Jack Skeleton necesita encontrar su IKIGAI

En Pesadilla antes de Navidad/El Extraño Mundo de Jack (The Nightmare before Christmas), Jake Skellington, aburrido de la misma rutina de sustos y gritos, quiere repartir la alegría de la Navidad.

cine y psicología ikigai
Santa y uno que no se ha portado muy bien (con él)

Pero su misión pone a Santa en peligro, además de crear una pesadilla para los niños y niñas del mundo y poner su propia vida en peligro. La desazón del Rey Calabaza nos muestra un camino para encontrar nuestra razón de ser.

La navidad y la ficción

Acabamos de terminar todo el ciclo navideño y dependiendo del hemisferio en que te encuentres comienzan las vacaciones de verano o un nuevo ciclo laboral, en ambos casos marcado por propósitos y, muchas veces con intenciones de cambio.

Personalmente, no soy muy amigo de las películas sobre Santa Claus, Papá Noel o Viejito Pascuero (sí, en Chile le llaman así). En general, no comulgo con la idea de contar a los niños que un anciano vestido de rojo en un trineo tirado por renos que vuela desde el polo norte reparte regalos por todo el mundo. Para ser justos, lo mismo me pasa con los tres monarcas de Oriente (y supongo que de África). Y las películas sobre sus aventuras y conflictos no me convencen.

De todos modos, vamos aprovechar para poner el foco y la atención en una película con temática navideña que nos puede regalar grandes lecciones que al fin y al cabo es de lo que se trata este blog. Para ser justos, su temática se reparte entre navidad y halloween, pero la acción se sitúa justo los días antes.

Pesadilla antes de Navidad/El Extraño Mundo de Jack (The Nightmare before Christmas) es una película de animación por stop motion (muñequitos que se mueven cuadro a cuadro), surgida a partir de un concepto de Tim Burton –también productor- y dirigida por Henry Selick.

Ser un tipo súper pro no basta

Jack Skellington es el rey del mundo de Halloween (The Pumkin King), el gran experto en el terror en la noche de brujas; es respetado por sus pares y admirado por los pequeños de Halloween Town, el singular pueblo donde todo es terrorífico, aunque ninguno vive con miedo.

Nuestro protagonista se define a sí mismo como “un profesional, un maestro infernal al que el mismo Lucifer lo puede envidiar”. Pero, está aburrido por la rutina de sustos y gritos año a año:

“Muy dentro en mi interior hay un vacío aterrador, qué sensación en mi corazón surgió inesperado y veloz”, clama compungido. “Hay soledad en mí corazón y necesito más calor. La fama no me ayudará, mis lágrimas vacías están”.

Todo el éxito y la fama han dejado de tener sentido. Tras su momento de desolación cae en la ciudad de la navidad y se abre para él un mundo desconocido y alucinante, maravillándose con sus luces, la alegría y los colores.

En ese momento cree encontrar un nuevo sentido a la vida. Siente que su misión ha cambiado que tiene que dedicar su pasión y misión a llevar adelante la navidad, repartir los regalos, entregar a su manera toda la alegría de esta festividad.

Y el quid está en “a su manera” la forma en que él conoce y sabe hacer las cosas. En el caso de Jack, su modo de ver el mundo es a través del miedo. Es cierto que no es el miedo profundo, el paralizador el vital. Es un terror juguetón, son sustos dentro de la tradición anglo sajona de Halloween. Pero claro, nada tiene que ver con el espíritu de paz y amor que caracteriza a la navidad en esas –y otras- latitudes.

La historia y los personajes de esta película tienen muchas aristas a las que mirar con atención (por ejemplo la relación del Científico Malvado (William Hickey), con Sally (Catherine O’Hara), la mujer que ha creado, da para un post entero).

Jack, un tipo con iniciativa

Pero la iniciativa de Jack convierte la alegre navidad en una verdadera pesadilla, además de poner en serio riesgo su vida y la de Santa Claus. La conclusión fácil sería “pastelero a tus pasteles”. Pero eso es demasiado fácil y en este blog nos gusta lo complejo (que no complicado).

ikigai, psicología y cine
Ahora la navidad será mi reino.

