Curiosidad y morbo versus compromiso social

Un Millón (Cortometraje)

En nuestras últimas dos entradas hemos mirado con atención la película El Show de Truman en la cual el tema es el cruce entre la realidad y la ficción en la televisión.

Para esta entrega he escogido un cortometraje español del guionista y director Álex Rodrigo que habla también de los alcances de la televisión cuando se cruza “la realidad” con la ficción en un ejercicio de metalenguaje.

El argumento

Un trío de terroristas secuestra a Basilio (Juanjo Artero), un poderoso presentador de programas de telebasura – Rescátame- con una larga trayectoria y discutibles métodos. En un sitio web que transmite en directo el secuestro, lanzan este desafío: “si en las próximas horas entran un millón de personas a nuestro sitio, mataremos a Basilio en directo.”

Considerando que su temática está inmersa en el uso insurgente de las nuevas tecnologías -en este caso Internet y los vídeos en streaming-, es  una historia muy emparentada con la serie británica Black Mirror, que nos devuelve el reflejo más oscuro de lo que puede ocurrir con los nuevos desarrollos tecnológicos de la comunicación e información y cómo afectarían nuestras vidas.

Aquí puedes ver el corto completo:

Un Millón explora los límites del uso de la tecnología en pos de un objetivo reinvindicativo: asestar un gran golpe a los programas del corazón, lo que solemos llamar (“los bienpensantes” no sus creadores ni espectadores) telebasura. Continuar leyendo “Curiosidad y morbo versus compromiso social”

Descubre “el sortilegio abúlico” que te mantiene encerrado

El Ángel Exterminador

Hoy vamos a hablar de un clásico, una de las obras más inquietantes de Luis Buñuel, sabiendo que la mayoría de la obra de este aragonés es muy inquietante.

El argumento es “simple”: un grupo aristócratas, todos muy elegantes y compuestos, se reúnen a cenar en una mansión. Tras la cena, a la hora de irse, nadie lo hace. Al principio es algo sutil casi no lo notan, pero las horas pasan, se quedan a dormir allí y nadie se abandona el lugar. No sólo no abandona la casa, los más de quince invitados ni siquiera sale del salón en que se encuentran.

Pasan los días y no hay caso, no salen. A medida que el tiempo avanza, los refinados comportamientos que acompañan a la “alta sociedad” se van perdiendo a la vez que se despojan de sus rígidos vestuarios. La degradación física y moral se apodera de su interacción. Sin quererlo se convierten en supervivientes dentro del salón, en una especie de náufragos cuya isla es el reducido espacio dentro de la mansión.

Como si esto no fuera suficiente, desde fuera tampoco nadie entra. Llegan hasta la reja y de ahí no pasan.

¿Qué les impide salir?

Lo inquietante de la película y su gran acierto es que no hay una fuerza exterior que les impida moverse. No se trata de algún ente que les prohíbe moverse, no hay monstruo, no hay policía ni ejército ni una masa enfurecida amenazante. Todo está dentro.

Ellos mismos hablan de “la abulia” que les embarga y les impide moverse. Llegan hasta el límite de la estancia y no dan el paso. “Nada” les impide cruzar esa imaginaria barrera pero no lo hacen.

Las consecuencias del encierro
La abulia el angel exterminador
Así comienzan

“Al estar confinados, los personajes empiezan a perder identidad y a masificarse, a comportarse con la dinámica errática de un grupo, fácilmente arrastrable por las pasiones y por

la guía equivoca de algún fanático. Empiezan a aflorar los rencores largamente guardados, el odio, el egoísmo, la xenofobia, los deseos reprimidos, la búsqueda de un culpable, sin importar los impotentes llamados a la cordura que algunos pueden hacer. Buñuel nos muestra la enorme fragilidad del ser humano, tal como a él le gustaba mostrarla.” (Tiempo de Cine) (Publicado originalmente en la revista Kinetoscopio no. 75 (2006). Págs. 109-112.)

La parte que me toca a mí

Esta historia, además del componente grupal, encierra un aspecto muy personal que determina el comportamiento de los invitados: la “abulia” a la que se refieren los personajes. Es algo inexplicable para ellos, pero también “en la vida real” sufrimos esa dejadez y en muchas ocasiones tampoco lo entendemos ni sabemos salir de ella.

