“Tenemos esperanza. La rebelión se construye en la esperanza”.

Rogue One

Después de preguntar a algunos cercanos, tenía duda de ver la última de la galaxia de George Lucas. Pero aprovechando que estaba de Rodríguez navideño, me hice con unas horas para ir al cine y “La Fuerza” me hizo elegir “Una historia de Star Wars”.

Hace mucho tiempo, en una galaxia muy muy lejana…

Rogue One, cuenta lo que sabíamos cuando se inicia la primera de las películas de Star Wars (después llamada una Nueva Esperanza), esas frases que avanzan hasta perderse en la oscuridad del espacio.

 

Nos habían contado que en medio de una guerra civil, las fuerzas rebeldes han robado los planos La Estrella de la Muerte, una peligrosa arma de destrucción masiva (ésta sí existe) del Imperio Galáctico y han encargado a la Princesa Leia su custodia.

En la serie Phineas y Pherbs ya habían mostrado su versión de cómo había ocurrido el robo, lo podemos ver aquí:

Pero Lucas Films hizo esta otra versión, de dos horas de duración. Este es el trailer:

¿De qué va?

Sin destripar la historia, se resume en que Jyn Erso, (Felicity Jones), una joven fuera del sistema, una pequeña delincuente, una rogue (pícara, truhán, pilla) es reclutada por las fuerzas rebeldes para cumplir una misión: tomar contacto con su padre, ingeniero a cargo de la construcción de la Estrella de la Muerte para el Imperio. Él, que en el fondo es bueno, ha puesto una trampa en la inmensa nave que permitiría destruirla (¡¡¡¡aaaaahhhh!!! Por eso es que Luke pudo cargársela, el fallo era intencionado).

“Cuídese de no ahogarse con sus aspiraciones, director”. Si lo dice Vader…

El problema es que la chica no ha visto a su padre en quince años, desde el momento en que él fue reenganchado para cumplir esta terrible tarea.

Ella, reticente al principio, se va transformando y creyendo cada vez más en la importancia de su cometido, y con ella sus compinches.

El coprotagonista, Cassian Andor (Diego Luna, Y Tu Mamá También), es un agente de inteligencia de la rebelión que, como buen espía, no duda en llevar a cabo sórdidas misiones al servicio de la causa (como matar a un informante o eliminar a un presunto enemigo,  alejándonos de los personajes blancos y de moral casi intachable de los primeros episodios de la saga (salvo por el disparo de Han Solo a Greedo, en la versión original del primer episodio).

Con este compañero y varios más, ya “convertida” a la rebelión, emprenden la peligrosa traavesía al margen de las órdenes oficiales.

La esperanza es la semilla de la rebelión

Justo antes del ataque, dice la frase que da sentido a la película y que

¿Cuál otra opción tenemos? ¡Es hora de luchar!

encabeza esta entrada: “Tenemos esperanza. Las rebeliones se construyen en la esperanza”. (“We have hope. Rebellions are built on hope.”)

La esperanza se define como: “Estado de ánimo que surge cuando se presenta como alcanzable lo que se desea”(Rae) .

Diseccionamos esperanza: un “estado de ánimo” que surge de un juicio (cognitivo): es posible obtener, lograr, lo deseado.

La ontología del lenguaje habla de estados de ánimo para la acción, es decir, una emoción más o menos permanente o con cierta recurrencia que te impulsa a moverte, o no, en una dirección.

¿Para qué sirve la esperanza?

Si consideramos la esperanza como un estado de ánimo que nos predispone a la acción, dado que percibimos lo deseado como conseguible, la esperanza nos predispondría a ser activos para alcanzarlo.

Entonces, me surgen algunas preguntas: ¿Es coherente tener esperanza y no hacer nada para conseguir aquello que se desea?

Las respuestas son variadas, y yo opto por las siguientes: Si yo espero que algo ocurra y sé con certeza que así será, sólo tengo que esperar porque su consecusión ya no depende de mí. Es una opción. Pero quizá con trampa. La certeza no es igual que “presentarse como alcanzable”. Por ejemplo, si encargo algo por Internet, no es que tenga la esperanza que llegue, sino que por contrato, si no hay algún incidente, tiene que llegar.

Puedo creer que algo ocurrirá sin tener que hacer nada para ello… salvo pedirlo. Ergo ¿Pedirlo no será ya lo necesario para aumentar la probabilidad que ocurra? Hacer una petición, explicitarlo a alguien para que se movilice para otorgármelo. Pedirlo es una acción, la que inicia el proceso, la que lo hace ver como alcanzable (aunque no sea una certeza).

La esperanza conlleva creer o, dicho de otro modo, fe. “En la doctrina cristiana, esperanza es una virtud teologal por la que se espera que Dios dé los bienes que ha prometido” (Rae). Puede ser que sólo baste con esperarlo, pero la Fe es un acto voluntario, aunque para muchos sea heredado o aprendido por cultura y entorno. La fe sería también una forma de acción, aunque no sea una acción física.

El legado de Jyn Erso
Haced arder el lugar. Hagan que 10 hombres se sientan como 100.

Jyn Erso, nuestra protagonista, ve la posibilidad, aunque sea remota, de conseguir esos planos y dar esperanza a la rebelión contra el Imperio opresor. Se pone en acción e invita a otros a sumarse al movimiento. Las consecuencias de su arrojo las conocemos desde 1977.

Mira con Atención:

¿En qué tienes depositada tu esperanza? ¿Cuál es tu acción para facilitarlo o sólo esperas?

Déjanos tus comentarios y que la Fuerza te acompañe.

 

Frase del día: “Mamá, estoy desesperanzado. Hace mucho que no veo a la tía Esperanza” (mi hijo de 6 años).

Rogue One, A Star War Story.
La Rebelión y la Esperanza

Lucas Films/Disney

Escrita por: Chris Weitz , Tony Gilroy, John Knoll y Gary Whitta

Dirigida por: Gareth Edwards.

IMDB      Filmaffinity

2 opiniones en ““Tenemos esperanza. La rebelión se construye en la esperanza”.”

    1. Me encanta esta reflexión. De hecho en la película se dice: “La esperanza no es un plan”. Pero por algo se parte. Podríamos decir que es condición necesaria pero no suficiente (me encantaban las clases de lógica).
      Un abrazo

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