Si ponemos atención a su estado emocional, a la repercusión sobre su estima, a la ceguera en que cae que, producto de su propia arrogancia no le deja escuchar siquiera a la única voz sensata en Halloween Town: Sally; esto requiere de  una transformación profunda que le permita verdaderamente encontrar un sentido de vida.

Para este fin vamos a adentrarnos en una filosofía de vida que viene desde el Japón: El Ikigai.

¿Qué es el IKIGAI?

El objetivo de este enfoque es esencialmente encontrar “la razón de ser” de cada uno que es lo que ha perdido Jack según nos canta en  su monólogo inicial. Nada puede con su sensación de vacío, de falta de un motivo para estar en el  mundo. ¿Te suena conocido?

El Ikigai es, según los estudiosos, una de las razones de la longevidad japonesa.

Lo que en palabras de  Francesc Miralles, coautor de Ikigai: los secretos de Japón para una vida larga y feliz, aporta este método es “una motivación vital, una misión, algo que dé fuerzas para levantarse de la cama por las mañanas”.

Como veremos no se trata de algo metafísico ni místico sino de un enfoque que se centra en preguntas fundamentales que tienen que guiar tu forma de vivir para encontrar lo que Jack ha perdido.

Los puntos en que se basa el Ikigai
  • Lo que nos apasiona,
  • Lo que somos buenos haciendo
  • Lo que el mundo necesita de nosotros (lo que podemos aportar)
  • Lo que nos puede dar un sustento (lo que están dispuestos a pagarnos por ello).

“El objetivo es identificar aquello en lo que eres bueno, que te da placer realizarlo y que, además, sabes que aporta algo al mundo. Cuando lo llevas a cabo, tienes más autoestima, porque sientes que tu presencia en el mundo está justificada. La felicidad sería la consecuencia”, en palabras del mismo Miralles.

Dicho así, la interacción de estos factores nos da un camino marcado por cuatro cosas. Más fácil que explicarlo es mostrarlo en un sencillo esquema:

Ikigai cine y psicología
Puedes imprimirlo y pegarlo en tu cocina.

Los cuatro factores principales interactúan entre sí, el encuentro entre lo que amas y lo que eres bueno es la Pasión; entre lo que amas y el mundo necesita es tu Misión, entre lo que el mundo necesita y aquello por lo que te pueden pagar es la Vocación y entre lo que te pueden pagar y lo que eres bueno se concreta en la Profesión.

Así dicho suena sencillo. Y lo es, otra cosa es llevarlo a la práctica, atreverse a seguir lo que vas encontrando como motivador y perseverar.

¿Cuándo buscar el IKIGAI?

Según los que saben, cualquier momento de la vida es bueno para hacerse estas preguntas, pero según los expertos, son dos especialmente indicados, uno, en la adolescencia, cuando tienes que elegir una carrera, y la otra cuando te sientes estancado en tu vida profesional y sientes que no estás en el lugar adecuado, como Jack, quizá cercano a lo que otros llaman “crisis de la mitad de la vida”.

Sólo es cosa de hacerse unas preguntas.

Una pista esencial para orientarse en la búsqueda está en volver la vista y los afectos hacia tu niñez: conectar con esas actividades en que te sentías a tus anchas, que se te iba la hora y te encantaban. Muchas de ellas a la hora de decidir un camino o un trabajo parecen “poco rentables” y quedan enterradas… pero siguen allí.

¿Y si no soy bueno pa’ na?

No sentirse capacitado para nada o sentir que no tengo nada que aportar es un juicio sobre nosotros que en muchos casos vamos asumiendo a medida que crecemos y que luego, como todo juicio maestro, tiñe nuestra mirada sobre nosotros y sobre el mundo. Y para bien o para mal, no hay nadie que no sirva pa’ na. Todos somos servimos para algo aunque muchas veces no lo desarrollamos. Ese algo en lo que nos podemos desarrollar quizá no es muy vistoso o bien considerado socialmente, pero rebuscando lo podemos encontrar.

Dicho de otro modo, no es necesario ser un genio ni súper creativo ni un gran líder. Puede que lo tuyo sea barrer hojas o contar tornillos y si te permite encontrar tu camino, sigue por él.

ikigai psicología y cine
Jack tiene su recompensa cuando vuelva a conectar con sí mismo.

