Una oportunidad (casi) perdida, por un mal hábito

Cuatro Bodas y un funeral

Durante cinco eventos sociales, un soltero convencido se cuestiona la posibilidad de no encontrar nunca el amor. Algo cambia cuando Charles piensa que su ha encontrado a su “media naranja” en Carrie, una mujer estadounidense.

Esta ya clásica comedia romántica inglesa de los 90’ es un referente para nuestra generación y es quizás la obra más redonda de su guionista y productor, el prolífico Richard Curtis. A través de cinco momentos muy determinados, nos muestra la evolución de Charles y sus amigos, un grupo peculiar y atípico que se revuelve en la búsqueda una relación profunda y duradera.

Boda 1
four wedings coaching
Alguien me ha “curvado el espacio” (ha cambiado el foco de mi mirada… para siempre)

En la primera de las bodas, Charles (Hugh Grantconoce a Carrie (Andie MacDowell), una desinhibida norteamericana con la cual termina esa noche en la cama. A la mañana siguiente, la vida de Charles casi cambia, pero no. Mientras Carrie se viste y prepara el bolso en silencio para partir de regreso a EEUU, le pregunta a él cuándo van a anunciar su compromiso/noviazgo, porque, después de haber dormido juntos, es obvio que se tienen que casar. Él casi se cae de la cama, hasta que se da cuenta que es una broma. Sin embargo, ella apostilla: “Pienso que aquí ambos hemos perdido una gran oportunidad”. Él no reacciona. Mal.

“Ese” momento pudo haber cambiado el devenir de ambos personajes.

Boda 2
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Con este cura nada puede fallar.

¿Qué pasa entre la primera y segunda fiesta? Nada. No hay contacto entre ambos. Más tarde él reconocerá que no la llamó, aunque lo pensó, pero ella tampoco. En su defensa hay que decir que en ese tiempo no había ni Facebook, ni Whatsapp y llamar larga distancia salía caro.

Es durante la segunda boda cuando Charles se da cuenta que ha perdido su oportunidad –ella viene acompañada- y se pregunta por qué siempre asiste a bodas y nunca es él que se casa.

Y es cierto, dejó pasar una gran oportunidad. ¿Por qué la dejó escapar? ¿Qué pasó que no se abrió siguiera a la posibilidad?

Boda 3

El golpe para Charles viene en forma de invitación: la novia es Carrie que se casa con un refinado –y aburrido- noble escocés.

cuatro bodas y mira con atencion
Con estas confesiones, ¿cómo dudar que son el uno para el otro?

Charles y Carrie se encuentran el día antes en la tienda de la lista de carísimos regalos, pasan un buen rato juntos, relajados, con la suficiente intimidad como para contarse con cuántas personas se ha acostado cada uno. Cuando  ya se van a separar, Charles hace un intento por ser honesto con lo que siente hacia ella y expresar lo que siente. Pero… en vez de preguntarle a ella lo que siente por él, se responde así mismo: “es una locura, no es el momento, seguro que es no” y se despiden. Otra oportunidad perdida.

Un mal hábito, contestar uno mismo por la otra persona
cuatro bodas mira con atencion
Mira, yo, lo que ocurre, es que… mejor déjalo, es una locura.

Lo más relevante de este momento, y lo que nos tiene que interpelar, es aquel gesto, para algunos un hábito, del protagonista de preguntar y responderse uno mismo. O no preguntar siquiera, dando por real lo que yo pienso que va a responder el otro. Con ello no sólo cerramos la puerta al diálogo, a dar a conocer a la otra persona lo que pienso o, principalmente, siento. También estoy tomando la decisión por el otro, no dejando que se exprese y por tanto, actúe como legítimo otro. Al dar por sentada mi idea como la verdadera, porque según mis juicios es lo más lógico, lo más conveniente, lo más respetable, lo menos incómodo o lo que sea, estoy quitando potestad a quien tengo al frente, estoy infantilizándolo. Y puede que no sea esa mi intención, pero lo estoy haciendo.

Hace un tiempo hablamos de cómo en Deadpool, el protagonista decide por su pareja, queriendo evitarle el trastorno que significa tener que vivir y ver morir a alguien con cáncer. Considerando que es lo mejor para ella, coge sus cosas y se va. Lo hace por ella. Del mismo modo, Charles, no termina de formular la pregunta y decide que no es lo adecuado, que es una locura. Él decide que no se puede interrumpir el curso natural de las cosas (la boda es al día siguiente). Y en ello hay varias trampas: la primera, creer que él con su encanto va a evitar que las cosas pasen, sin siquiera contrastar si ejerce sobre ella ese encanto. La segunda, que de haber una atracción recíproca, no quiere ponerla a ella en situación de tener que decidir y lo hace él.

¿Y si fuera por otra cosa?

Otra lectura es que él quiere evitarse el mal trago de recibir de boca de Carrie la respuesta que ella no siente lo mismo que él siente por ella. Es decir que quiere evitar el rechazo. Pero visto lo visto, el “rechazo”, entendido como no estar juntos, ya lo tiene. Aunque es verdad que escucharlo explícitamente puede ser más duro que quedarse con la idea de que podría haber sido.

Un final feliz, a pesar de todo
cuatro bodas, miraconatencion
Ahora sí que la he cagado… y con “Cara de Pato”

Afortunadamente para Charles y Carrie, el guionista les da una nueva oportunidad, y a él un hermano mudo que es capaz de hablar por él –quizá uno de los artefactos de guion más acertados y originales de esta comedia romántica. Además de darles una buena lluvia para terminar la historia.

Lo interesante es que en la escena de la boda fallida de Charles se confirma que las cosas pueden ser aún más disparatadas que si tras su confesión se hubiese cancelado la boda de Carrie el día anterior.

Mira con Atención

¿Estás atenta/o a coger los momentos que pueden cambiar tu vida o al menos estar abierto a tentar un cambio?

