Narcos. El poder del poder

¿“Una crónica de las hazañas criminales del rey de la droga colombiana Pablo Escobar.” Y los esfuerzos por detenerlo. (Netflix)

¿Qué podemos aprender del más peligroso y temido narco?

¿Puede su forma de actuar hacernos pensar sobre nuestra propia vida?

Antes mirar con atención la serie NARCOS, aclaro que voy a comentar la ficción de Netflix y no la vida de la persona real-histórica de Pablo Escobar (1949 – 1993). Si bien la serie está inspirada en su vida, no es lo mismo referirme a sus acciones y las consecuencias de éstas, que al personaje interpretado por Wagner Moura.

Me llama mucho la atención de Pablo Escobar, su ambición desmedida, su terquedad, su crueldad y la voluntad de hierro para lograr que lo quiere.

En la historia creada por Carlo Bernard, Chris Brancato y Doug Miro parece que a medida que avanza por momentos no tiene claro lo que desea, pero, paradójicamente, sí que tiene que hacer algo para conseguirlo, para continuar con su estilo de vida, con su proyecto.

Después de ganar todo lo que ha ganado, de construir el imperio que ha levantado ¿cuál es su proyecto? ¿Cuál es el siguiente paso? ¿Mantenerlo, aumentar por aumentar? ¿Es avaricia, es gula? una extraña forma de devorar y devorar, no alimento, pero sí dinero, voluntades, personas al fin y al cabo.

Poder personal
Cuando nuestros actos nos manchan

Es extraño que cuando pasa a ser un proscrito, perseguido y cercado, que ya no puede disfrutar de sus propiedades y estilo de vida, sigue adelante. Sigue con sus ajustes de cuenta, sus vendettas, continúa haciendo valer su poder. Pensamos que no hay alternativa. Lo que tiene que perder es demasiado y la única forma de hacerlo es tirar y tirar.

A pesar de lo calmado que se le ve en muchos momentos (no sabemos si por guion o por la interpretación de Moura) está preso de sus propias pasiones, especialmente cuando se siente traicionado.

¿De qué va, en el fondo?

Lo que mueve a Escobar, por tanto a toda la serie, es el poder: crear, aumentar, mantener y perpetuar el poder.

Definiciones de poder dicen: “Tener la capacidad o facultad de hacer determinada cosa”. / “Estar [una persona] en condiciones de hacer determinada cosa por no haber nada que lo impida”/ “Fuerza, vigor, capacidad, posibilidad, poderío.”

Más allá del poder institucional, hablamos del poder personal. La capacidad de hacer cosas (o que pasen cosas) tiene muchas caras; muchas formas de manifestarse: el dinero permite comprar objetos, servicios y, en este caso, voluntades. También el miedo o coacción como forma de “obligar” a que se haga la voluntad de quien coacciona.

En el caso de la institución o del estado, el miedo a la sanción es la forma en que muchos de los ciudadanos cumplimos con nuestros deberes, por ejemplo, respetar las leyes del tránsito o pagar los impuestos, más allá de que en algunos momentos lo hagamos por propia decisión y responsabilidad.

El poder personal  también se puede manifestar a través del miedo, de hacer que otros hagan nuestra voluntad a través de la coacción, a veces física pero quizás la mayoría de las veces emocional, psicológica. El miedo a ser abandonados, a una reprimenda o un regaño, una descalificación o un ataque personal. Con mucha probabilidad conoces a alguien que usa la agresión verbal para doblegar la voluntad de otro, a veces un ser querido.

El poder personal

Pero el poder personal no se restringe sólo a la coacción, hay otras maneras de hacerlo. Partiendo por hacer que pase lo que está en nuestras manos hacer. Fijándonos un plan, una estrategia para avanzar y cumpliendo nuestros objetivos. Y luego interactuando con otros, uniendo voluntades (que no es igual a doblegar), sumando a un proyecto o siendo parte de él. Tu capacidad de persuadir, de motivar para lograr que colaboren contigo o trabajar juntos.

También nuestra capacidad de hacer que ocurran cosas pasa por nuestra perseverancia, tanto en el plano personal como en el inter relacional.

Muchas veces es imprescindible insistir, presionar, para que otra persona cumpla su tarea, su obligación o aquello que dice el contrato. Te habrás encontrado con un compañero de trabajo, un proveedor o un funcionario en una ventanilla a quien tienes que llamar o visitar varias veces para que haga su parte o el trabajo que tienes encomendado. No lo puedes doblegar ni persuadir, pero puedes ser tan insistente que sólo para que no sigas molestando haga lo que tiene que hacer.

Mira con atención

Verás que no es necesario ganar 60 millones de dólares al día, ni matar políticos o adversarios ni hacer detonar bombas para lograr que ocurra lo que quieres que ocurra, para avanzar en tus objetivos –personales o grupales-, para avanzar en tu carrera profesional o mejorar las relaciones personales y familiares.

¿En qué áreas de tu vida sientes que tienes poder? ¿En qué otras te sientes impotente o quisieras hacer que ocurran más cosas que las que ocurren?

¿Cuáles son tus estrategias personales para facilitar que tus ideas avancen y se concreten? ¿Persuades, motivas, coaccionas, engañas o asustas?
Mira con atención, tienes un gran poder.

Frase a recordar:

“Plata o plomo”

Narcos
El Poder personal
Blanca Navidad

Emitida por Netflix
Con: Wagner Moura, Boyd Holbrook, Pedro Pascal y muchos más.
Creada por: Carlo Bernard, Chris Brancato, Doug Miro
Imdb Film affinity

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