El costo de la aventura navideña de Jack es alto: cientos de niños aterrorizados, Santa Claus a punto de morir torturado por el Coco/Cuco (Oggie Boogie Man) y Jack derribado con cohetes anti aéreos del ejército. Espero que en nuestras vidas no lleguemos a tanto para encontrar lo que nos puede motivar, ayudar a salir de la cama, a aguantar el metro, otras aglomeraciones y exigencias para cumplir nuestra misión. Aunque puede que nuestro IKIGAI no vaya por allí.

Mira con Atención

 ¿Cuál es tu elemento? ¿En qué contexto te sientes a gusto y realizado? (solo o acompañado, con ruido o silencio, al aire libre o en un despacho).

– ¿Con qué actividades se te pasa el tiempo volando?

– ¿Qué te resulta fácil hacer? ¿Qué habilidades especiales tienes, tanto físicas como intelectuales o emocionales?

– ¿Qué te gustaba cuando eras niño? Cuando el juicio sobre ti mismo era menor y te movías espontáneamente.

¿Te has propuesto encontrar tu razón de ser?

Si quieres saber más puedes consultar en: https://elpais.com/elpais/2017/10/31/buenavida/1509440484_558515.html
http://www.bbc.com/mundo/vert-cap-40964286
http://www.francescmiralles.com/article/262

O lee el libro: Ikigai: los secretos de Japón para una vida larga y feliz. Fracesc Millares y Héctor García. Editorial Urano.

Si lo deseas, puedes dejar un comentario que nos sirva a todos.

The Nightmare Before Christmas (1993)ikigai psicología y cine

Pesadilla antes de Navidad o El Extraño Mundo de Jack

Guión: Tim BurtonMichael McDowell y Caroline Thompson
Dirección: Henry Selik
Con: Danny ElfmanChris SarandonCatherine O’Hara y más.

IMDB

Pensar diferente o pensar como todos. Da lo mismo si estás en paz

Bichos, Ratatouille y Cómo Entrenar a tu Dragón

¿En qué se parecen Flik, Remy e Hipo?

Hay tres personajes de películas de animación infantil por los cuales siento un especial afecto y admiración: Flik, el protagonista de Bichos (A Bug’s Life); Remy, de Ratatouille; e Hipo de Cómo Entrenar a tu Dragón (How to train your Dragon).

Los tres tienen una característica común: ven el mundo de una manera distinta al resto y esta forma de ser les acarrea importantes problemas de relación, son considerados raros, son incomprendidos y generan desconfianza. Pero gracias a esa misma manera de estar en el mundo, los tres, tras su”viaje del héroe”, cumplen su sueño y mejoran la vida de su comunidad.

Lo que los hace especiales
Innovar en las labores de recolección de las hormigas, ese sí es un reto

Como decía, todos ellos tienen un don que los hace diferentes, una rara habilidad que en su entorno no está bien vista:

Flik piensa por sí mismo y es tremendamente creativo en medio de una sociedad jerarquizada y ordenada como es el hormiguero. Sus disparatadas ideas tienen graves consecuencias -crispa a los malvados saltamontes que han esclavizado a su colonia- lo que le acarrea el exilio. Claro que para su quijotesca visión, él siente que es el elegido para una importante misión.

Huye, Remy, huye.

Remy, una rata que vive con otras ratas, tiene un olfato exquisito y sueña con cocinar como un verdadero chef. Su búsqueda de sabores y aromas lo lleva a romper estrictas reglas de supervivencia, desatando la ira de la dueña de casa, destruyendo su hogar para acabar flotando en el río -todos- y él perdido y solo.

Hipo es un niño vikingo que sueña volar, estudia con precisión a los

Con un libro, en la aldea. ¡Anda ya! Ponte a hacer algo útil.

dragones e inventa un sistema para cazarlos. El sistema es tan preciso que logra derribar a uno de los más enigmáticos y peligrosos. Se hace amigo de éste y, como dice el nombre de la película, lo entrena. El problema es que su pueblo es de navegantes que odian a los dragones y nunca se les ocurriría volar. Además, su aparente debilidad y ensoñación tienen a su Stoiko, su rudo padre, frustrado y desilusionado.

¿Y esa del chico que baila? ¿No es como el mismo rollo?

