Jack Skeleton necesita encontrar su IKIGAI

En Pesadilla antes de Navidad/El Extraño Mundo de Jack (The Nightmare before Christmas), Jake Skellington, aburrido de la misma rutina de sustos y gritos, quiere repartir la alegría de la Navidad.

cine y psicología ikigai
Santa y uno que no se ha portado muy bien (con él)

Pero su misión pone a Santa en peligro, además de crear una pesadilla para los niños y niñas del mundo y poner su propia vida en peligro. La desazón del Rey Calabaza nos muestra un camino para encontrar nuestra razón de ser.

La navidad y la ficción

Acabamos de terminar todo el ciclo navideño y dependiendo del hemisferio en que te encuentres comienzan las vacaciones de verano o un nuevo ciclo laboral, en ambos casos marcado por propósitos y, muchas veces con intenciones de cambio.

Personalmente, no soy muy amigo de las películas sobre Santa Claus, Papá Noel o Viejito Pascuero (sí, en Chile le llaman así). En general, no comulgo con la idea de contar a los niños que un anciano vestido de rojo en un trineo tirado por renos que vuela desde el polo norte reparte regalos por todo el mundo. Para ser justos, lo mismo me pasa con los tres monarcas de Oriente (y supongo que de África). Y las películas sobre sus aventuras y conflictos no me convencen.

De todos modos, vamos aprovechar para poner el foco y la atención en una película con temática navideña que nos puede regalar grandes lecciones que al fin y al cabo es de lo que se trata este blog. Para ser justos, su temática se reparte entre navidad y halloween, pero la acción se sitúa justo los días antes.

Pesadilla antes de Navidad/El Extraño Mundo de Jack (The Nightmare before Christmas) es una película de animación por stop motion (muñequitos que se mueven cuadro a cuadro), surgida a partir de un concepto de Tim Burton –también productor- y dirigida por Henry Selick.

Ser un tipo súper pro no basta

Jack Skellington es el rey del mundo de Halloween (The Pumkin King), el gran experto en el terror en la noche de brujas; es respetado por sus pares y admirado por los pequeños de Halloween Town, el singular pueblo donde todo es terrorífico, aunque ninguno vive con miedo.

Nuestro protagonista se define a sí mismo como “un profesional, un maestro infernal al que el mismo Lucifer lo puede envidiar”. Pero, está aburrido por la rutina de sustos y gritos año a año:

“Muy dentro en mi interior hay un vacío aterrador, qué sensación en mi corazón surgió inesperado y veloz”, clama compungido. “Hay soledad en mí corazón y necesito más calor. La fama no me ayudará, mis lágrimas vacías están”.

Todo el éxito y la fama han dejado de tener sentido. Tras su momento de desolación cae en la ciudad de la navidad y se abre para él un mundo desconocido y alucinante, maravillándose con sus luces, la alegría y los colores.

En ese momento cree encontrar un nuevo sentido a la vida. Siente que su misión ha cambiado que tiene que dedicar su pasión y misión a llevar adelante la navidad, repartir los regalos, entregar a su manera toda la alegría de esta festividad.

Y el quid está en “a su manera” la forma en que él conoce y sabe hacer las cosas. En el caso de Jack, su modo de ver el mundo es a través del miedo. Es cierto que no es el miedo profundo, el paralizador el vital. Es un terror juguetón, son sustos dentro de la tradición anglo sajona de Halloween. Pero claro, nada tiene que ver con el espíritu de paz y amor que caracteriza a la navidad en esas –y otras- latitudes.

La historia y los personajes de esta película tienen muchas aristas a las que mirar con atención (por ejemplo la relación del Científico Malvado (William Hickey), con Sally (Catherine O’Hara), la mujer que ha creado, da para un post entero).

Jack, un tipo con iniciativa

Pero la iniciativa de Jack convierte la alegre navidad en una verdadera pesadilla, además de poner en serio riesgo su vida y la de Santa Claus. La conclusión fácil sería “pastelero a tus pasteles”. Pero eso es demasiado fácil y en este blog nos gusta lo complejo (que no complicado).

ikigai, psicología y cine
Ahora la navidad será mi reino.

Si ponemos atención a su estado emocional, a la repercusión sobre su estima, a la ceguera en que cae que, producto de su propia arrogancia no le deja escuchar siquiera a la única voz sensata en Halloween Town: Sally; esto requiere de  una transformación profunda que le permita verdaderamente encontrar un sentido de vida.

Para este fin vamos a adentrarnos en una filosofía de vida que viene desde el Japón: El Ikigai.

¿Qué es el IKIGAI?

El objetivo de este enfoque es esencialmente encontrar “la razón de ser” de cada uno que es lo que ha perdido Jack según nos canta en  su monólogo inicial. Nada puede con su sensación de vacío, de falta de un motivo para estar en el  mundo. ¿Te suena conocido?

El Ikigai es, según los estudiosos, una de las razones de la longevidad japonesa.

Lo que en palabras de  Francesc Miralles, coautor de Ikigai: los secretos de Japón para una vida larga y feliz, aporta este método es “una motivación vital, una misión, algo que dé fuerzas para levantarse de la cama por las mañanas”.

Como veremos no se trata de algo metafísico ni místico sino de un enfoque que se centra en preguntas fundamentales que tienen que guiar tu forma de vivir para encontrar lo que Jack ha perdido.

Los puntos en que se basa el Ikigai
  • Lo que nos apasiona,
  • Lo que somos buenos haciendo
  • Lo que el mundo necesita de nosotros (lo que podemos aportar)
  • Lo que nos puede dar un sustento (lo que están dispuestos a pagarnos por ello).

