¿Ha llegado tu momento para despertar?

Breaking Bad

Buscando inspiración para un proyecto, he vuelto a ver el capítulo piloto de la serie del profesor de instituto reconvertido en fabricante y distribuidor de metanfetamina, Walter White (Bryan Cranston). Refrescar esta ficción me ha inspirado a hablar de algo tan cotidiano como la vida cotidiana y la forma de pasar por ella.

¿De qué va?

Resumiendo, la serie ambientada en Alburquerque, Nuevo México, va de un esforzado profesor de química al que le diagnostican cáncer terminal. Su vida da un giro hacia el mundo del crimen, produciendo y vendiendo metanfetamina para asegurar el futuro financiero de su familia cuando él haya muerto. Secundado por su alumno Jesse Pinkman, recorre un camino sin retorno hacia las entrañas del tráfico de drogas.

En el episodio inicial que nos convoca, Walter que ya sabe del diagnóstico aunque no lo ha compartido con su familia, descubre accidentalmente que uno de sus alumnos, “cocina” metanfetamina en un laboratorio casero, por no decir derechamente cutre. Agobiado por un futuro incierto, habla con éste para unir sus conocimiento de química con el manejo del negocio del joven. Jesse Pinkman acepta a regañadientes, bajo amenaza de ser denunciado a la policía –el cuñado de Walter- si no acepta ser su socio.

Tras sacar Walter sus ahorros del banco para empezar el “emprendimiento”, hay un diálogo esencial en la serie entre ambos:

Pinkman: “Necesito saber por qué hace esto, si siempre ha sido un tipo aburrido, con un palo en el culo (stick in the ass), cómo es que ha decidido comenzar a cocinar drogas prohibidas”.

Walter: “I’m awake”. Estoy despierto.

La respuesta de Mr. White es antológica, esta frase sirve de portal a todo lo que va a ocurrir en la serie.

El anuncio

Otra manera de contar y entender Breaking Bad es diciendo que es una serie que nos muestra cómo el anuncio de una enfermedad terminal hace despertar al protagonista para vivir su vida de una forma totalmente nueva.

Por un lado, nuestro profesor de química, padre de un hijo adolescente con parálisis cerebral, Walter Jr, decide usar sus conocimientos para hacer dinero, el dinero que no ha tenido nunca hasta ese momento. En la serie hay una crítica velada, aunque tampoco tanto, al sistema de salud americano, sus seguros médicos y la desgracia económica que significa tener una enfermedad grave. En ese contexto, Walter tiene que sacar lo mejor de él para generar los ingresos que su puesto de profesor de secundaria y su trabajo extra como dependiente de una tienda de lavado de coches no le dan.

Y lo mejor de sí, lo que más y mejor conoce es la química. Para él esta ciencia es mucho más que una disciplina de estudio, es una pasión, es la esencia del cambio y por tanto de la vida.

Un tipo normal como tú, como yo…

Esta pasión ha estado adormecida por una vida normalizada. Con sutileza los creadores de esta ficción nos muestran que no siempre fue así: un diploma colgado en la pared de su casa da cuenta de su excelencia como estudiante (colaboró con un estudio ganador del Nobel); más adelante nos enteramos que co-fundó una empresa que tuvo que abandonar porque necesitaba dinero rápido pero que ha hecho ricos a sus ex socios.

La vida de Walter está adormecida por la rutina, por las exigencias del día Imagen relacionadaa día, por tener que aguantar a un jefe que no respeta los turnos de trabajo; por alumnos abúlicos que no lo respetan; por una vida familiar que navega con piloto automático; una vida de pareja mal aliñada por conversaciones sosas y aburridas a pesar de estar esperando el segundo hijo. Incluso su vida sexual está adormecida.

Y de pronto… la inminencia de la muerte lo hace despertar.

A medida que avanzan los capítulos de la serie nos daremos cuenta que su impulso supera con creces su necesidad de dinero y subsistencia, ha descubierto un modo de desarrollarse de crecer.

La forma de desarrollarse y crecer es discutible, censurable, pero para él es imprescindible para sentirse vivo. Una buena ficción nos hace identificarnos con personajes que pueden no tener nada que ver con nosotros, con motivaciones opuestas y con métodos aún más alejados de nuestra forma de ser, pero en él hay un pulso vital que nos lleva a empatizar con su cruzada y nos alegramos de su emprendimiento. Con él recorreremos el difícil camino de aprendizaje en este oscuro -y azul- mundo y  sufriremos las consecuencias de sus actos.

Walter White ha necesitado recibir la terrible noticia de su cáncer para espabilarse. Sin ese remezón, ese llamado, quizá nunca hubiera salido de su vida plana de profesor y dependiente explotado, nunca se hubiera atrevido a enfrentar a los que se mofan de su hijo minusválido. Nunca se hubiera atrevido a “caminar por el lado salvaje de la vida” como diría de Lou Reed.

¿Qué necesitamos para espabilar?
Breaking bad ontología
Somos socios

Si volcamos la mirada hacia nosotros, nos podemos preguntamos por qué necesitamos de la noticia devastadora, de una amenaza profunda a nuestro ser para despertar; qué nos impide estar atentos cada día. ¿Es necesario que pase algo tan rotundo para que desde el momento de saltar de la cama –o arrastrarnos fuera de ésta- estemos animados de verdad, abiertos a la vida, a exprimirla? Qué remezón tenemos que sufrir para sacar nuestra pasión, dar lo mejor de nosotros mismos, “hacer de nuestras acciones de cada día una plegaria” (M. L. King).

Mira con atención

Pregúntate por tu nivel de alerta, cuán despierta/o estás y cuánto más podrías estarlo. ¿Cuál debiera ser esa noticia devastadora que te haría sentirte despierta/o? ¿Necesitas pasar por una experiencia que amenace tu ser, tu vida entera para vivirla en plenitud?

¿Qué ganarías viviendo un poco más despierta/o? ¿Qué perderías o tendrías que dejar atrás?

¿Estás dispuesto a dar un paseo por el “lado salvaje” de tu vida? (No es necesario cocinar drogas ni nada ilegal para vivir más conectado con tu esencia).

En una entrada futura hablaremos sobre la excelencia en el trabajo de Mr. White.

Breaking Bad Breakin bad Despertar

Originalmente en AMC. Se puede ver en Netflix y Movistar Plus.
Creador: Vince Gilligan
Con: Bryan Cranston, Aaron Paul, Anna Gunn

IMDB  Filmaffinity

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