Descubre “el sortilegio abúlico” que te mantiene encerrado

El Ángel Exterminador

Hoy vamos a hablar de un clásico, una de las obras más inquietantes de Luis Buñuel, sabiendo que la mayoría de la obra de este aragonés es muy inquietante.

El argumento es “simple”: un grupo aristócratas, todos muy elegantes y compuestos, se reúnen a cenar en una mansión. Tras la cena, a la hora de irse, nadie lo hace. Al principio es algo sutil casi no lo notan, pero las horas pasan, se quedan a dormir allí y nadie se abandona el lugar. No sólo no abandona la casa, los más de quince invitados ni siquiera sale del salón en que se encuentran.

Pasan los días y no hay caso, no salen. A medida que el tiempo avanza, los refinados comportamientos que acompañan a la “alta sociedad” se van perdiendo a la vez que se despojan de sus rígidos vestuarios. La degradación física y moral se apodera de su interacción. Sin quererlo se convierten en supervivientes dentro del salón, en una especie de náufragos cuya isla es el reducido espacio dentro de la mansión.

Como si esto no fuera suficiente, desde fuera tampoco nadie entra. Llegan hasta la reja y de ahí no pasan.

¿Qué les impide salir?

Lo inquietante de la película y su gran acierto es que no hay una fuerza exterior que les impida moverse. No se trata de algún ente que les prohíbe moverse, no hay monstruo, no hay policía ni ejército ni una masa enfurecida amenazante. Todo está dentro.

Ellos mismos hablan de “la abulia” que les embarga y les impide moverse. Llegan hasta el límite de la estancia y no dan el paso. “Nada” les impide cruzar esa imaginaria barrera pero no lo hacen. Continuar leyendo “Descubre “el sortilegio abúlico” que te mantiene encerrado”