“El objetivo es identificar aquello en lo que eres bueno, que te da placer realizarlo y que, además, sabes que aporta algo al mundo. Cuando lo llevas a cabo, tienes más autoestima, porque sientes que tu presencia en el mundo está justificada. La felicidad sería la consecuencia”, en palabras del mismo Miralles.

Dicho así, la interacción de estos factores nos da un camino marcado por cuatro cosas. Más fácil que explicarlo es mostrarlo en un sencillo esquema:

Ikigai cine y psicología
Puedes imprimirlo y pegarlo en tu cocina.

Los cuatro factores principales interactúan entre sí, el encuentro entre lo que amas y lo que eres bueno es la Pasión; entre lo que amas y el mundo necesita es tu Misión, entre lo que el mundo necesita y aquello por lo que te pueden pagar es la Vocación y entre lo que te pueden pagar y lo que eres bueno se concreta en la Profesión.

Así dicho suena sencillo. Y lo es, otra cosa es llevarlo a la práctica, atreverse a seguir lo que vas encontrando como motivador y perseverar.

¿Cuándo buscar el IKIGAI?

Según los que saben, cualquier momento de la vida es bueno para hacerse estas preguntas, pero según los expertos, son dos especialmente indicados, uno, en la adolescencia, cuando tienes que elegir una carrera, y la otra cuando te sientes estancado en tu vida profesional y sientes que no estás en el lugar adecuado, como Jack, quizá cercano a lo que otros llaman “crisis de la mitad de la vida”.

Sólo es cosa de hacerse unas preguntas.

Una pista esencial para orientarse en la búsqueda está en volver la vista y los afectos hacia tu niñez: conectar con esas actividades en que te sentías a tus anchas, que se te iba la hora y te encantaban. Muchas de ellas a la hora de decidir un camino o un trabajo parecen “poco rentables” y quedan enterradas… pero siguen allí.

¿Y si no soy bueno pa’ na?

No sentirse capacitado para nada o sentir que no tengo nada que aportar es un juicio sobre nosotros que en muchos casos vamos asumiendo a medida que crecemos y que luego, como todo juicio maestro, tiñe nuestra mirada sobre nosotros y sobre el mundo. Y para bien o para mal, no hay nadie que no sirva pa’ na. Todos somos servimos para algo aunque muchas veces no lo desarrollamos. Ese algo en lo que nos podemos desarrollar quizá no es muy vistoso o bien considerado socialmente, pero rebuscando lo podemos encontrar.

Dicho de otro modo, no es necesario ser un genio ni súper creativo ni un gran líder. Puede que lo tuyo sea barrer hojas o contar tornillos y si te permite encontrar tu camino, sigue por él.

ikigai psicología y cine
Jack tiene su recompensa cuando vuelva a conectar con sí mismo.

El costo de la aventura navideña de Jack es alto: cientos de niños aterrorizados, Santa Claus a punto de morir torturado por el Coco/Cuco (Oggie Boogie Man) y Jack derribado con cohetes anti aéreos del ejército. Espero que en nuestras vidas no lleguemos a tanto para encontrar lo que nos puede motivar, ayudar a salir de la cama, a aguantar el metro, otras aglomeraciones y exigencias para cumplir nuestra misión. Aunque puede que nuestro IKIGAI no vaya por allí.

Mira con Atención

 ¿Cuál es tu elemento? ¿En qué contexto te sientes a gusto y realizado? (solo o acompañado, con ruido o silencio, al aire libre o en un despacho).

– ¿Con qué actividades se te pasa el tiempo volando?

– ¿Qué te resulta fácil hacer? ¿Qué habilidades especiales tienes, tanto físicas como intelectuales o emocionales?

– ¿Qué te gustaba cuando eras niño? Cuando el juicio sobre ti mismo era menor y te movías espontáneamente.

¿Te has propuesto encontrar tu razón de ser?

Si quieres saber más puedes consultar en: https://elpais.com/elpais/2017/10/31/buenavida/1509440484_558515.html
http://www.bbc.com/mundo/vert-cap-40964286
http://www.francescmiralles.com/article/262

O lee el libro: Ikigai: los secretos de Japón para una vida larga y feliz. Fracesc Millares y Héctor García. Editorial Urano.

Si lo deseas, puedes dejar un comentario que nos sirva a todos.

The Nightmare Before Christmas (1993)ikigai psicología y cine

Pesadilla antes de Navidad o El Extraño Mundo de Jack

Guión: Tim BurtonMichael McDowell y Caroline Thompson
Dirección: Henry Selik
Con: Danny ElfmanChris SarandonCatherine O’Hara y más.

IMDB

El dilema de Isabel II: tradición, cambio y compasión

The Crown (T1) parte 2

En la entrada anterior hablamos de la dificultad para adaptarse a los cambios de época que muestra el Primer Ministro Wiston Churchill, el héroe que se niega a aceptar que sus tiempos, al menos frente al gobierno, han pasado.

Veamos ahora cómo viven los miembros de la casa real, “sus altezas” los avatares propios de ser parte de una institución centenaria e inmutable.

Según se repite una y otra vez a la novata reina y a su rebelde hermana Margarita, la imperturbabilidad y el apego a la tradición es lo que ha hecho que la corona perdure y sea la fuente de estabilidad del Reino Unido. Los momentos en que alguno de sus miembros ha antepuesto su propia autonomía es cuando todo se ha visto amenazado, especialmente cuando su tío Eduardo VIII decide abdicar para seguir los dictados de su corazón.

El trabajo más duro de la soberana

Uno de los tópicos que repiten como un mantra a la joven reina es que su principal tarea es no hacer nada. La anciana reina María le insiste:

“Hacer nada es el trabajo más duro. Y va a requerir toda la energía que tienes. Ser imparcial no es natural, no es humano”.