¿Con qué frecuencia usas el recurso de preguntar y responder tu misma/o, decidiendo por ambos sin reconocer el derecho del otro a responder? ¿Qué consecuencias ha tenido para tu vida?

Cuatro Bodas y un Funeral (1994) 

Guion:  Richard Curtis
Director: Mike Newell 
Con Andie McDowell, Hugh Grant, Kristin Scott ThomasJohn Hannah entre otros. 

IMDB

Terminemos románticamente

Guía para la desilusión por Judas Iscariote

Jesus Christ Super Star

Judas es un idealista, un luchador, un tipo comprometido con su tiempo y con su pueblo. Ha puesto todas sus esperanzas, todas sus expectativas, en su amigo y maestro, Jesús de Nazaret. Pero éste no ha cumplido.  La pregunta es ¿Qué le prometió Jesús a Judas y qué fue lo que el discípulo imaginó tenía que ser la misión de su líder?

Un producto de su época

La Semana Santa conmemora la pasión y muerte de Jesucristo. Películas sobre este hito se han hecho muchas y en muchos tonos. La mayoría épicas, otras abiertamente catequísticas o panfletarias y alguna en tono de sátira como La vida de Brian (aunque en rigor, Brian no es J.C.).

Jesus Crist Super Star es la adaptación de una “ópera rock” escrita a principios de los ’70 por Andrew Lloyd Webber y Tim Rice, primero como un disco conceptual que luego fue llevado a escena y que se sigue representando hasta nuestros días.

En su estreno en 1973, la película causó mucho impacto no sólo por ser un musical con estética hippie, si no porque el énfasis del relato está puesto en lo humano, centrando la acción y el tono en la flaqueza y, sobre todo, en la duda de los personajes. Para algunos esto fue considerado una herejía. A pesar de ello, estuvo entre las diez cintas más vistas ese año.

El meta lenguaje
jesus christ super start mira con atencion decepción
¿Soldados romanos con metralleta y camiseta morada? ¡herejía!

Quizá el gran acierto en la dirección de Norman Jewison estuvo en proponer un relato autoconsciente. La película comienza con el autobús de las actrices y actores que viajan a montar la obra en medio del desierto (abierta queda la pregunta por qué se les ocurre ir hasta allí para hacer la obra en medio de la nada), son todos comediantes que van a representar. Tras la obertura, encarnan a sus personajes y los mantienen hasta el momento en que vuelven a subir al autobús. Y ahí se abre una pregunta final: La cruz se ve a contraluz, no sabemos si sigue colgado Jesús/actor, pero sí está claro que éste no sube al autobús ¿Dónde está?

Esta disociación entre “realidad y ficción”, las constantes preguntas son parte de la esencia de la película. Los personajes se están interpelando permanentemente unos a otros y a sí mismos. Del mismo modo, la  sensación final no es la exaltación de la resurrección sino la de algo fallido -una cruz en medio del desierto y unos pastores que siguen con su vida como si nada.

La historia

La pasión de Jesús está narrada como un drama personal a la vez que social. Nos muestra a una multitud que pasa de la esperanza liberadora a convertirse en un pueblo desilusionado ante la debilidad del que esperaba fuera su mesías, su líder hacia la salvación. Se cuenta también la trampa en que el protagonista se va viendo cada vez más atrapado y no puede salir.

En Jesus Christ Super Star todos dudan. María Magdalena (Yvonne Elliman) no entiende lo que siente y por qué lo siente. Ante una emoción nueva, la cuestiona. ¿Se siente enamorada? ¿Cómo puede ella enamorarse de ese hombre si ha conocido a tantos? ¿Qué lo hace diferente?

Simón el Zelote (Larry Marshall) quiere asegurarse su lugar en las glorias del reino. Pide que lo salve por sus méritos, pero a la vez duda de las capacidades del mesías y le da lecciones de cómo hacerlo para “obtener el poder y la gloria para siempre”.

Pedro (Paul Thomas), a la vez que María Magdalena, no entiende nada de lo que ha ocurrido y pregunta si se puede empezar otra vez (Could we start again?) a ver si esta vez sí.

Expectativa jesus cristo super starJesús (Ted Neeley) mismo duda, en la soledad del huerto de Getsemaní duda de su carácter divino, duda de su misión a la vez que la teme. Pide pasar el mal trago, no se siente preparado. Siendo fiel al relato evangélico, acepta lo que tiene que pasar, pero eso no nos da garantías que lo haya llegado a entender.

Judas

Pero el que más duda es Judas (Carl Anderson), con diferencia el personaje más interesante de la historia y, para mi gusto, el verdadero protagonista. Atormentado por sus contradicciones internas, sus celos personales y su fragilidad, pero a la vez con un profundo deseo de actuar correctamente. Parte de su tormento tiene que ver con su desilusión. Él manifiesta que puso toda la fe en Jesús, creyó en él para que los liberara, los salvara de verdad, que los sacara de su esclavitud política y ha visto en esos tres años juntos como todo se ha ido desvaneciendo, reprochándole la debilidad y llenarle la cabeza de pajaritos a sus seguidores (“Demasiado paraíso en sus mentes”).

Todo ha sido en vano. Su amigo se convierte en un inocente cordero y no en el luchador y líder que debiera ser.  En la canción final (“IEverytime I look at you I don’t understand”) esencialmente le dice:  no me juzgues mal, pero la has cagado por todos lados es: fallaste en el mensaje y, sobre todo, en tus estrategias: pudiste ser un súper star, lo tenías todo y lo dejaste escapar. ¿De qué sirvió tu sacrificio?

La desilusión

¿Algo más propio de la especie humana que la desilusión o decepción?

