Hacer algo grande

The Marvelous Mrs. Maisel (temporada 2. Episodios 7 y 10)

“Manhattan, año 1958. Miriam Midge Maisel es una mujer cuya vida como esposa y madre da un giro inesperado cuando, tras ser abandonada por su marido, descubre un talento desconocido para la comedia. Midge cambiará entonces su cómoda existencia en el Upper West Side para hacer monólogos”. (FILMAFFINITY)

Tras la primera temporada (de la que no hemos hablado aquí así que no la busques), Miriam ‘Midge’ Maisel, (Rachel Brosnahan ) se lanza con decisión tras el sueño de hacer y vivir del stand up comedy. Sin embargo, si su vida fuera de los escenarios es acomodada y placentera, su incipiente carrera es todo lo contrario, va a trompicones, plagado de obstáculos.

Actúa en clubes pobretones de los suburbios. En el único local que está, al menos, a mitad de camino del centro (Midtown), es expulsada del escenario por hablar de algo repugnantemente femenino: el embarazo (en 1960 no se puede hablar de ello en público).

Myerson y asociados. Desde fontanería a reprentación de artistas.

Junto a su fiel y abnegada representante, la muy curtida por la vida Susie Myerson (Alex Borstein ), se apuntan a una gira que no resulta especialmente glamorosa. Pequeños locales de poca monta donde hay más borrachos que sillas. Y, sobre todo, moteles de mala muerte, que lo menos que te puede pasar es poner la mejilla en la almohada y algo te pique.

Temporada de artistas
Los hombres se creen divertidos, que sólo ellos pueden hacer reír…

Si bien la segunda temporada refuerza la comicidad, con situaciones más disparatadas y gags muy efectivos, lo más interesante de estas entregas está sembrándose gota a gota en cada episodio. Nos hablan sobre lo que significa ser artista, lo que implica la senda de la creación y cómo remece la vida personal. Nos habla, en el fondo, de la pasión.

Me quiero enfocar en dos momentos de la serie que son especialmente significativos: dos artistas, un pintor y un comediante, nos muestran cada uno en su estilo cómo es exprimirse para crear y las consecuencias que tiene dedicarse por entero a una pasión.

La obra única, arriesgaré la piel

Midge conoce a Declan Howell (Rufus Sewell ), pintor un poco maldito que no vende sus obras. En el estudio de éste, en un momento de inesperada complicidad, él le muestra la que es su gran obra, de la cual corren rumores sobre su genialidad, pero casi nadie la ha visto. Es una obra maestra, “sencillamente perfecto”.

Midge está deslumbrada, el diálogo es el siguiente:

Midge: ¿Por qué no lo vendes?
Declan: ¿Vender lo mejor que he hecho en mi vida para que cuelgue en una galería y tu médico se lo lleve?
Midge: ¿Por qué no lo llevas a un museo?
Declan: ¿Para que esté junto a las momias?
Midge: La gente tiene que verlo.

Midge, ¿seguro que no puedo convencerte para que nos acostemos?

Declan: No, lo pinté para mí. El plan era colgarlo en mi casa, cuando tuviera una casa. Y una familia, cuando tuviera esa vida. En ese momento iba a estar allí. Eso era entonces. Y esto es ahora: Nunca tendré esa vida(…) No estoy haciendo un melodrama, estoy siendo realista. La posibilidad de esa vida se esfumó. Eso nunca sucederá porque TODO CUANTO TENÍA LO PUSE EN ESTE CUADRO. No me queda nada. Es lo que pasa si deseas hacer algo grande. Tienes que ir hasta el final. No puedes tenerlo todo. Pierdes… la familia, la sensación del hogar. Pero, sin embargo, míralo, ahí está.

(Lamentablemente no he encontrado un enlace subtitulado (igual dejo el enlace en inglés por si quieres verlo. A partir del minuto 8:40).

La vida del artista, la vida exprimida con pasión

Una mirada muy aguda de lo que es ser artista. Podemos extrapolarlo, como una definición de la vida vivida con pasión. (Podrían mostrar esta escena a los estudiantes de cualquier disciplina artística antes de comenzar su primera clase).

Alone, alone, alone, alone.

Crecí en un ambiente donde una de las máximas era “mejor si no eres genial o superdotado porque ellos sufren mucho, lo pasan muy mal”.

Por el contrario, Declan declara que todo su talento está en esa obra maestra, pero va más allá, dice “TODO LO QUE TENGO”, toda su pasión, su ser está allí, además, quizás de sus bienes. Ha perdido el camino de la normalidad, la ruta lógica (estudia-trabaja-cásate-ten hijos…). No ha tenido ni tendrá nada de eso… pero ha valido la pena, el cuadro existe.

En el episodio final de la temporada, Midge tiene otra revelación cuando asiste al show del comediante Lenny Bruce (Luke Kirby ). Ella se da cuenta que tiene que tomar una decisión drástica. Si quiere dedicarse a lo que ha descubierto la hace grande, no puede quedarse a medias. Y la decisión es en sí misma su consecuencia: la soledad.

Mira con Atención

¿Conoces tu propia obra? ¿Dónde pones, has puesto o pondrás tu pasión y tu ser? (No tienen por qué ser obras plásticas, interpretativas o escritas. Lo que te resuena como pasión es lo tuyo).
¿Estás dispuesta a pagar los costes de seguir tu pasión? ¿O eliges no ser genial para “no pasarlo mal”?
Y una más, ¿La gente normal no “sufre o lo pasa mal?

(Me comprometo a seguir explorando el mundo de Mrs. Maisel porque en su liviandad nos regala muchísimas distinciones y aprendizajes, especialmente sobre el cambio personal y el redescubrirse.)

La Maravillosa Mrs. Maisel (2017-)

Creadora: Amy Sherman-Palladino
Con: Rachel Brosnahan; Alex Borstein, Michael Zegen ; Tony Shalhoub, Marin Hinkle.
Disponible en Amazon Prime

IMDB                                 Filmaffinity