Sentimientos, consuelo.
A ver quién desafía al Primer Ministro

La versión original de la serie House of Cards, la británica, nos regala en su segunda temporada un ejemplo muy gráfico de esto. En esta entrega, que se llama en rigor To Play the King, el ficcionado rey ve con horror las injusticias que sufre su pueblo y cree en la necesidad de modernizar el estado en pro de los súbditos. Tomar partido por esta causa lo lleva a una lucha frontal contra el todopoderoso Primer Ministro conservador Francis Urquhart (Ian Richardson ) –el homólogo de Frank Underwood (Kevin Spacey) en la versión americana-.

El rey rompe la regla de oro y se da de bruces contra el maquiavélico Urquhart. Viendo los capítulos le damos la razón al rey (Michael Kitchen), conectamos con él porque es empático, porque es compasivo con su gente. Pero la falta de escrúpulos y astucia del líder de los Toris se imponen. Aunque quizá es el precio que paga el buen rey por salirse del guión ancestral, lo contrario a lo que hace Isabel II.

Primero está la corona, siempre
¿El amor es más fuerte?

En la primera temporada vemos que la joven Isabel una y otra vez tiene que doblegarse ante el poder de la tradición y la historia: no puede escoger un nuevo secretario personal, tiene que asumir el que toca por antigüedad; tiene que mudarse al palacio de Bukingham aunque no quiere vivir ahí, en fin.

Es Margarita, la hermana menor, la que aparentemente goza de más libertad: impone su propia moda; se sale del libreto, incluso bromea ante la diplomacia extranjera; es la que, en palabras de la reina, tiene “demasiado carácter, un exceso de carácter”. Pero ella también sufre el yugo de la corona cuando se trata de su vida sentimental, las estrictas normas de la familia real no permiten que se case con Peter Townsend (Ben Miles) porque es divorciado. Esta regla es incluso más dolorosa para Isabel, que para cumplir su rol de reina llega a romper la promesa hecha a su padre: “siempre os ayudaréis y apoyaréis una a la otra”.

El caso del Duque de Edimburgo
The Crown phillip cambio y tradición
En el comienzo todo fue amor

Como  en un juego de matriuscas rusas, el tema del cambio va abriendo una y otra vez preguntas y desafíos. Y también enfrenta modos distintos de enfrentarse a lo de siempre.

Es el caso de Philippe, duque de Edimburgo y consorte de la Reina (Matt Smith), que reclama que siendo el marido lo que corresponde es que sus hijos, y con ello la dinastía, lleven su apellido. Es decir que debieran ser Mountbatten y no Windsor.

Pero la tradición es que han sido Windsor, son Windsor y seguirán siendo Windsor. Philip apela a que su situación es distinta a lo de siempre y que tienen que hacer caso a que él es el hombre. Que lo de Windsor estaba bien mientras los herederos eran hombres. Se enfrenta el poder masculino con el poder monárquico.

the crown tradición y cambio
¿Yo aquí qué pinto?

Hoy en día en que en muchos países las parejas pueden elegir el primer apellido de sus hijos nos parecería normal que los descendientes de la pareja real llevaran el de ella. Pero no es esa libertad la que está en juego. Es la tradición. Y punto pelota. Tras ello y varias otras experiencias, el consorte a alberga un resentimiento y deambula sin saber cuál es su rol:

¿Qué tipo de matrimonio es éste? ¿Qué tipo de familia? Me habéis quitado mi carrera, mi casa; me habéis quitado mi apellido. Pensaba que estábamos juntos en esto.
Philip Moutbatten

The Queen

Avanzando cuarenta años, hay otra película basada en la casa real y la Reina Isabel. El relato también creado por Peter Morgan, especialista en personajes históricos en momentos cruciales de la historia es The Queen.

Isabel II (Helen Mirren) no es la jovencita inexperta que ha recién comenzado su reinad. A lo largo de más de cuatro décadas ha podido, de buena o mala manera, sortear muchas crisis; ha convivido con laboristas y conservadores, ha enfrentado más de un conflicto internacional con guerra incluida, (crisis del Canal de Suez, Las Malvinas/Fauklands). Es una mujer que ha marcado la segunda mitad del siglo XX en Reino Unido. ¿Cómo lo ha hecho? Sin hacer nada.

Lady Di, Blair y la reina

Pero el siglo pasado iba demasiado rápido. Carlos, Príncipe de Gales, se ha divorciado de Diana Spencer, nuera que le hace sombra al deslumbrar al mundo con su carisma. La muerte de ésta en 1997 sacude el Palacio.

The queen, cambio sentimientos
Así es difícil convencer a alguien, ¿cierto Tony?

Nuevamente todo el entorno de la casa real, golpeado como está con la noticia, no puede leer los signos de los tiempos para dar una respuesta de acuerdo a lo que pide el mundo y los británicos.

No se trata de un evento político o internacional ni que esté en riesgo la Corona como pudo ser en los tiempos de la abdicación de Eduardo VIII. Es la muerte de alguien cercano pero que no está dentro del libreto ancestral del comportamiento de la monarquía. Diana ya no pertenece a la familia real por tanto no hay nada que decir, hacer, mostrar o actuar. Hay que hacer nada. Hay que hacer lo que no es humano.

Si en la relación de Margarita estaba en juego su rol como jefa de la Iglesia Anglicana, o en el rol de Philippe era la continuidad de la dinastía, ante la muerte de Diana no se juega nada.

To be or not to be human, that’s the question
The queen Compasión sentimientos
Nadie como yo conoce la sabiduría de los británicos.

No se juega nada en la liga en la que han estado siempre participando. Pero en este momento se trata de algo para lo cual no están preparados: sentimientos. No se contraviene ninguna ley ancestral si la monarca muestra señales de dolor y, sobre todo, empatiza con la emoción que embarga a sus súbditos.