Para mí, la situación en la que se ven involucrados los personajes es una buena metáfora de nuestros propios encierros. Pienso en momentos en los que estoy encerrado y a pesar de que no hay fuerza externa que me impida salir, sigo allí. Participo de una interacción social o una relación íntima, un momento personal o laboral que vivo con incomodidad y no me muevo de él.

abulia dejadez miedo al cambio
¡Qué pesados!¡Qué lateros! ¿Por qué no se van?
Una vivencia personal

Un pequeño ejemplo pedestre me ha sucedido el sábado pasado viendo una película en “Cibeles de Cine”. La película, (La Alta Sociedad), me estaba pareciendo realmente mala: un tostón, inverosímil, pretenciosa y vulgar al mismo tiempo; incoherente y mal actuada. Detallo los juicios que cruzaban mi mente para explicitar incómodo que me encontraba “perdiendo mi tiempo” frente a la pantalla. Pero a pesar de todo, seguía en mi butaca.

Me costó un buen rato decir “nada ni nadie me obliga a estar sentado en este sitio pasándolo mal” y tras pasar algunos minutos más me puse de pie y salí. El inmovilismo era totalmente mío. Quizá la incomodidad de “molestar” a quienes estaban en la misma fila o incluso la idea de que a pesar de todo, quería saber cómo terminaba aquello, me hacían no levantarme, pero nada era realmente un impedimento para abandonar mi sitio.

dejadez, el angel exterminador
¿Nos puede ocurrir algo más? (al menos ella descubre el modo de salir de allí)
Nuestra abulia, nuestro encierro

Esta sencilla experiencia la podemos extrapolar a vivencias mucho más relevantes en las cuáles a pesar que intuimos o sabemos que tenemos que dar un paso fuera de ellas, permanecemos como los personajes del Ángel Exterminador, inmóviles y en algunos casos, degradándonos.

Situaciones como relaciones de pareja que ya no nos importan o que están teñidas por el maltrato y la humillación, pero continuamos en ellas. A pesar que pueden haber razones externas (economía familiar, enfrentarse al entorno) el motivo principal está en nuestro interior.

Y si tenemos un trabajo que no nos gusta y no hacemos nada por buscar nuevas posibilidades –no digo agarrar las cosas cualquier día e irse, pero al menos comenzar a explorar posibilidades, actualizar el currículum, preguntar a conocidos, revisar nuestro perfil en Linkedin-.

Tal vez sabemos que hay que dar un impulso a nuestra carrera profesional o artística, pero no hacemos ni la menor acción tendiente a ello.

Abulia, el encierro interior
Así terminan ¿Por qué no se van?

Queremos mudarnos a una casa o apartamento que nos guste de verdad, pero ni siquiera miramos en Internet páginas de alquiler o compra.

“El sortilegio abúlico” del Ángel Exterminador está en nuestro interior y el primer paso para romperlo está en nosotros. Aunque no sea inmediato, y el camino se vea difícil, nuestro desazón puede ser el motor para tentar el primer paso.

el angel exterminador la abulia
Lo de las ovejas y el oso… pregúntaselo a Buñuel.
Mira con Atención

¿Qué pasaría con tu vida si das el primer paso para salir de las vivencias o relaciones que te mantienen encerrado/a?

¿Reconoces en qué áreas de tu vida podrías iniciar un cambio, saliendo del estado actual para entrar a uno mejor? ¿Estarías dispuesto a dar ese paso?

La metáfora social de esta película también se puede aplicar a la experiencia comunitaria o ciudadana. En el devenir de un país cuyos votantes se ven arrastrados por una ola masiva del que muchos son conscientes, pero “una fuerza” no les permite tomar el control y generar un cambio. Pero esto sería ya tema para otra entrada.

El Ángel Exterminador (1962) La abulia no la imposibildad de salir

Guión y dirección:  Luis Buñuel.

Con: Silvia Pinal, Jacqueline Andere,  Enrique Rambal

IMDB                 Filmaffinity

Una condena nada dulce

El Guardián Invisible

Lluvia, un cuerpo sin vida junto a un río, una investigadora con un pasado tormentoso, un ser misterioso que cuida el bosque, y más lluvia.