Si miramos con atención en nuestra historia personal,podremos contar una más o menos larga lista de personas que nos han decepcionado: amigos, amigas, la pareja, la ex pareja, un compañero de trabajo, el/la  jefe/a, la comunidad de vecinos. Y no sólo individuos, también instituciones, empresas, marcas, equipos deportivos, artículos electrónicos; eventos -la fiesta a la que fuimos la noche anterior; creaciones: una película muy esperada, la secuela de la película que nos encanta, la adaptación al cine de nuestra novela preferida, el nuevo libro de tal autora… podemos seguir hasta el infinito.

Y, como no, nos han decepcionado los líderes políticos: En Chile, la Concertación de Partidos por la Democracia tras el triunfo del No; Felipe González tras 16 años de gobierno, Obama con su tibieza y no cerrar Guantánamo, Michelle Bachelet en su segundo mandato después de terminar con honores su primer gobierno; Zapatero tras hacer la reforma constitucional al artículo 145; Tshiripas en Grecia al claudicar ante “La Troika”… podemos seguir hasta el infinito.

(También tendría que nombrar a líderes de derecha que hayan desilusionado a sus seguidores pero el autor no se siente identificado con ellos por tanto no ha puesto expectativas en ellos. Y he aquí una de las claves importantes de lo que viene).

La expectativa, la clave de la frustración
Jesus Christ super star mira con atencion
Vamos, J.C, hazme un milagrito. He puesto todas mis esperanzas en ti. (Herodes)

Básicamente, la fórmula es: Expectativas + Realidad = Decepción.

Así de sencillo, nos creamos una idea sobre lo que va a cambiar, lo que otros nos van a dar para luego ser contrastado con lo que realmente ocurre y, la mayoría de las veces, terminamos decepcionados.

¿Hay antídoto para la decepción?

Silvia Guarnieri y Miriam Ortiz de Zárate en su libro “No es lo mismo” plantean distinguir entre expectativa y compromiso.

Expectativa la definen como “la esperanza de realizar o conseguir algo, el anhelo de que se produzca un determinado resultado.” Pero, según las autoras, “la expectativa no está asociada a una acción para conseguirlo”, depositando en el otro toda la responsabilidad de que ocurra lo que yo espero que pase y del modo en que yo quiero que ocurra. Muchas veces la expectativa ni siquiera se expresa.

Al frente colocan a los compromisos. Las personas que saben generar compromisos, expresan lo que necesitan claramente y de qué manera lo necesitan permitiendo al interlocutor declarar si están en condiciones de hacer lo que le piden y, de estarlo, comprometerse a llevarlo a cabo.

El compromiso implica una acción también de quién tiene la necesidad o deseo. Quién se ha implicado en un proyecto –político, comunitario, social, empresarial- y ha trabajado activamente en él, sabe de primera mano las dificultades que hay para poder llevarlo adelante, entiende los motivos por los que el resultado final no es igual al proyectado al inicio, es consciente de las concesiones que haya tenido que hacer durante el camino –aunque no esté de acuerdo con ellas-. Si el resultado final no es igual al proyectado puede que tenga igual cierta frustración, pero sabe cómo ha sido el proceso y lo convierte en un ejercicio de aprendizaje y realismo.

Jesus Christ super star. Miraconatencion.com
¿O sea que si lo hubiéramos hablado todo desde el principio hubiera sido diferente?

Un tercer camino está en dejar de esperar que los otros cumplan con nuestras expectativas. Los que están cerca nuestro probablemente no se han comprometido a ser perfectos como nosotros queremos que sean, por ello es más saludable poner nuestra energía no en tratar de que ellos cambien o se adapten a lo que esperamos de ellos sino a aceptarlos del modo que son y quererlos sin condiciones.

Sin temor ni expectativas

Para no terminar tan decepcionados como Judas es importante es fundamental mirarnos con atención para saber si vivimos en un mundo de expectativas, de situaciones ideales en nuestra mente, que además no hemos expresado o no hemos recibido compromiso de que vayan a ocurrir. Librarnos de expectativas nos permite aceptar con tranquilidad lo que viene, de modo que incluso nos puede sorprender. ¿Te ha ocurrido de ir casi a la fuerza a lo que se supone será un evento soso (fiesta, reunión, cita, entrevista) y al final pasarlo genial?

Mira con Atención

¿Te relacionas con otros desde las expectativas o desde los compromisos?
¿Con cuánta energía te comprometes a lograr los cambios que deseas que ocurran? ¿O esperan que los hagan otros por ti?
¿Cuáles son las áreas de la vida en las que te sueles decepcionar?

Jesus Christ Super Star (1973)expectativas

Guión: Melvyn Bragg, y Norman Jewison basado en la ópera rock de Tim Rice y Andrew Lloid Webber.
Dirección: Norman Jewison.
Intérpretes: Ted NeeleyCarl AndersonYvonne Elliman entre otros. 

Jack Skeleton necesita encontrar su IKIGAI

En Pesadilla antes de Navidad/El Extraño Mundo de Jack (The Nightmare before Christmas), Jake Skellington, aburrido de la misma rutina de sustos y gritos, quiere repartir la alegría de la Navidad.

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Santa y uno que no se ha portado muy bien (con él)

Pero su misión pone a Santa en peligro, además de crear una pesadilla para los niños y niñas del mundo y poner su propia vida en peligro. La desazón del Rey Calabaza nos muestra un camino para encontrar nuestra razón de ser.

La navidad y la ficción

Acabamos de terminar todo el ciclo navideño y dependiendo del hemisferio en que te encuentres comienzan las vacaciones de verano o un nuevo ciclo laboral, en ambos casos marcado por propósitos y, muchas veces con intenciones de cambio.

Personalmente, no soy muy amigo de las películas sobre Santa Claus, Papá Noel o Viejito Pascuero (sí, en Chile le llaman así). En general, no comulgo con la idea de contar a los niños que un anciano vestido de rojo en un trineo tirado por renos que vuela desde el polo norte reparte regalos por todo el mundo. Para ser justos, lo mismo me pasa con los tres monarcas de Oriente (y supongo que de África). Y las películas sobre sus aventuras y conflictos no me convencen.