Ella y su entorno no creen que tenga que hacerlo. Probablemente, no saben cómo hacerlo. Por eso se encierran tras los muros del Palacio de Balmoral a cientos de kilómetros de donde la ciudad lloraba. No entienden que lo que los británicos necesitan de ella es que los consuele.

Si cuarenta años antes Isabel tiene que cambiar para amoldarse a la corona, en 1997 tiene que cambiar para vivir en el mundo. No se juega nada. Y está en juego lo más importante: actuar como un ser humano capaz de sentir, de empatizar de mostrar compasión y consolar a su pueblo.

Mira con atención

¿Qué parte de tu vida la vives según un guion escrito hace mucho, quizá antes de ti, sin ser consciente de él?

¿Existe algún guion, o parte de él, que te impida empatizar, tener compasión o consolar a otros?

The Queen Resultado de imagen de the queen movie

Escrito por Peter Morgan

Dirigido por Stephen Frears

Con Ellen Mirren, James CromwellMichael Sheen

 

Aquí el trailer de la temporada 2 de The Crown, a ver cómo sigue:

 

Los tiempos cambian, el primer ministro no.

The Crown. Temporada 1

The Crown es un drama histórico que encarna el choque entre lo antiguo y lo nuevo. Lo que hasta ese momento “se ha hecho así” y ha dado resultado. Pero los tiempos cambian, el paradigma de lo que ha sido hasta ese momento Reino Unido se ha transformado. Los protagonistas no siempre están en condiciones de verlo y actuar de acuerdo a ello.

Argumento

The Crown narra los conflictos políticos y la vida íntima de la familia real durante el reinado de Isabel II (Claire Foy) y los eventos que marcan la segunda mitad del siglo XX en Reino Unido… y más allá.

Personalmente lo que más me atrae de esta serie es el encuentro, y pugna, entre el mundo político y el orden mundial con la institución de la monarquía. Para mí, esta arista relacionada con el poder me cautiva más que la tramas relacionadas con los romances o las cuitas entre los miembros de la casa Real.

El trono, la corona… el poder
The crown paradigma ceguera
La boda (de la mano de Jorge VI, el mismo del Discurso del Rey)

Pero hay que decir que en esta serie todo está relacionado con el PODER. La parte del relato que cuenta sus dramas personales también está supeditada a la institucionalidad política o monárquica. Si se obvia el vínculo con el poder y la tradición no se entiende el frustrado romance de la Princesa Margarita (Vanessa Kirby) con Peter Townsend (Ben Miles) o la sensación de castración que experimenta Philippe Mountbatten, Duque de Edimburgo, “el consorte” (Matt Smith).

Pero quien quizás se lleva la palma en esta confrontación constante entre las formas y métodos tradicionales con los que se precisan en la nueva época, es Wiston Churchill, encarnado por John Lithgow.

Don Winston

El experimentado político, héroe y motor de la estrategia militar durante los duros días de la segunda Guerra Mundial, le cuesta ver y aceptar que el Reino Unido ya no es el imperio que fue, que el escenario que se ha abierto tras el conflicto mundial y la Guerra Fría es totalmente diferente.

Gran Bretaña ya no es el actor protagonista, es ahora un intérprete de soporte, importante sí, pero no la estrella de la obra.

Más aún, no logra ver, y si es que lo ve no lo puede aceptar, que los ingleses han cambiado, que los desafíos sociales son otros y para ello necesitan de nuevas maneras de ejercer la política.

Nuevos tiempos, nuevas respuestas
The Crown, ceguera paradigma
Vamos a ver, tampoco pasa nada por un poco de niebla.

Los creadores ilustran esta ceguera del anciano líder conservador en dos momentos que ilustran las dificultades que tiene para enfrentarse al nuevo mundo (nota: en este blog siempre nos referimos a lo que se muestra en la serie, si es un hecho histórico escapa a los conocimientos del autor y sobre todo, está fuera del objetivo de este espacio):

  • Durante la Gran Niebla de 1952, Londres está cubierto por una nube de contaminación ambiental que la sume en una profunda oscuridad durante cuatro días. Los hospitales están abarrotados de personas con problemas respiratorios, que se salda con varios miles de muertos; como no se ve a un metro de distancia, los londinenses no pueden salir a la calle, no pueden circular los vehículos, la gente no va a trabajar, en resumen, la ciudad está colapsada porque. Ante semejante situación, lo que más preocupa a Churchill durante el consejo de Ministros es que el marido de la Reina, Philippe, no debe tomar clases de vuelo.
The Crown, ceguera paradigma
¿Dónde está mi secretaria? ¡Hala, la que se ha armado con la niebla! Creo que vamos a hacer algo.

Lo cierto es que su adversario político y líder de los laboristas, Clement Attlee, (Simon Chandler), a pesar de contar con información privilegiada y anticipada tampoco sabe cómo reaccionar a tiempo y se le pasa la ocasión para lograr un voto de censura al primer Ministro que lo tumbaría. Según se sabe, buena parte de este problema ambiental surge del exceso de uso de carbón para calentarse y mover la economía de post guerra alentado desde el gobierno.  “No podemos solucionar problemas pensando de la misma manera que cuando los creamos”, (cita adjudicada a Einstein).

La ceguera
  • El segundo momento, hacia el final de la temporada, en el homenaje que recibe Churchill por sus 80 años, se le obsequia un cuadro pintado por un célebre pintor británico. Durante las charlas sostenidas entre el pintor Graham Sutherland (Stephen Dillane), y Churchill mientras posa, éste le insiste en que valore que lo que está plasmando va más allá de su persona, representa al que venció al totalitarismo del poder nazi en defensa de los valores de la democracia, representa el poder del Reino Unido.

