Ganar y perder la confianza (cuidado con quién te deja de encargado)

El Encargado (cortometraje)

¿Te has dado cuenta lo fácil que es hacer que los niños pierdan la confianza en nosotros? Delegar una importante misión en un niño que arriesga la piel en ella, para luego ser totalmente obviado, es una gran forma de lograrlo.

Antes de empezar, nos presentamos
Antes de empezar, nos conocemos

Hace un par de domingos hicimos junto a la actriz y coach Nahia Láiz el segundo taller “Mira con Atención” en la escuela de jóvenes actores Primera Toma Coach.

La actividad es una propuesta a ver el cine del modo en que lo hacemos en este blog, haciendo preguntas, buscando claves y distinciones que sirvan para vivir mejor.

En esta segunda edición vimos el cortometraje El Encargado escrito por Sergio Barrejón y Nacho Vigalondo, dirigido por Barrejón.

El corto dura ocho intensos minutos, ambientados en una sala de clases y actuado por unos estupendos niños actores. Para no alargar contando el argumento, mejor es verlo completo aquí:

EL ENCARGADO from Jon D. Domínguez on Vimeo.

El giro final
Atentos a El Encargado
Primero Miramos con atención

Hablando de la historia, el guion de esta pieza es un buen ejemplo de cómo “el giro final” de los buenos cortos, ese que hace darle otra mirada a la historia, no tiene por qué ser una gran revelación o un truco de montaje. En este caso, sin salir de lo que se puede esperar del comportamiento profesor, hace algo que no esperábamos y nos hace replantearnos todo lo que hemos visto.

Personalmente, el final de este corto me deja removido, dada la sensación de no importar cómo hagas lo que te han encomendado, porque quien te encarga la tarea no valora ni tu desempeño ni el resultado.

¿Qué nos dijeron ellos?
Charlando y aprendiendo sobre lo que hemos visto
Vamos conversando

Al  terminar el visionado, propusimos una reflexión que recogiera el punto de vista de los participantes, usando para ello preguntas que abrieran la conversación. Posteriormente Nahia guió una actividad de trabajo corporal para incorporar algunas distinciones que salieron en la conversación –especialmente vinculadas con las emociones-.

En la charla se habló de las relaciones de poder dentro del aula, del miedo que infringe Luis, el matón, al resto de compañeros, del exceso de celo de Martín, el protagonista, y los sentimientos que flotan entre los compañeros de clase.

Hablamos también sobre lo que es la paradoja a partir de lo que le ocurre a Martín: si cumple con rigor la tarea encargada se arriesga a “que lo esperen afuera”; si la clase se convierte en un circo, arriesga a que el sancionado sea él. Al final se lleva la peor parte, lo van a esperar afuera y todo por nada.

La propuesta que habíamos hecho era hablar sobre emociones como el miedo, la impotencia, el coraje, la autodeterminación; cómo ganar en confianza y por ahí habíamos preparado la sesión. Pero lo que primero que hicieron notar los chicos fue la actitud del profesor (Enrique Villén): “pasó del encargo que había hecho a Martín”. “Primero lo mete en una situación difícil y luego no le importa nada lo que ha hecho”. Fueron algunas de las opiniones. Algunos consignaban que el maestro ni siquiera había visto la pizarro, otros que, habiéndolo visto, no le había importado.

La confianza, otra vez

Lo que más remarcaron fue el quiebre en la confianza que produce el comportamiento del docente.  “Martín nunca más va a confiar en él, no volverá a hacer lo que le pida el profesor porque lo hizo lo mejor que pudo y el profe ni se fijó”.

Nahia Láiz guía la incorporación del aprendizaje
Plasmamos nuestros aprendizajes

Recordemos lo planteado algunos post atrás sobre los pilares de la confianza: La capacidad, la sinceridad y la confiabilidad (o historia de cumplimiento). (Cien años de perdón)

Al principio es el profesor el que deposita su confianza en Martín, considerando su aspecto y actitud inferimos que el niño es cumplidor, tranquilo y algo tímido, perfecto para ser “el encargado”.

A medida que avanza la acción se arma de coraje para enfrentar la amenaza y cumplir su tarea de la manera que él considera adecuada (probablemente con exceso de celo).

El que quiebra el ciclo de la confianza no es él, ni siquiera Luis, el malote, sino que el que encarga la misión.

¿En qué falla el docente? ¿Fue sincero al designar un encargado? ¿Era capaz de cumplir con la consecuencia que ha advertido al dejar al encargado?

Cualquiera de las dos opciones, o su mezcla, son posibles, lo que está claro es que se comporta negligentemente, no supervisando el trabajo ni valorando a la persona designada. Mucho menos las consecuencias que podrían tener para éste.

La responsabilidad

No quiero que este post parezca una defensa de la vigilancia entre pares, lo que quiero exponer es el cuidado que debemos tener cuando encomendamos una misión. Esta situación es importante cuando se tiene roles de liderazgo -en el trabajo o en cualquier organizacion-, también en la familia y como en este caso, en la enseñanza. Especialmente sensible si la tarea tiene un componente emocional –incluso “riesgo”- y más delicado si están involucrados niños.

Los testimonios de los chicos fueron un gran llamado de atención sobre la responsabilidad que implica depositar la confianza en alguien, que al mismo tiempo implica que el otro confíe en quien la deposita.

Hemos ido a Primera Toma Coach

Mira con Atención

¿Eres conciente que cuando depositas la confianza en otro, éste la pone también en ti?

¿Cómo te comprometes con otros a la hora de encargar una tarea? ¿Cómo te haces cargo de comprobar su cumplimiento?

El Encargado (2008) Cortometraje que nos hace reflexionar sobre la confianza

Guión: Sergio Barrejón, Nacho Vigalondo.

Dirección: Sergio Barrejón

Con: Iñigo Navares, Eduardo Uceda, Alejandra Lorenzo, Enrique Guillén.

IMDB

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