De todos modos, vamos aprovechar para poner el foco y la atención en una película con temática navideña que nos puede regalar grandes lecciones que al fin y al cabo es de lo que se trata este blog. Para ser justos, su temática se reparte entre navidad y halloween, pero la acción se sitúa justo los días antes.

Pesadilla antes de Navidad/El Extraño Mundo de Jack (The Nightmare before Christmas) es una película de animación por stop motion (muñequitos que se mueven cuadro a cuadro), surgida a partir de un concepto de Tim Burton –también productor- y dirigida por Henry Selick.

Ser un tipo súper pro no basta

Jack Skellington es el rey del mundo de Halloween (The Pumkin King), el gran experto en el terror en la noche de brujas; es respetado por sus pares y admirado por los pequeños de Halloween Town, el singular pueblo donde todo es terrorífico, aunque ninguno vive con miedo.

Nuestro protagonista se define a sí mismo como “un profesional, un maestro infernal al que el mismo Lucifer lo puede envidiar”. Pero, está aburrido por la rutina de sustos y gritos año a año:

“Muy dentro en mi interior hay un vacío aterrador, qué sensación en mi corazón surgió inesperado y veloz”, clama compungido. “Hay soledad en mí corazón y necesito más calor. La fama no me ayudará, mis lágrimas vacías están”.

Todo el éxito y la fama han dejado de tener sentido. Tras su momento de desolación cae en la ciudad de la navidad y se abre para él un mundo desconocido y alucinante, maravillándose con sus luces, la alegría y los colores.

En ese momento cree encontrar un nuevo sentido a la vida. Siente que su misión ha cambiado que tiene que dedicar su pasión y misión a llevar adelante la navidad, repartir los regalos, entregar a su manera toda la alegría de esta festividad.

Y el quid está en “a su manera” la forma en que él conoce y sabe hacer las cosas. En el caso de Jack, su modo de ver el mundo es a través del miedo. Es cierto que no es el miedo profundo, el paralizador el vital. Es un terror juguetón, son sustos dentro de la tradición anglo sajona de Halloween. Pero claro, nada tiene que ver con el espíritu de paz y amor que caracteriza a la navidad en esas –y otras- latitudes.

La historia y los personajes de esta película tienen muchas aristas a las que mirar con atención (por ejemplo la relación del Científico Malvado (William Hickey), con Sally (Catherine O’Hara), la mujer que ha creado, da para un post entero).

Jack, un tipo con iniciativa

Pero la iniciativa de Jack convierte la alegre navidad en una verdadera pesadilla, además de poner en serio riesgo su vida y la de Santa Claus. La conclusión fácil sería “pastelero a tus pasteles”. Pero eso es demasiado fácil y en este blog nos gusta lo complejo (que no complicado).

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Ahora la navidad será mi reino.

Si ponemos atención a su estado emocional, a la repercusión sobre su estima, a la ceguera en que cae que, producto de su propia arrogancia no le deja escuchar siquiera a la única voz sensata en Halloween Town: Sally; esto requiere de  una transformación profunda que le permita verdaderamente encontrar un sentido de vida.

Para este fin vamos a adentrarnos en una filosofía de vida que viene desde el Japón: El Ikigai.

¿Qué es el IKIGAI?

El objetivo de este enfoque es esencialmente encontrar “la razón de ser” de cada uno que es lo que ha perdido Jack según nos canta en  su monólogo inicial. Nada puede con su sensación de vacío, de falta de un motivo para estar en el  mundo. ¿Te suena conocido?

El Ikigai es, según los estudiosos, una de las razones de la longevidad japonesa.

Lo que en palabras de  Francesc Miralles, coautor de Ikigai: los secretos de Japón para una vida larga y feliz, aporta este método es “una motivación vital, una misión, algo que dé fuerzas para levantarse de la cama por las mañanas”.

Como veremos no se trata de algo metafísico ni místico sino de un enfoque que se centra en preguntas fundamentales que tienen que guiar tu forma de vivir para encontrar lo que Jack ha perdido.

Los puntos en que se basa el Ikigai
  • Lo que nos apasiona,
  • Lo que somos buenos haciendo
  • Lo que el mundo necesita de nosotros (lo que podemos aportar)
  • Lo que nos puede dar un sustento (lo que están dispuestos a pagarnos por ello).

“El objetivo es identificar aquello en lo que eres bueno, que te da placer realizarlo y que, además, sabes que aporta algo al mundo. Cuando lo llevas a cabo, tienes más autoestima, porque sientes que tu presencia en el mundo está justificada. La felicidad sería la consecuencia”, en palabras del mismo Miralles.

Dicho así, la interacción de estos factores nos da un camino marcado por cuatro cosas. Más fácil que explicarlo es mostrarlo en un sencillo esquema:

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Puedes imprimirlo y pegarlo en tu cocina.

Los cuatro factores principales interactúan entre sí, el encuentro entre lo que amas y lo que eres bueno es la Pasión; entre lo que amas y el mundo necesita es tu Misión, entre lo que el mundo necesita y aquello por lo que te pueden pagar es la Vocación y entre lo que te pueden pagar y lo que eres bueno se concreta en la Profesión.

Así dicho suena sencillo. Y lo es, otra cosa es llevarlo a la práctica, atreverse a seguir lo que vas encontrando como motivador y perseverar.

¿Cuándo buscar el IKIGAI?

Según los que saben, cualquier momento de la vida es bueno para hacerse estas preguntas, pero según los expertos, son dos especialmente indicados, uno, en la adolescencia, cuando tienes que elegir una carrera, y la otra cuando te sientes estancado en tu vida profesional y sientes que no estás en el lugar adecuado, como Jack, quizá cercano a lo que otros llaman “crisis de la mitad de la vida”.

Sólo es cosa de hacerse unas preguntas.