    Churchill The Crown, paradigma
    Hombre, tampoco es para ponerse así, que ya somos mayorcitos.

Churchill recibe con estupefacción el cuadro, nada de lo que le había dicho se aprecia en el cuadro. Es tanto su disgusto que quiere devolver el cuadro a quienes se lo obsequiaron.

En un nuevo encuentro con el pintor, el viejo político tacha el cuadro de “antipatriótico, traicionero, un cobarde asalto de individualismo de izquierdas” (¡toma ya!). El pintor responde que aceptó el encargo porque le admira y Churchill pregunta si a quienes admira los pinta como monstruos.

Reproduzco el final del diálogo porque es muy gráfico:

Sir Winston Churchill: No es una imagen razonablemente veraz de mí.
Graham Sutherland: ¡Lo es, señor!
Sir Winston Churchill: ¡Que no, que es cruel!
Graham Sutherland: ¡La edad es cruel! Si usted ve decadencia, es porque hay decadencia, si ve fragilidad, es porque hay fragilidad, no puedo ser acusado de ello. Yo me niego a esconder y disfrazar lo que veo. Si se ha embarcado en una lucha contra algo, no es conmigo. Es contra su propia ceguera.

Churchill The Crown Paradigma Mira con atención
El cuadro original ¿tú qué ves?

Sir Winston Churchill: Pienso que tiene que irse.

(El diálogo completo lo puedes leer en inglés aquí).

Días después, Churchill renuncia a su cargo de Primer Ministro. El episodio termina con el cuadro quemándose en el jardín de la casa familiar.

Como no he hablado de la reina, haré una nueva entrada para profundizar en ella y su entorno.

Mira con Atención

¿Cuál es el paradigma del mundo en que tú vives?

¿Cuál es la imagen que tienes de ti? ¿Estás en guerra con tu ceguera o buscando el modo de iluminar los aspectos de ti que no ves?

The Crown (2016 -)

Netflix

Creada por Peter Morgan
Escrita por Peter Morgan, Edward Hemming, Tom Edge, Nick Payne, Duncan MacMillan.

Con Claire Foy; Matt Smith, Victoria Hamilton entre otros.

Más información:

IMDB            Filmaffinity

Curiosidad y morbo versus compromiso social

Un Millón (Cortometraje)

En nuestras últimas dos entradas hemos mirado con atención la película El Show de Truman en la cual el tema es el cruce entre la realidad y la ficción en la televisión.

Para esta entrega he escogido un cortometraje español del guionista y director Álex Rodrigo que habla también de los alcances de la televisión cuando se cruza “la realidad” con la ficción en un ejercicio de metalenguaje.

El argumento

Un trío de terroristas secuestra a Basilio (Juanjo Artero), un poderoso presentador de programas de telebasura – Rescátame- con una larga trayectoria y discutibles métodos. En un sitio web que transmite en directo el secuestro, lanzan este desafío: “si en las próximas horas entran un millón de personas a nuestro sitio, mataremos a Basilio en directo.”

Considerando que su temática está inmersa en el uso insurgente de las nuevas tecnologías -en este caso Internet y los vídeos en streaming-, es  una historia muy emparentada con la serie británica Black Mirror, que nos devuelve el reflejo más oscuro de lo que puede ocurrir con los nuevos desarrollos tecnológicos de la comunicación e información y cómo afectarían nuestras vidas.

Aquí puedes ver el corto completo:

Un Millón explora los límites del uso de la tecnología en pos de un objetivo reinvindicativo: asestar un gran golpe a los programas del corazón, lo que solemos llamar (“los bienpensantes” no sus creadores ni espectadores) telebasura. Continuar leyendo “Curiosidad y morbo versus compromiso social”

Navegar de la certeza a lo desconocido.

The Truman Show (parte II)

We accepted the reality of the world with wich we are presented. It’s as simple as that. (Aceptamos la realidad del mundo que nos presentan. Tan simple como eso).
Christof

En la entrada anterior hablamos sobre los límites de nuestro mundo, lo abierto que estamos a conocer otras realidades.

En esta entrada hablaremos de qué ocurre cuando Truman comienza a sospechar de lo que ocurre a su alrededor y cómo ésto lo lleva a cumplir su sueño de explorar.

El paraíso de Seaheaven (el pueblo)

Nuestro protagonista ha vivido toda su existencia en este entorno controlado, en este aislamiento al cual lo ha sometido Christof. Su vida es aparentemente feliz, su habitat es amigable, sus vecinos adorables y no tiene grandes problemas más allá de que caigan focos sobre la calle, lo cual en sí mismo es raro, pero hay cosas peores.

La duda y el saber paralelo

Dentro de lo que es su realidad, todo está -aparentemente- en orden. Pero ve señales en su entorno que lo llenan de extrañeza. Poco a poco le invade una sensación “raruna”: todo gira en torno a él, cuando decide romper lo predecible, “cuando improvisa”, se encuentra con situaciones realmente extraordinarias.

truman Show salir del confort
Sylvia, su recuerdo, el deseo de salir a explorar.

Lo que para cualquiera serían síntomas de paranoia (un saber paralelo en que conocemos cosas que están ocultas y tenemos certezas sobre lo que no se dice) en su caso son dudas razonables, no es él el “anormal”, lo es su entorno.

El principio del fin

Todo comienza cuando un día cualquiera aparece su padre -desaparecido hace más de 20 años cuando se “ahogó” en el mar-. Un día cualquiera aparece vestido de mendigo y lo aborda. Rápidamente los que están alrededor sacan del medio al andrajoso padre y tratan de restablecer la normalidad. Pero dentro de Truman ésta ya no se restablece.

