
ética personal
¿Ser una super estrella o ser honesto con sí mismo? ¿Es reñido una cosa con la otra?

Como comenté al inicio, las posibles conversaciones son muchas y muy interesante, como guinda de la torta nos podemos preguntar: ¿Qué otro(s) final(es) podría haber tenido la película? O, lo que es más o menos lo mismo: ¿Qué harías tú en su lugar?

Aunque parezca spoiler, ésta es una pregunta que nos podemos hacer en prácticamente todas las películas. Probablemente la respuesta nos define.

Mira con Atención

Todas las interrogantes que he planteado en el texto. Y cualquier otra que te surja sobre la ética personal y las decisiones personales.

 

Yesterday, All my troubles seemed so far away.

YESTERDAY (2019) ética  personal Decisiones yesterday

Guion: Richard Curtis
Director: Danny Boyle
Con: Himesh Patel, Lily James , Ed Sheeran

En España, disponible en Amazon Prime Video.

 IMDB                                   Filmaffinity

Desvelar y denunciar a pesar de nuestra ceguera

SPOTLIGHT

Los periodistas de Spotligth investigan con rigor y coraje para desenmascarar una red que protege a sacerdotes que llevan años abusando sexualmente de niños y jóvenes en Boston. Pero su celo periodístico los enfrenta a su propia ceguera anterior.

La película, ganadora del Oscar a la Mejor Película del 2016, se basa en el trabajo de investigación periodística de un equipo del Boston Globe que en 2002 destapó el escándalo de abuso reiterados a menores y la protección institucional a los curas involucrados por parte de la jerarquía de esta ciudad norteamericana. El resultado fue un sacudón para la Iglesia Católica entera.

El argumento

El nuevo director al periódico, Marty Baron (Liev Schreiber) insta al equipo de periodismo de investigación a hacer el seguimiento de una información escrita en una columna de opinión por una colaboradora del medio. Los reporteros comienzan su labor con desconfianza hacia la instrucción del recién llegado, el tema ha estado en el aire varias veces pero, dados los prejuicios contra el abogado defensor de las víctimas y otras circunstancias, no han considerado digno de investigar.

Poco a poco van uniendo testimonios de varias víctimas, relacionando casos que hasta entonces se habían visto como algo aislado. Descubren documentos que dejan ver una estructura destinada a ocultar el escándalo, pero que no sanciona a los abusadores. A la cabeza de todo el entramado va emergiendo el obispo de Boston.

La poderosa iglesia de una ciudad donde más de la mitad de los habitantes son católicos, aparece conforma un aparato institucional perfectamente enterado y preparado para acallar los numerosos casos que cada cierto tiempo aparecen y, sobre todo, evitar que salgan a la luz. Ninguna redacción ha pesquisado esta información y menos enfrentado a la entidad que está detrás.

mira con atención ceguera cognitiva
Para un niño pobre de una familia pobre, la religión pesa mucho. Y cuando un cura te presta atención, es importante.

A medida que avanzan con su trabajo, los actores involucrados, especialmente víctimas y representantes de éstas, hacen notar que la información que ahora los reporteros buscan ya se la habían entregado antes al periódico. ¿Por qué no se había publicado nada más consistente? La sombra de una mano oculta tras el silencio ronda la redacción. Continuar leyendo «Desvelar y denunciar a pesar de nuestra ceguera»

Elige la vida, elige elegir.

Trainspotting

Elige la vida. Elige un empleo. Elige una carrera. Elige una familia. Elige un televisor grande que te cagas. Elige lavadoras, coches, equipos de compact disc y abrelatas eléctricos…

Así escuchábamos en el año ’97 a Ewan Mc Gregor mientras corría perseguido por agentes de policía y un coche casi lo atropella. Éramos la generación de los ‘90, habíamos crecido en Chile bajo la dictadura de Pinochet, estuvimos llenos de esperanza “y alegría que viene” con la nueva democracia. Trainspotting fue, sin duda, una película fundamental para muchos de nosotros. 

¿Elegir? ¿Qué elegir?

“Elige la vida” comenzaba diciendo Renton (Mc Gregor) acabando con “Elige pudrirte de viejo cagándote y meándote encima en una casa miserable, siendo una carga para los niñatos egoístas y malcriados que has engendrado para reemplazarte. Elige tu futuro. Elige la vida”. No era muy esperanzador, pero bastante realista. Continuar leyendo «Elige la vida, elige elegir.»