Una pista esencial para orientarse en la búsqueda está en volver la vista y los afectos hacia tu niñez: conectar con esas actividades en que te sentías a tus anchas, que se te iba la hora y te encantaban. Muchas de ellas a la hora de decidir un camino o un trabajo parecen “poco rentables” y quedan enterradas… pero siguen allí.

¿Y si no soy bueno pa’ na?

No sentirse capacitado para nada o sentir que no tengo nada que aportar es un juicio sobre nosotros que en muchos casos vamos asumiendo a medida que crecemos y que luego, como todo juicio maestro, tiñe nuestra mirada sobre nosotros y sobre el mundo. Y para bien o para mal, no hay nadie que no sirva pa’ na. Todos somos servimos para algo aunque muchas veces no lo desarrollamos. Ese algo en lo que nos podemos desarrollar quizá no es muy vistoso o bien considerado socialmente, pero rebuscando lo podemos encontrar.

Dicho de otro modo, no es necesario ser un genio ni súper creativo ni un gran líder. Puede que lo tuyo sea barrer hojas o contar tornillos y si te permite encontrar tu camino, sigue por él.

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Jack tiene su recompensa cuando vuelva a conectar con sí mismo.

El costo de la aventura navideña de Jack es alto: cientos de niños aterrorizados, Santa Claus a punto de morir torturado por el Coco/Cuco (Oggie Boogie Man) y Jack derribado con cohetes anti aéreos del ejército. Espero que en nuestras vidas no lleguemos a tanto para encontrar lo que nos puede motivar, ayudar a salir de la cama, a aguantar el metro, otras aglomeraciones y exigencias para cumplir nuestra misión. Aunque puede que nuestro IKIGAI no vaya por allí.

Mira con Atención

 ¿Cuál es tu elemento? ¿En qué contexto te sientes a gusto y realizado? (solo o acompañado, con ruido o silencio, al aire libre o en un despacho).

– ¿Con qué actividades se te pasa el tiempo volando?

– ¿Qué te resulta fácil hacer? ¿Qué habilidades especiales tienes, tanto físicas como intelectuales o emocionales?

– ¿Qué te gustaba cuando eras niño? Cuando el juicio sobre ti mismo era menor y te movías espontáneamente.

¿Te has propuesto encontrar tu razón de ser?

Si quieres saber más puedes consultar en: https://elpais.com/elpais/2017/10/31/buenavida/1509440484_558515.html
http://www.bbc.com/mundo/vert-cap-40964286
http://www.francescmiralles.com/article/262

O lee el libro: Ikigai: los secretos de Japón para una vida larga y feliz. Fracesc Millares y Héctor García. Editorial Urano.

Si lo deseas, puedes dejar un comentario que nos sirva a todos.

The Nightmare Before Christmas (1993)ikigai psicología y cine

Pesadilla antes de Navidad o El Extraño Mundo de Jack

Guión: Tim BurtonMichael McDowell y Caroline Thompson
Dirección: Henry Selik
Con: Danny ElfmanChris SarandonCatherine O’Hara y más.

IMDB

Curiosidad y morbo versus compromiso social

Un Millón (Cortometraje)

En nuestras últimas dos entradas hemos mirado con atención la película El Show de Truman en la cual el tema es el cruce entre la realidad y la ficción en la televisión.

Para esta entrega he escogido un cortometraje español del guionista y director Álex Rodrigo que habla también de los alcances de la televisión cuando se cruza “la realidad” con la ficción en un ejercicio de metalenguaje.

El argumento

Un trío de terroristas secuestra a Basilio (Juanjo Artero), un poderoso presentador de programas de telebasura – Rescátame- con una larga trayectoria y discutibles métodos. En un sitio web que transmite en directo el secuestro, lanzan este desafío: “si en las próximas horas entran un millón de personas a nuestro sitio, mataremos a Basilio en directo.”

Considerando que su temática está inmersa en el uso insurgente de las nuevas tecnologías -en este caso Internet y los vídeos en streaming-, es  una historia muy emparentada con la serie británica Black Mirror, que nos devuelve el reflejo más oscuro de lo que puede ocurrir con los nuevos desarrollos tecnológicos de la comunicación e información y cómo afectarían nuestras vidas.

Aquí puedes ver el corto completo:

Un Millón explora los límites del uso de la tecnología en pos de un objetivo reinvindicativo: asestar un gran golpe a los programas del corazón, lo que solemos llamar (“los bienpensantes” no sus creadores ni espectadores) telebasura. Continuar leyendo “Curiosidad y morbo versus compromiso social”

Navegar de la certeza a lo desconocido.

The Truman Show (parte II)

We accepted the reality of the world with wich we are presented. It’s as simple as that. (Aceptamos la realidad del mundo que nos presentan. Tan simple como eso).
Christof

En la entrada anterior hablamos sobre los límites de nuestro mundo, lo abierto que estamos a conocer otras realidades.

En esta entrada hablaremos de qué ocurre cuando Truman comienza a sospechar de lo que ocurre a su alrededor y cómo ésto lo lleva a cumplir su sueño de explorar.

El paraíso de Seaheaven (el pueblo)

Nuestro protagonista ha vivido toda su existencia en este entorno controlado, en este aislamiento al cual lo ha sometido Christof. Su vida es aparentemente feliz, su habitat es amigable, sus vecinos adorables y no tiene grandes problemas más allá de que caigan focos sobre la calle, lo cual en sí mismo es raro, pero hay cosas peores.

La duda y el saber paralelo

Dentro de lo que es su realidad, todo está -aparentemente- en orden. Pero ve señales en su entorno que lo llenan de extrañeza. Poco a poco le invade una sensación “raruna”: todo gira en torno a él, cuando decide romper lo predecible, “cuando improvisa”, se encuentra con situaciones realmente extraordinarias.

truman Show salir del confort
Sylvia, su recuerdo, el deseo de salir a explorar.