Esta inquietud hace que empiece a tirar del hilo y a hacer cosas distintas a las habituales, comprobando que las reacciones a su alrededor responden sospechosamente con exactitud a sus actos. Estas dudas parece que lo van a llevar a la locura y todo parece salirse de madre. Con maestría Christof hace volver al padre, ahora sí y de verdad, con una puesta en escena de lo más dramática.

Aceptamos la realidad sin cuestionar

Tras la crisis, entrevistan a Christof, el creador, quien preguntado sobre por qué es la primera vez que el protagonista sospecha de lo extraño que es ese mundo, él responde: “Aceptamos la realidad del mundo que nos presentan. Es tan simple como eso.”

¿Cuando te miras al espejo qué ves?

Estamos acostumbrados a aceptar que el mundo es como es y “las cosas son como son”. Estamos programados para ello, quizá es una forma de supervivencia, de adaptación.

Pero puede no serlo. De hecho, si el mundo ha cambiado es porque hay personas que han creído que no tiene por qué seguir siendo como ha sido hasta ese momento.

Nuestro mundo personal también puede seguir siendo como hasta ahora porque “siempre ha sido así” o, en el caso nuestro, “por que yo SOY así”.
He ahí uno de nuestros grandes frenos para cambiar o tomar acciones que mejoren nuestra calidad de vida y de relaciones.

¿Aceptación o resignación?

No es obligatorio que todo cambie. Lo hemos hablado en otras entradas, la aceptación es una opción muy saludable para encontrar la paz y tranquilidad. Pero hay que tener consciencia que se trata de hechos que no podemos cambiar, aquellos que están más allá de nuestra capacidad de intervención. Diferente es cuando hay algo que sí depende de mí, que deseo un cambio y no lo hago. Nos podemos refugiar en la aceptación, lo que realmente hago es esconderme en la resignación.

Truman Show. Atreverse a navegar
Navegar o quedarse.

La resignación, que también es un estado de ánimo para la acción, se describe como esa condición en que habiendo un deseo de cambio y habiendo posibilidades de hacerlo, por una u otra razón -principalmente aunque no excluyente, miedo o pereza- no lo hacemos.

Truman se da cuenta que no está a gusto con el mundo que lo rodea y decide, a pesar de los muchos obstáculos que le vienen encima, dar el paso, literalmente embarcarse en la transformación de su vida.

El salto es muy arriesgado: desde un mundo de certezas a un terreno desconocido donde no todo esté controlado.

La médula de la historia de Truman no es -solamente- la exposición mediática de su vida y los límites de la telerealidad, lo que articula el argumento es la tensión entre la certeza y la incertidumbre.

Truman elegir el cambio
Es el momento de elegir. ¿Subes la escalera o no subes? ¿píldora azul o roja?

El épico final enfrenta cara a cara al héroe con el padre/creador debiendo elegir entre libertad -con todos sus costos- o seguridad. Opta por la inseguridad de un mundo amplio por sobre la comodidad de una vida pequeña.

Mira con atención

¿Cómo diferencias en tu vida lo que tienes que aceptar de lo que te estás resignando?
¿Libertad o seguridad? ¿Por cuál optas? ¿O en qué áreas de tu vida eliges cada una?

Claves para distinguir lo real de lo falso (no hay)

El show de Truman

¿Qué es el mundo? ¿Cómo es la “realidad”? ¿Qué hay más allá de los límites de mi entorno? Estas son algunas de las preguntas que nos podemos hacer tras ver la historia de Truman Burman. El argumento se enraíza en la ancestral “alegoría de la caverna” de Platón: personas encadenadas sólo ven las sombras proyectadas del exterior, ésa es su realidad.

La historia

(Trailer en Inglés. Si quieres una versión en español: Trailer en español)

“Un vendedor de seguros descubre que toda su vida es, y ha sido, un programa de televisión” (IMDB)

Desde su nacimiento, la vida de Truman ha sido grabada minuto a minuto.  Los seguidores del programa han visto cada etapa de su existencia. Su idílica ciudad es un gran plató/estudio de televisión con miles de cámara pero con una peculiaridad: cualquier salida de ésta está bloqueada.
Toda su vida va sobre ruedas, hasta que un día…

La tele realidad

Los años ’90 acababan y los programas de “tele realidad” aún no inundaban nuestras televisiones. Para algunos la sola idea de estar grabando seres humanos todo el día nos resultaba abrumadora e irreal. Ahora sabemos que es posible y rentable.

A partir de estos datos, la primera reflexión es sobre nuestro deseo de conocer la vida de otros. Gracias a los rayos catódicos  este impulso por entrar en la intimidad ajena y sus interacciones se ha institucionalizado y envasado permitiéndonos cumplir el deseo pero, muy importante, sin vernos involucrarnos en ello, sin arriesgarnos en la relación.

Aceptémoslo: si existen los realitys es porque es parte de nuestra naturaleza. Los juicios sobre esta condición humana y los programas que lo exprimen te los dejo a ti.

Un mundo fantástico
lo real y lo falso en Truman Show
¿Papá?

Christof (Ed Harris) es el creador del mundo de Truman, es una especie de padre y dios que controla cada momento y rincón de su existencia. Ha elegido los padres, diseñado su vida, su entorno y sus interacciones.

Ha forjado una burbuja donde está todo -casi todo- calculado. Un mundo en sí mismo, a pesar de no ser el mundo. En esta gran pompa los edificios son de cartón piedra, las personas se mueven coreográficamente, el día y la noche es controlado con luces. Todo los artefactos que usan en casa son product placement (formas de publicidad integrada en el programa). En la ciudad de Truman todo es falso… o no.