Billy Elliot, de quien hablamos hace algunos meses, es otro personaje que encarna lo diferente en un entorno que no valora su pasión. Pero la diferencia con estos adorables animalitos y el intrépido vikingo es que el joven bailarín cumple su sueño personal pero el impacto en la comunidad es secundario. Digo esto a pesar que su padre y su hermano, al aceptarlo como es, cambian y transforman su vida, pero su genio no redunda en una mejora general de la vida de la comunidad. Resultado de imagen de billy elliot gif

A diferencia de Billy, el genio de Flik, después de toda la peripecia, los libera de la tiranía de los saltamontes; el talento de Hipo logra forjar una amistad y colaboración entre isleños y dragones, generando un cambio de paradigma: de enemigos furibundos a ser parte de la familia.

El caso de Remy también presenta algunos matices: a diferencia de la hormiga y el vikingo, él reniega de su identidad ratuna y lejos de los suyos logra construirse una vida muy confortable. De hecho, está tan bien que el encuentro con su hermano es usado dramatúrgicamente como “tu pasado vuelve… y no es para bien”.

Nunca podrás huir de los tuyos. Recuérdalo.

Este es un recurso usado en películas dramáticas o en thrillers en que el protagonista ha huido de su entorno habitual y ha logrado redimirse, pero por uno u otro motivo se reencuentra con los que dejó atrás y no para bien. De todos modos, Remy, para lograr el objetivo, cambia él y provoca una transformación en la visión de los otros ratones. El beneficio es doble.

Pensar diferente, vale… ¿y?

Entonces, hemos dicho que lo diferente al resto es su debilidad aparente pero al final es su grandeza, no sólo para ellos mismos, también para los demás. Como a mí no me gustan mucho los mensajes tipo coaching en muro de facebook (“Cree en ti”; “Hoy es tu día…”) mi mensaje de

Mira desde otra perspectiva. ¡Pero si éste es de otra película! No mezclemos peras con manzanas.

este post no es “pensando diferente vas a tener éxito y vas a mejorar el mundo”. Porque puede que sea así y puede que no.

Para huir de lo facilón, también he de decir que dentro de la diversidad humana, una sociedad en que todos tuvieran un pensamiento creativo e innovador, que siempre estuvieran desafiando las reglas de funcionamiento de las cosas, no sobreviviría.

No todos están llamados a ser los generadores de un nuevo orden. Y aunque parezca menos “cool”, “guay”, “buena onda” o como queramos llamarlo, no se es menos válido porque mi lugar esté entre los “normales”, los que constituyen y perpetúan la regla, los que usan las cosas para lo que están hechas.

Pero no estoy hablando de lo que deba o no deba ser un sistema de interacción social. Se trata de lo que “es”-una vez más la aceptación-.

¿En qué parte de la curva estás?

Como cualquier característica de las personas, la innovación se distribuye de forma “normal”: hay un pequeño porcentaje que no quiere cambiar nada, una gran parte que está más o menos abierta a lo que venga y un extremo que lo quiere cambiar todo y que en algunos casos, tiene la capacidad para que los cambios ocurran.  Esto lo expresa la Campana de Gaus o campana de distribución normal.

Aunque, de vez en cuando cambiar…

Pero, a pesar de lo anterior, aunque sea de vez en cuando, da vidilla desafiarse un poco a hacer cosas diferentes. ¿Por qué? Pues porque puede servir de entrenamiento para aceptar los cambios que nos vienen de afuera. Como en el cuerpo, estirar los músculos como ejercicio ayuda al momento que tengamos que usarlos para una tarea.

Resultado de imagen de ratatouille remy gif

Proponerse hacer algunas cosas de manera diferente también desarrolla el músculo de la tolerancia y la aceptación. Ayuda a empatizar con aquellos que hacen las cosas de un modo distinto al nuestro y más o menos fuera de la norma.

Sirve para reconocer cuando se está ante una innovación y permite mirarla sin miedo. Sin miedo a la innovación. Entrenándome en una mirada abierta al cambio, puedo identificar cuando hay alguien como Flik cerca de mí, y que, a pesar de ser un poco paliza -porque Flik lo es- dejar de verlo como amenazante, y explorar con él o ella la innovación y la novedad que puede aportar.

Puede que no te consideres creativo, pero sí puedes tener la capacidad de descubrir donde hay innovación. Puedes promover la innovación cuando veas un beneficio para todos.

