2018: Seguir aprendiendo como espectador

Hace algo más de un año comencé este blog como invitación a mirar con atención la ficción audiovisual, extrayendo de ella aprendizajes que aporten a nuestras vidas.

Como explicaba en la entrada de presentación, “las historias son experiencias emocionales con significado” (Robert Mckee) y la búsqueda de este significado es una fuente relevante de aprendizajes y sabiduría.

Nuestra materia prima: la ficción
cine y coaching ontologico
Familia que ve la tele unida…

Desde hace más de un siglo se hacen películas de cine y, algo menos, las series de televisión ocupan una parte importante de la programación. Pero nunca como ahora han estado tan a la mano.

Si hasta hace poco teníamos que ir al cine para ver las películas, y si no podías verla en la gran pantalla había que esperar a una reposición o que la pusieran en televisión. Y en la pequeña pantalla, tanto películas como series se programaban en un día y hora. Si no estabas en ese momento frente al aparato te lo perdías. Si esto ocurría, nos conformábamos con los comentarios de otros al día siguiente o, si era el caso, intentar ponernos al día con el resumen “en capítulos anteriores”.

Hoy  podemos ver casi cualquier historia en casi cualquier momento. Basta tener conexión a internet o habérnosla descargado previamente en nuestro equipo. Si además, ni siquiera necesitamos tener un televisor delante, la vemos en el ordenador, Tablet, teléfono móvil o a través de la consola.

Entonces, habiendo tanta disponibilidad de ver ficción, de empaparnos de estas experiencias emocionales y cognitivas, tenemos que aprovechar la oportunidad de usarla como fuente de aprendizajes además de entretenernos. Continuar leyendo “2018: Seguir aprendiendo como espectador”