El miércoles pasado me he vestido de gala para ir al estreno de El Guardián Invisible con toda la parafernalia que se despliega en estos eventos, incluido photocall y palabras del director y la protagonista.

Hoy voy a proponer una reflexión a partir de los diálogos de uno de los personajes de este thriller.

De qué va la película

“En los márgenes del río Baztán, Navarra, aparece el cuerpo desnudo de una adolescente de un modo que relaciona ese crimen con un asesinato ocurrido un mes atrás. La inspectora Amaia Salazar (Marta Etura) dirige la investigación que llevará de vuelta al pueblo donde creció y del que ha tratado de huir toda su vida. Enfrentada con las complicadas derivaciones del caso y sus propios fantasmas, la investigación de Amaia es una carrera contrarreloj para dar con un implacable asesino en una tierra fértil en supersticiones y brujería. (FILMAFFINITY).

Podría decir que es un poco de El Silencio de los Corderos (El silencio de los Inocentes) “a la navarra” con un toque mágico; mucha lluvia y una naturaleza exuberante, incluso agobiante. Continuar leyendo “Una condena nada dulce”

Deseo, amor, filias y estados de ánimo en un tórrido Madrid.

Kiki, El Amor Se Hace.

¿Qué estado de ánimo encierra esta comedia erótica festiva? ¿Qué hay tras las filias sexuales de los personajes? ¿Cómo un verano caluroso en Madrid puede ser una invitación a explorar? ¿Te atreves a explorar?


Siguiendo con los premios Goya, hablaremos de la comedia dirigida por Paco León estrenada el verano pasado.

Tuvo cuatro nominaciones, entre ellas al mejor guion adaptado, pero no subió ni una vez al escenario de la gala del sábado pasado.

Kiki, El Amor Se Hace, es la adaptación de una película australiana (The Little Death, 2014, Josh Lawson), re escrita por Fernando Pérez y el propio  León.

El argumento

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“Cinco historias de amor y de curiosas filias sexuales coinciden en un calenturiento verano madrileño. Dacrifilia, Elifilia, Somnofilia y Harpaxofilia son algunas de las particulares formas de obtener placer que descubren nuestros protagonistas, pero para disfrutarlas tendrán que decidir cómo integrarlas en sus vidas. Sus sentimientos, sus miedos y sobre todo su sexualidad se transforman rompiendo tabúes, adentrándose en una etapa nueva, emocionante y libre donde no se reniega ni del placer ni del amor.” (FILMAFFINITY) Continuar leyendo “Deseo, amor, filias y estados de ánimo en un tórrido Madrid.”

¿Todo por culpa de una lluvia torrencial?

Cien Años de Perdón

¿Confiarías en una banda de ladrones profesionales? ¿O preferirías confiar en la autoridad política¿ ¿O en la policía? ¿Y si todos esconden muchos secretos?

Aprovechando que esta noche es la Gala de los Premios Goya de la Academia de Cine voy a hablar de Cien Años de Perdón, película española dirigida por Daniel Calparsoro y  escrita por Jorge Guerricaecheverría, nominado a Mejor Guión original.

De qué va

El argumento: “Una mañana lluviosa, seis hombres disfrazados y armados asaltan la sede central de un banco en Valencia. Lo que parecía un robo limpio y fácil pronto se complica, y nada saldrá como estaba planeado. Los dos líderes de la banda, “El Uruguayo” (Rodrigo de La Serna) y “El Gallego” (Luis Tosar) desconfían y se enfrentan. Pero ¿qué es exactamente lo que buscan los atracadores?” (Filmaffinity)

Hay que agregar que decir “una mañana lluviosa” en el caso de esta película no es sólo un detalle para ambientar la trama sino que juega un papel fundamental. El fenómeno climático es el que desbarata “el plan perfecto” de los atracadores, desatando todas las intrigas entre ellos y con el mundo exterior.

Un thriller tenso, visceral, con personalidad y giros de guion que te van haciendo mirar la historia con nueva perspectiva. Continuar leyendo “¿Todo por culpa de una lluvia torrencial?”