Lo que para cualquiera serían síntomas de paranoia (un saber paralelo en que conocemos cosas que están ocultas y tenemos certezas sobre lo que no se dice) en su caso son dudas razonables, no es él el “anormal”, lo es su entorno.

El principio del fin

Todo comienza cuando un día cualquiera aparece su padre -desaparecido hace más de 20 años cuando se “ahogó” en el mar-. Un día cualquiera aparece vestido de mendigo y lo aborda. Rápidamente los que están alrededor sacan del medio al andrajoso padre y tratan de restablecer la normalidad. Pero dentro de Truman ésta ya no se restablece.

Esta inquietud hace que empiece a tirar del hilo y a hacer cosas distintas a las habituales, comprobando que las reacciones a su alrededor responden sospechosamente con exactitud a sus actos. Estas dudas parece que lo van a llevar a la locura y todo parece salirse de madre. Con maestría Christof hace volver al padre, ahora sí y de verdad, con una puesta en escena de lo más dramática.

Aceptamos la realidad sin cuestionar

Tras la crisis, entrevistan a Christof, el creador, quien preguntado sobre por qué es la primera vez que el protagonista sospecha de lo extraño que es ese mundo, él responde: “Aceptamos la realidad del mundo que nos presentan. Es tan simple como eso.”

¿Cuando te miras al espejo qué ves?

Estamos acostumbrados a aceptar que el mundo es como es y “las cosas son como son”. Estamos programados para ello, quizá es una forma de supervivencia, de adaptación.

Pero puede no serlo. De hecho, si el mundo ha cambiado es porque hay personas que han creído que no tiene por qué seguir siendo como ha sido hasta ese momento.

Nuestro mundo personal también puede seguir siendo como hasta ahora porque “siempre ha sido así” o, en el caso nuestro, “por que yo SOY así”.
He ahí uno de nuestros grandes frenos para cambiar o tomar acciones que mejoren nuestra calidad de vida y de relaciones.

¿Aceptación o resignación?

No es obligatorio que todo cambie. Lo hemos hablado en otras entradas, la aceptación es una opción muy saludable para encontrar la paz y tranquilidad. Pero hay que tener consciencia que se trata de hechos que no podemos cambiar, aquellos que están más allá de nuestra capacidad de intervención. Diferente es cuando hay algo que sí depende de mí, que deseo un cambio y no lo hago. Nos podemos refugiar en la aceptación, lo que realmente hago es esconderme en la resignación.

Truman Show. Atreverse a navegar
Navegar o quedarse.

La resignación, que también es un estado de ánimo para la acción, se describe como esa condición en que habiendo un deseo de cambio y habiendo posibilidades de hacerlo, por una u otra razón -principalmente aunque no excluyente, miedo o pereza- no lo hacemos.

Truman se da cuenta que no está a gusto con el mundo que lo rodea y decide, a pesar de los muchos obstáculos que le vienen encima, dar el paso, literalmente embarcarse en la transformación de su vida.

El salto es muy arriesgado: desde un mundo de certezas a un terreno desconocido donde no todo esté controlado.

La médula de la historia de Truman no es -solamente- la exposición mediática de su vida y los límites de la telerealidad, lo que articula el argumento es la tensión entre la certeza y la incertidumbre.

Truman elegir el cambio
Es el momento de elegir. ¿Subes la escalera o no subes? ¿píldora azul o roja?

El épico final enfrenta cara a cara al héroe con el padre/creador debiendo elegir entre libertad -con todos sus costos- o seguridad. Opta por la inseguridad de un mundo amplio por sobre la comodidad de una vida pequeña.

Mira con atención

¿Cómo diferencias en tu vida lo que tienes que aceptar de lo que te estás resignando?
¿Libertad o seguridad? ¿Por cuál optas? ¿O en qué áreas de tu vida eliges cada una?

Claves para distinguir lo real de lo falso (no hay)

El show de Truman

¿Qué es el mundo? ¿Cómo es la “realidad”? ¿Qué hay más allá de los límites de mi entorno? Estas son algunas de las preguntas que nos podemos hacer tras ver la historia de Truman Burman. El argumento se enraíza en la ancestral “alegoría de la caverna” de Platón: personas encadenadas sólo ven las sombras proyectadas del exterior, ésa es su realidad.

La historia

(Trailer en Inglés. Si quieres una versión en español: Trailer en español)

“Un vendedor de seguros descubre que toda su vida es, y ha sido, un programa de televisión” (IMDB)

Desde su nacimiento, la vida de Truman ha sido grabada minuto a minuto.  Los seguidores del programa han visto cada etapa de su existencia. Su idílica ciudad es un gran plató/estudio de televisión con miles de cámara pero con una peculiaridad: cualquier salida de ésta está bloqueada.
Toda su vida va sobre ruedas, hasta que un día…

La tele realidad

Los años ’90 acababan y los programas de “tele realidad” aún no inundaban nuestras televisiones. Para algunos la sola idea de estar grabando seres humanos todo el día nos resultaba abrumadora e irreal. Ahora sabemos que es posible y rentable.

A partir de estos datos, la primera reflexión es sobre nuestro deseo de conocer la vida de otros. Gracias a los rayos catódicos  este impulso por entrar en la intimidad ajena y sus interacciones se ha institucionalizado y envasado permitiéndonos cumplir el deseo pero, muy importante, sin vernos involucrarnos en ello, sin arriesgarnos en la relación.

Aceptémoslo: si existen los realitys es porque es parte de nuestra naturaleza. Los juicios sobre esta condición humana y los programas que lo exprimen te los dejo a ti.

Un mundo fantástico
lo real y lo falso en Truman Show
¿Papá?

Christof (Ed Harris) es el creador del mundo de Truman, es una especie de padre y dios que controla cada momento y rincón de su existencia. Ha elegido los padres, diseñado su vida, su entorno y sus interacciones.

