Son reales las expectativas del otro, o son lo que tú crees que quiere

“Chico conoce a chica en un idílico verano. Chica se reencuentra por sorpresa con chico en el High School. Chica se percata que estando él rodeado de sus amigos, es mucho más pelmazo que solos en la playa.”

Grease

Este amor es para siempre… aunque no nos veremos más.

Este pudo haber sido el “pitching” del creador de Grease a un posible productor. Con esta sencilla premisa se hizo un musical y después la película de 1978 con John Travolta y Olivia Newton John.  A estas alturas, “un clásico” de los musicales y comedias adolescentes. Podemos no compartir su calidad como film, pero es innegable que ha cautivado a una generación que ha transmitido su fascinación a las siguientes.

He de reconocer que al volver a verla para este post me ha cautivado la mezcla de puerilidad, comedia gruesa, pegajosas canciones y coreografías.

Ambientada en un High School californiano en los años ’60, su principal atractivo, además de música y danza es “la química” de sus protagonistas. Una historia sencilla, con tramas y relaciones explícitas que nos ofrece la posibilidad de hablar sobre el modo en que establecemos algunas de nuestras interacciones.

Sobre los estereotipos

Lo primero que reseñar, dado su contexto, es el uso de estereotipos para identificar a los personajes principales: Sandy (Olivia Newton John, la chica inocente; Danny Zuko (John Travolta) el chico malote pero de buen corazón; Rizos (Stockard Channing), la chica mala, libre sexualmente pero en el fondo herida y frágil; así con cada uno de los que tienen líneas de texto.

De chica mala a Primera Dama.

Estos rasgos se utilizan para mostrar la contradicción entre la esfera de lo externo, lo que muestran y los otros ven, y lo que viven por dentro, la esfera de sus emociones y pensamientos. Porque al final la historia va de ello, de la contradicción interior/exterior y, sobre todo, de las expectativas.

Grease expectativas
¡Cuenta más!

Danny es quien encarna esta contradicción entre lo que siente por Sandy y su imagen externa, lo que él es para su entorno. En rigor, para lo que él cree que significa para sus amigos. Desde la primera escena del re encuentro se ve esa tensión mostrado en la expresión de su cuerpo y sus movimientos.

Al final del segundo acto, él canta su angustia sobre lo que le está pasando e incluso estando solo sigue preso de esta tensión como ejemplifica al decir los versos de ¿qué dirán el lunes en la escuela?

“Sandy, cariño,
quizás algún día
cuando hayamos terminado el instituto
de alguna forma,
como sea
nuestros dos mundos serán uno
En el paraíso, estaremos juntos para siempre
oh por favor dime que te quedarás a mi lado, oh Sandy.

Para él es imposible, hasta ese momento, pensar que podrían estar juntos por su imposibilidad de compatibilizar ambos mundos

Expectativas o lo que creo que el otro espera de mí

Pero no está todo perdido, él se convence que para agradar a la buena Sandy tiene que cambiar. Como la ha visto coquetear con un deportista, decide que tiene que hacer deporte -una de las secuencias más divertidas de la película-. Al final de la historia cree haber logrado ser del modo en que a ella le va a gustar.

A la vez, Sandy se convence que tiene que cambiar para gustarle a Danny y pide ayuda a su compañera “experta” en belleza e imagen personal.

grease mira con atención
Lo que puede hacer un cambio de peinado.

Estos dos cambios desembocan en la secuencia final, ella vestida toda de piel negra, cigarro en la boca a pesar de que se atraganta con el humo, y sofisticado peinado; mientras que él intenta parecer un saludable deportista vistiendo la chaqueta típica de los atletas del instituto.

¿Entonces, la historia va de las expectativas? ¿Es necesario que el otro cambie para quererle?

Mi opinión es que no. Que el tema en realidad es un poco más complejo, Creo que la explicación se puede encontrar en una tesis que la psicóloga Daniela Perinetti me explicó alguna vez:

“En temas de pareja, los desencuentros y malos entendidos no se producen necesariamente por lo que el otro espera de mí, sino por lo que yo creo que el otro espera de mí.”

Parece un poco enrevesado, pero esencialmente se trata de discriminar si tengo claro lo que el otro/a quiere de mí, o si a partir de algunos indicadores y de mis propios juicios, estoy especulando sobre las expectativas que tiene de mí.

Mis juicios, tus juicios, sus juicios…

Y en esto entran, una vez más, nuestros juicios. Yo hago mi juicio a partir de los datos que voy recabando, pero si no los confronto y los doy por cierto, me hago la certeza que las expectativas de los demás son claras y tengo que decidir si quiero cumplirlas o no. Pero sin haber confrontado mis juicios y especulaciones puede llevarme a generar cambios que no son necesariamente lo que el otro espero. Pero aún peor, no confrontar estas conversaciones internas puede llevar a la frustración y la incubación de un resentimiento que lastre la relación.

grease mira con atención
Todas íbamos a ser reinas, de cuatro reinos sobre el mar.

En Grease, Sandy no espera que Danny cambie, sólo quiere que continúe siendo el mismo chico enamorado y tierno del verano idílico. Danny tampoco aspira a que de ingenua y adorable se convierta en “una chica mala” o con más enjundia como la voluptuosa Cha Cha.

El conflicto de él es no estar a la altura de las expectativas que sus amigos tienen de él, dejar de ser alguien interesante y pertenecer al grupo, porque en su mundo, la ternura, las demostraciones de afecto, el ser “blando”, no están bien vistos.

La escena final del parque de atracciones (vaya presupuesto del Ridley High School para montarse la fiesta de fin de año) muestra de modo muy lúdico esa contradicción, haciendo que ella se convierta en él y él en ella.

Mira con atención

¿Cuál es tu relación con los juicios de tu entorno? ¿En qué medida estos juicios determinan tus relaciones, tus comportamientos y tus preferencias?

¿Tienes la costumbre de confrontar tus ideas sobre lo que los que están cerca piensan o esperan de ti o estás anclado en la recursividad de “lo que yo pienso que ella/él espera de mí”?

Grease (1978) Grease las expectativas

Escrito por: Jim Jacobs y Warren Casey (musical); Bronte Woodard y Allan Carr.
Dirigido por: Randall Kleiser
Con Olivia Newton John, John Travolta, Stockard Channing

IMDB       Filmaffinity

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