Lo verdadero y lo falso
Lo real y lo falso Truman Show
Mi amor, no te compliques, ahora tenemos el exclusivo cuchillo Chef’s Pal

El juicio sobre lo verdadero y lo falso parece que es unívoco, pero si lo miramos con atención es bastante más ambiguo de lo que creemos:
– ¿Seaheaven, la ciudad de Truman, para quién es de verdad, para quién es falsa? Para Truman, es su mundo, por tanto es real.
– Para nosotros los espectadores de la película, Seaheaven y todo lo que implica es falso.
– En un terreno intermedio, dentro de la ficción, los espectadores que ven el Show de Truman, saben que es una tierra inventada, una producción audiovisual, pero con un protagonista “real”. Pero estos seguidores siguen el programa, como si fuera verdad.  Eligen creer que es verdad como la mayoría de los espectadores de un reality.
– Hay más matices, los supuestos habitantes de Seaheaven, actores y figurantes, saben que están participando de un montaje, pero el protagonista, con quién interactuan lo vive como una realidad, por tanto ellos son también “reales”.

“Nada es falso. Sólo está controlado”. (Marlon, el mejor amigo de Truman)

Nuestro propio Seaheaven
Truman Show. Lo real y lo falso
La ficción puede incluir incluso una luna.

Aunque El Show de Truman es una fábula, puedes preguntarte si tu “mundo real” no tiene algo de Seaheaven, un mundo aislado del resto del mundo.

Nuestro mundo puede ser como el de Truman si vivimos encerrados en nuestras creencias. Para evitar que quiera viajar, al protagonista no le hablan de lo vasto que es el mundo. Y lo que le muestran es que fuera de su pueblo todo es amenzante, caótico, “Quién va  a querer tomar un avión” es una de las frases recurrentes de los supuestos medios de comunicación a los que tiene acceso. La idea es que tema irse de su entorno para que el programa siga en emisión.

Un poco al modo de The Village (El Bosque / La aldea) de M. Night Shyamalan. El bosque que rodea al pueblo está plagado de seres que aterrorizan a los habitantes de forma que nadie se atreva a cruzarlo. En el caso de Truman, se intenta que ese bosque sea su propia ignorancia.

Hoy, con las redes sociales e internet pensamos que automáticamente estamos conectados con el resto del mundo, que interactuamos con la diversidad. Pero rascando, la evidencia es que los “internautas”, o sea nosotros, visitamos más o menos las mismas webs cada día, miramos los mismos periódicos, seguimos en Twitter y otras redes a los que piensan como nosotros, afirmando nuestras creencias.

Truman vive dentro de su caverna, su mundo de ilusión, pero en él subsiste la duda y un día decide salir de la cueva en que ha vivido. ¿Tú te atreves a salir?

Lo falso y lo verdadero Truman Show.
¿Vivir dentro o fuera de Seaheaven? Esa es la pregunta.
Mira con atención

¿Cuán amplio es el mundo que te rodea? ¿Vives en un controlado Seaheaven o en un territorio abierto sin límites?
¿Cuál es tu respuesta respecto a lo verdadero o falso?

The Truman Show (1998) Lo real y lo falso en Truman Show

Guión: Andrew Niccol
Director: Peter Weir
Con: Jim Carey, Ed Harris, Laura LinneyNoah Emmerich

Truman Show continuara…

Pensar diferente o pensar como todos. Da lo mismo si estás en paz

Bichos, Ratatouille y Cómo Entrenar a tu Dragón

¿En qué se parecen Flik, Remy e Hipo?

Hay tres personajes de películas de animación infantil por los cuales siento un especial afecto y admiración: Flik, el protagonista de Bichos (A Bug’s Life); Remy, de Ratatouille; e Hipo de Cómo Entrenar a tu Dragón (How to train your Dragon).

Los tres tienen una característica común: ven el mundo de una manera distinta al resto y esta forma de ser les acarrea importantes problemas de relación, son considerados raros, son incomprendidos y generan desconfianza. Pero gracias a esa misma manera de estar en el mundo, los tres, tras su”viaje del héroe”, cumplen su sueño y mejoran la vida de su comunidad.

Lo que los hace especiales
Innovar en las labores de recolección de las hormigas, ese sí es un reto

Como decía, todos ellos tienen un don que los hace diferentes, una rara habilidad que en su entorno no está bien vista:

Flik piensa por sí mismo y es tremendamente creativo en medio de una sociedad jerarquizada y ordenada como es el hormiguero. Sus disparatadas ideas tienen graves consecuencias -crispa a los malvados saltamontes que han esclavizado a su colonia- lo que le acarrea el exilio. Claro que para su quijotesca visión, él siente que es el elegido para una importante misión.

Huye, Remy, huye.

Remy, una rata que vive con otras ratas, tiene un olfato exquisito y sueña con cocinar como un verdadero chef. Su búsqueda de sabores y aromas lo lleva a romper estrictas reglas de supervivencia, desatando la ira de la dueña de casa, destruyendo su hogar para acabar flotando en el río -todos- y él perdido y solo.

Hipo es un niño vikingo que sueña volar, estudia con precisión a los

Con un libro, en la aldea. ¡Anda ya! Ponte a hacer algo útil.

dragones e inventa un sistema para cazarlos. El sistema es tan preciso que logra derribar a uno de los más enigmáticos y peligrosos. Se hace amigo de éste y, como dice el nombre de la película, lo entrena. El problema es que su pueblo es de navegantes que odian a los dragones y nunca se les ocurriría volar. Además, su aparente debilidad y ensoñación tienen a su Stoiko, su rudo padre, frustrado y desilusionado.

¿Y esa del chico que baila? ¿No es como el mismo rollo?