Ha forjado una burbuja donde está todo -casi todo- calculado. Un mundo en sí mismo, a pesar de no ser el mundo. En esta gran pompa los edificios son de cartón piedra, las personas se mueven coreográficamente, el día y la noche es controlado con luces. Todo los artefactos que usan en casa son product placement (formas de publicidad integrada en el programa). En la ciudad de Truman todo es falso… o no.

Lo verdadero y lo falso
Lo real y lo falso Truman Show
Mi amor, no te compliques, ahora tenemos el exclusivo cuchillo Chef’s Pal

El juicio sobre lo verdadero y lo falso parece que es unívoco, pero si lo miramos con atención es bastante más ambiguo de lo que creemos:
– ¿Seaheaven, la ciudad de Truman, para quién es de verdad, para quién es falsa? Para Truman, es su mundo, por tanto es real.
– Para nosotros los espectadores de la película, Seaheaven y todo lo que implica es falso.
– En un terreno intermedio, dentro de la ficción, los espectadores que ven el Show de Truman, saben que es una tierra inventada, una producción audiovisual, pero con un protagonista “real”. Pero estos seguidores siguen el programa, como si fuera verdad.  Eligen creer que es verdad como la mayoría de los espectadores de un reality.
– Hay más matices, los supuestos habitantes de Seaheaven, actores y figurantes, saben que están participando de un montaje, pero el protagonista, con quién interactuan lo vive como una realidad, por tanto ellos son también “reales”.

“Nada es falso. Sólo está controlado”. (Marlon, el mejor amigo de Truman)

Nuestro propio Seaheaven
Truman Show. Lo real y lo falso
La ficción puede incluir incluso una luna.

Aunque El Show de Truman es una fábula, puedes preguntarte si tu “mundo real” no tiene algo de Seaheaven, un mundo aislado del resto del mundo.

Nuestro mundo puede ser como el de Truman si vivimos encerrados en nuestras creencias. Para evitar que quiera viajar, al protagonista no le hablan de lo vasto que es el mundo. Y lo que le muestran es que fuera de su pueblo todo es amenzante, caótico, “Quién va  a querer tomar un avión” es una de las frases recurrentes de los supuestos medios de comunicación a los que tiene acceso. La idea es que tema irse de su entorno para que el programa siga en emisión.

Un poco al modo de The Village (El Bosque / La aldea) de M. Night Shyamalan. El bosque que rodea al pueblo está plagado de seres que aterrorizan a los habitantes de forma que nadie se atreva a cruzarlo. En el caso de Truman, se intenta que ese bosque sea su propia ignorancia.

Hoy, con las redes sociales e internet pensamos que automáticamente estamos conectados con el resto del mundo, que interactuamos con la diversidad. Pero rascando, la evidencia es que los “internautas”, o sea nosotros, visitamos más o menos las mismas webs cada día, miramos los mismos periódicos, seguimos en Twitter y otras redes a los que piensan como nosotros, afirmando nuestras creencias.

Truman vive dentro de su caverna, su mundo de ilusión, pero en él subsiste la duda y un día decide salir de la cueva en que ha vivido. ¿Tú te atreves a salir?

Lo falso y lo verdadero Truman Show.
¿Vivir dentro o fuera de Seaheaven? Esa es la pregunta.
Mira con atención

¿Cuán amplio es el mundo que te rodea? ¿Vives en un controlado Seaheaven o en un territorio abierto sin límites?
¿Cuál es tu respuesta respecto a lo verdadero o falso?

The Truman Show (1998) Lo real y lo falso en Truman Show

Guión: Andrew Niccol
Director: Peter Weir
Con: Jim Carey, Ed Harris, Laura LinneyNoah Emmerich

Truman Show continuara…

Pensar diferente o pensar como todos. Da lo mismo si estás en paz

Bichos, Ratatouille y Cómo Entrenar a tu Dragón

¿En qué se parecen Flik, Remy e Hipo?

Hay tres personajes de películas de animación infantil por los cuales siento un especial afecto y admiración: Flik, el protagonista de Bichos (A Bug’s Life); Remy, de Ratatouille; e Hipo de Cómo Entrenar a tu Dragón (How to train your Dragon).

Los tres tienen una característica común: ven el mundo de una manera distinta al resto y esta forma de ser les acarrea importantes problemas de relación, son considerados raros, son incomprendidos y generan desconfianza. Pero gracias a esa misma manera de estar en el mundo, los tres, tras su”viaje del héroe”, cumplen su sueño y mejoran la vida de su comunidad.

Lo que los hace especiales
Innovar en las labores de recolección de las hormigas, ese sí es un reto

Como decía, todos ellos tienen un don que los hace diferentes, una rara habilidad que en su entorno no está bien vista:

Flik piensa por sí mismo y es tremendamente creativo en medio de una sociedad jerarquizada y ordenada como es el hormiguero. Sus disparatadas ideas tienen graves consecuencias -crispa a los malvados saltamontes que han esclavizado a su colonia- lo que le acarrea el exilio. Claro que para su quijotesca visión, él siente que es el elegido para una importante misión.

Huye, Remy, huye.

Remy, una rata que vive con otras ratas, tiene un olfato exquisito y sueña con cocinar como un verdadero chef. Su búsqueda de sabores y aromas lo lleva a romper estrictas reglas de supervivencia, desatando la ira de la dueña de casa, destruyendo su hogar para acabar flotando en el río -todos- y él perdido y solo.

Hipo es un niño vikingo que sueña volar, estudia con precisión a los

Con un libro, en la aldea. ¡Anda ya! Ponte a hacer algo útil.

dragones e inventa un sistema para cazarlos. El sistema es tan preciso que logra derribar a uno de los más enigmáticos y peligrosos. Se hace amigo de éste y, como dice el nombre de la película, lo entrena. El problema es que su pueblo es de navegantes que odian a los dragones y nunca se les ocurriría volar. Además, su aparente debilidad y ensoñación tienen a su Stoiko, su rudo padre, frustrado y desilusionado.