Y atención, para quien es innovador o se le hace difícil adaptarse a los moldes, también es un entrenamiento aceptar que hay cosas que tienen un procedimiento y empatizar con quienes hacen las  cosas con método y parsimonia. También viene bien, de vez en cuando, leer y seguir un manual o rellenar un formulario según lo detalla el BOE o el Diario Oficial . Eso, si no es lo que te sale natural, es otra forma de hacer algo diferente.

La aceptación es otra forma de cambio Resultado de imagen de hiccup 1 gif

Aceptar que su hijo es distinto, y que en esa diferencia está la grandeza, es el aprendizaje del gran Stoiko. Aunque en el camino de su transformación el hijo pierda un pie y casi la vida. Pero nadie dijo que aprender sea fácil.

Mira con Atención:

¿Cuál es tu lugar dentro de tu comunidad? ¿Eres de los que innovas o de los que funciona con regularidad?

¿Cómo juzgas tu rol? ¿Estás en paz con él?

¿Cómo aceptas a los que tienen una “misión” diferente: cómo te llevas con los “diferentes” o con los “normales”? (Define tú cuáles son cuáles).

¿Eres capaz de adaptarte a los requerimientos del momento variando tu forma de pensamiento según la necesidad? ¿Puedes funcionar a veces como alguien que sigue las normas o como alguien que tiene que modificarlas y hacer otras nuevas?

Ratatouille (2007) Pixar Studios
Cómo entrenar a tu dragón (2010) Dreamworks
Bichos (1998) Pixar Studios

 

¿Mamut o zarigüella? Problema de identidad

Ice Age 2. El Deshielo

Ellie, la mamut de la segunda entrega de Ice Age, no tiene conflicto de identidad, ella sabe muy bien quién es: es una zarigüeya.

La trama de la película es sencilla, como el territorio conocido se está empezando a derretir, la cuadrilla de la primera película (Manny, Diego y Sid) emigran a una zona más alta para evitar la inundación. En el camino se encuentran con Ellie y sus hermanos Eddie y Crach.

Ellie no tiene siente ningún problema con el modo en que se ve a sí misma, nunca ha dudado. Los que tienen el conflicto, la disonancia, la estupefacción son los que se relacionan con ella: Diego, el tigre dientes de sable; Sid, el patoso perezoso  y, por supuesto, Manny,  el mamut.

Ellie en Ice Age 2.
Así nos protegemos las zarigüellas.

Éste es el más afectado, especialmente porque siendo el último espécimen de su estirpe,  la aparición de una hembra le trae la esperanza de perpetuarse. Pero con una zarigüella no. El primer encuentro entre ellos no puede ser más rocambolesco, Ellie se cae de la rama en que cuelga como cualquier “didelfimorfo” (obvio que el árbol no resiste su peso) y da “de trompas” con Manny. Continuar leyendo “¿Mamut o zarigüella? Problema de identidad”

Congela lo que te hace único

Frozen

¿Debemos tener cuidado madres y padres al ver Frozen con nuestros hijos? ¿Hay que tener las antenas alertas con esta producción de Disney? ¿Por qué los padres de Elsa y Ana son posiblemente los más ineptos de las películas animadas?

Frozen es una de las películas de animación que más ha recaudado en la historia del cine y ha logrado re encender el amor por las “Princesas Disney”, esas de ojos grandes y suaves gestos. Pero bien vale la pena mirarla con atención.

¿De qué va?

Inspirada lejanamente en el relato “La reina de las nieves”, cuenta que Elsa, la hermana mayor, tiene la capacidad de generar hielo y nieve a discreción. Con pocos años, jugando con su hermana y producto de un error de cálculo en su uso, daña a la pequeña. Para evitar que vuelva a suceder y mientras aprende a usarlo, sus padres, los reyes de Arendell, deciden encerrarla y cerrar las puertas del palacio. Tras la muerte de los monarcas, al cumplir la mayoría de edad, la princesa tiene que hacerse cargo del reino. Pero todo se desmadra al no poder controlar su poder y huye a la montaña congelándolo todo a su paso. Ana, hermana la menor, intenta hacerla volver para descongelar el reino. Continuar leyendo “Congela lo que te hace único”