Billy Elliot, de quien hablamos hace algunos meses, es otro personaje que encarna lo diferente en un entorno que no valora su pasión. Pero la diferencia con estos adorables animalitos y el intrépido vikingo es que el joven bailarín cumple su sueño personal pero el impacto en la comunidad es secundario. Digo esto a pesar que su padre y su hermano, al aceptarlo como es, cambian y transforman su vida, pero su genio no redunda en una mejora general de la vida de la comunidad. Resultado de imagen de billy elliot gif

A diferencia de Billy, el genio de Flik, después de toda la peripecia, los libera de la tiranía de los saltamontes; el talento de Hipo logra forjar una amistad y colaboración entre isleños y dragones, generando un cambio de paradigma: de enemigos furibundos a ser parte de la familia.

El caso de Remy también presenta algunos matices: a diferencia de la hormiga y el vikingo, él reniega de su identidad ratuna y lejos de los suyos logra construirse una vida muy confortable. De hecho, está tan bien que el encuentro con su hermano es usado dramatúrgicamente como “tu pasado vuelve… y no es para bien”.

Nunca podrás huir de los tuyos. Recuérdalo.

Este es un recurso usado en películas dramáticas o en thrillers en que el protagonista ha huido de su entorno habitual y ha logrado redimirse, pero por uno u otro motivo se reencuentra con los que dejó atrás y no para bien. De todos modos, Remy, para lograr el objetivo, cambia él y provoca una transformación en la visión de los otros ratones. El beneficio es doble.

Pensar diferente, vale… ¿y?

Entonces, hemos dicho que lo diferente al resto es su debilidad aparente pero al final es su grandeza, no sólo para ellos mismos, también para los demás. Como a mí no me gustan mucho los mensajes tipo coaching en muro de facebook (“Cree en ti”; “Hoy es tu día…”) mi mensaje de

Mira desde otra perspectiva. ¡Pero si éste es de otra película! No mezclemos peras con manzanas.

este post no es “pensando diferente vas a tener éxito y vas a mejorar el mundo”. Porque puede que sea así y puede que no.

Para huir de lo facilón, también he de decir que dentro de la diversidad humana, una sociedad en que todos tuvieran un pensamiento creativo e innovador, que siempre estuvieran desafiando las reglas de funcionamiento de las cosas, no sobreviviría.

No todos están llamados a ser los generadores de un nuevo orden. Y aunque parezca menos “cool”, “guay”, “buena onda” o como queramos llamarlo, no se es menos válido porque mi lugar esté entre los “normales”, los que constituyen y perpetúan la regla, los que usan las cosas para lo que están hechas.

Pero no estoy hablando de lo que deba o no deba ser un sistema de interacción social. Se trata de lo que “es”-una vez más la aceptación-.

¿En qué parte de la curva estás?

Como cualquier característica de las personas, la innovación se distribuye de forma “normal”: hay un pequeño porcentaje que no quiere cambiar nada, una gran parte que está más o menos abierta a lo que venga y un extremo que lo quiere cambiar todo y que en algunos casos, tiene la capacidad para que los cambios ocurran.  Esto lo expresa la Campana de Gaus o campana de distribución normal.

Aunque, de vez en cuando cambiar…

Pero, a pesar de lo anterior, aunque sea de vez en cuando, da vidilla desafiarse un poco a hacer cosas diferentes. ¿Por qué? Pues porque puede servir de entrenamiento para aceptar los cambios que nos vienen de afuera. Como en el cuerpo, estirar los músculos como ejercicio ayuda al momento que tengamos que usarlos para una tarea.

Resultado de imagen de ratatouille remy gif

Proponerse hacer algunas cosas de manera diferente también desarrolla el músculo de la tolerancia y la aceptación. Ayuda a empatizar con aquellos que hacen las cosas de un modo distinto al nuestro y más o menos fuera de la norma.

Sirve para reconocer cuando se está ante una innovación y permite mirarla sin miedo. Sin miedo a la innovación. Entrenándome en una mirada abierta al cambio, puedo identificar cuando hay alguien como Flik cerca de mí, y que, a pesar de ser un poco paliza -porque Flik lo es- dejar de verlo como amenazante, y explorar con él o ella la innovación y la novedad que puede aportar.

Puede que no te consideres creativo, pero sí puedes tener la capacidad de descubrir donde hay innovación. Puedes promover la innovación cuando veas un beneficio para todos.

Y atención, para quien es innovador o se le hace difícil adaptarse a los moldes, también es un entrenamiento aceptar que hay cosas que tienen un procedimiento y empatizar con quienes hacen las  cosas con método y parsimonia. También viene bien, de vez en cuando, leer y seguir un manual o rellenar un formulario según lo detalla el BOE o el Diario Oficial . Eso, si no es lo que te sale natural, es otra forma de hacer algo diferente.

La aceptación es otra forma de cambio Resultado de imagen de hiccup 1 gif

Aceptar que su hijo es distinto, y que en esa diferencia está la grandeza, es el aprendizaje del gran Stoiko. Aunque en el camino de su transformación el hijo pierda un pie y casi la vida. Pero nadie dijo que aprender sea fácil.

Mira con Atención:

¿Cuál es tu lugar dentro de tu comunidad? ¿Eres de los que innovas o de los que funciona con regularidad?

¿Cómo juzgas tu rol? ¿Estás en paz con él?

¿Cómo aceptas a los que tienen una “misión” diferente: cómo te llevas con los “diferentes” o con los “normales”? (Define tú cuáles son cuáles).

¿Eres capaz de adaptarte a los requerimientos del momento variando tu forma de pensamiento según la necesidad? ¿Puedes funcionar a veces como alguien que sigue las normas o como alguien que tiene que modificarlas y hacer otras nuevas?

Ratatouille (2007) Pixar Studios
Cómo entrenar a tu dragón (2010) Dreamworks
Bichos (1998) Pixar Studios