¿Y esa del chico que baila? ¿No es como el mismo rollo?

Billy Elliot, de quien hablamos hace algunos meses, es otro personaje que encarna lo diferente en un entorno que no valora su pasión. Pero la diferencia con estos adorables animalitos y el intrépido vikingo es que el joven bailarín cumple su sueño personal pero el impacto en la comunidad es secundario. Digo esto a pesar que su padre y su hermano, al aceptarlo como es, cambian y transforman su vida, pero su genio no redunda en una mejora general de la vida de la comunidad. Resultado de imagen de billy elliot gif

A diferencia de Billy, el genio de Flik, después de toda la peripecia, los libera de la tiranía de los saltamontes; el talento de Hipo logra forjar una amistad y colaboración entre isleños y dragones, generando un cambio de paradigma: de enemigos furibundos a ser parte de la familia.

El caso de Remy también presenta algunos matices: a diferencia de la hormiga y el vikingo, él reniega de su identidad ratuna y lejos de los suyos logra construirse una vida muy confortable. De hecho, está tan bien que el encuentro con su hermano es usado dramatúrgicamente como “tu pasado vuelve… y no es para bien”.

Nunca podrás huir de los tuyos. Recuérdalo.

Este es un recurso usado en películas dramáticas o en thrillers en que el protagonista ha huido de su entorno habitual y ha logrado redimirse, pero por uno u otro motivo se reencuentra con los que dejó atrás y no para bien. De todos modos, Remy, para lograr el objetivo, cambia él y provoca una transformación en la visión de los otros ratones. El beneficio es doble.

Pensar diferente, vale… ¿y?

Entonces, hemos dicho que lo diferente al resto es su debilidad aparente pero al final es su grandeza, no sólo para ellos mismos, también para los demás. Como a mí no me gustan mucho los mensajes tipo coaching en muro de facebook (“Cree en ti”; “Hoy es tu día…”) mi mensaje de

Mira desde otra perspectiva. ¡Pero si éste es de otra película! No mezclemos peras con manzanas.

este post no es “pensando diferente vas a tener éxito y vas a mejorar el mundo”. Porque puede que sea así y puede que no.

Para huir de lo facilón, también he de decir que dentro de la diversidad humana, una sociedad en que todos tuvieran un pensamiento creativo e innovador, que siempre estuvieran desafiando las reglas de funcionamiento de las cosas, no sobreviviría.

No todos están llamados a ser los generadores de un nuevo orden. Y aunque parezca menos “cool”, “guay”, “buena onda” o como queramos llamarlo, no se es menos válido porque mi lugar esté entre los “normales”, los que constituyen y perpetúan la regla, los que usan las cosas para lo que están hechas.

Pero no estoy hablando de lo que deba o no deba ser un sistema de interacción social. Se trata de lo que “es”-una vez más la aceptación-.

¿En qué parte de la curva estás?

Como cualquier característica de las personas, la innovación se distribuye de forma “normal”: hay un pequeño porcentaje que no quiere cambiar nada, una gran parte que está más o menos abierta a lo que venga y un extremo que lo quiere cambiar todo y que en algunos casos, tiene la capacidad para que los cambios ocurran.  Esto lo expresa la Campana de Gaus o campana de distribución normal.

Aunque, de vez en cuando cambiar…

Pero, a pesar de lo anterior, aunque sea de vez en cuando, da vidilla desafiarse un poco a hacer cosas diferentes. ¿Por qué? Pues porque puede servir de entrenamiento para aceptar los cambios que nos vienen de afuera. Como en el cuerpo, estirar los músculos como ejercicio ayuda al momento que tengamos que usarlos para una tarea.

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Proponerse hacer algunas cosas de manera diferente también desarrolla el músculo de la tolerancia y la aceptación. Ayuda a empatizar con aquellos que hacen las cosas de un modo distinto al nuestro y más o menos fuera de la norma.

Sirve para reconocer cuando se está ante una innovación y permite mirarla sin miedo. Sin miedo a la innovación. Entrenándome en una mirada abierta al cambio, puedo identificar cuando hay alguien como Flik cerca de mí, y que, a pesar de ser un poco paliza -porque Flik lo es- dejar de verlo como amenazante, y explorar con él o ella la innovación y la novedad que puede aportar.

Puede que no te consideres creativo, pero sí puedes tener la capacidad de descubrir donde hay innovación. Puedes promover la innovación cuando veas un beneficio para todos.

Y atención, para quien es innovador o se le hace difícil adaptarse a los moldes, también es un entrenamiento aceptar que hay cosas que tienen un procedimiento y empatizar con quienes hacen las  cosas con método y parsimonia. También viene bien, de vez en cuando, leer y seguir un manual o rellenar un formulario según lo detalla el BOE o el Diario Oficial . Eso, si no es lo que te sale natural, es otra forma de hacer algo diferente.

La aceptación es otra forma de cambio Resultado de imagen de hiccup 1 gif

Aceptar que su hijo es distinto, y que en esa diferencia está la grandeza, es el aprendizaje del gran Stoiko. Aunque en el camino de su transformación el hijo pierda un pie y casi la vida. Pero nadie dijo que aprender sea fácil.

Mira con Atención:

¿Cuál es tu lugar dentro de tu comunidad? ¿Eres de los que innovas o de los que funciona con regularidad?

¿Cómo juzgas tu rol? ¿Estás en paz con él?

¿Cómo aceptas a los que tienen una “misión” diferente: cómo te llevas con los “diferentes” o con los “normales”? (Define tú cuáles son cuáles).

¿Eres capaz de adaptarte a los requerimientos del momento variando tu forma de pensamiento según la necesidad? ¿Puedes funcionar a veces como alguien que sigue las normas o como alguien que tiene que modificarlas y hacer otras nuevas?

Ratatouille (2007) Pixar Studios
Cómo entrenar a tu dragón (2010) Dreamworks
Bichos (1998) Pixar Studios