En el comienzo fue un big bang.

Aquí no hablaré del origen del universo. Eso está muy lejos de mi intención y, sobre todo, de mis conocimientos.

¿De qué hablaré aquí, entonces?

En este blog quiero aprovechar mi experiencia personal y profesional en ámbitos distintos -psicología, formación, coaching, guion y escritura dramática- para compartir reflexiones que nos ayuden a mejorar nuestra vida .

Había una vez un niño…

De pequeño viví inmerso en un mundo de historias, las que me contaban mis hermanos o mis jefes de scouts; las que leía en libros y revistas; las que veía en televisión y en el cine.

Junto con empaparme de cuentos y relatos, poco a poco las iba inventando. Sin darme cuenta me iba convirtiendo en contador de historias, creador de personajes y tramas.

Entonces…

Pero no lo supe hasta mucho después. Durante un largo tiempo, dado mi entorno familiar y escolar, yo me consideraba a mí mismo alguien ordenado, colaborador, solidario, serio (muy serio), pero no un creador.

Me sentía muy lejos de cualquier cosa que tuviera que ver con lo artístico. A pesar de las evidencias –escribía y montaba las obras de teatro de mi clase, participaba en los vídeos- yo seguía pensando que no pertenecía a ese mundo.

Recuerdo que un compañero de clase me sugirió que estudiara cine y yo me reí. Eso no tenía nada que ver conmigo, yo estudiaría y me preparararía para algo “importante” y muy comprometido con el servicio a otros.

Después…
La máquina con que se escribió “Ensayo sobre la Ceguera”

descubrí que pocas cosas hay más “importantes” que crear una historia con pasión y compromiso, que a la vez puede ser uno de los mayores servicios que podemos hacer por los demás.

¿Y qué pasó?

De pronto, bien entrados los veintitantos, vi que lo que estaba haciendo con mi vida poco tenía que  ver con los planes que imaginaba al salir del colegio. Era parte de equipos de rodaje y a falta de estudios formales, aprendía a marcha forzada cada día de trabajo.

Pero cuando no encontraba mi lugar en el audiovisual, volvía al mundo de la psicología, a las empresas, a trabajar como consultor y formador.  Así alternando por las buenas y las malas hasta hoy.

¿Bueno, y el blog de qué va?

Este blog une ambos mundos, el de la creación, las historias, la dramaturgia y el cine, con el desarrollo personal, el crecimiento y  aprendizaje emocional.

Voy a tomar lo que ambos mundos me han enseñado para invitarte a mirar de un modo diferente, Mirar con atención para encontrar claves que te ayuden a vivir una vida mejor.

Aquí empezamos.