Los tiempos cambian, el primer ministro no.

The Crown. Temporada 1

The Crown es un drama histórico que encarna el choque entre lo antiguo y lo nuevo. Lo que hasta ese momento “se ha hecho así” y ha dado resultado. Pero los tiempos cambian, el paradigma de lo que ha sido hasta ese momento Reino Unido se ha transformado. Los protagonistas no siempre están en condiciones de verlo y actuar de acuerdo a ello.

Argumento

The Crown narra los conflictos políticos y la vida íntima de la familia real durante el reinado de Isabel II (Claire Foy) y los eventos que marcan la segunda mitad del siglo XX en Reino Unido… y más allá.

Personalmente lo que más me atrae de esta serie es el encuentro, y pugna, entre el mundo político y el orden mundial con la institución de la monarquía. Para mí, esta arista relacionada con el poder me cautiva más que la tramas relacionadas con los romances o las cuitas entre los miembros de la casa Real.

El trono, la corona… el poder
The crown paradigma ceguera
La boda (de la mano de Jorge VI, el mismo del Discurso del Rey)

Pero hay que decir que en esta serie todo está relacionado con el PODER. La parte del relato que cuenta sus dramas personales también está supeditada a la institucionalidad política o monárquica. Si se obvia el vínculo con el poder y la tradición no se entiende el frustrado romance de la Princesa Margarita (Vanessa Kirby) con Peter Townsend (Ben Miles) o la sensación de castración que experimenta Philippe Mountbatten, Duque de Edimburgo, “el consorte” (Matt Smith).

Pero quien quizás se lleva la palma en esta confrontación constante entre las formas y métodos tradicionales con los que se precisan en la nueva época, es Wiston Churchill, encarnado por John Lithgow.

Don Winston

El experimentado político, héroe y motor de la estrategia militar durante los duros días de la segunda Guerra Mundial, le cuesta ver y aceptar que el Reino Unido ya no es el imperio que fue, que el escenario que se ha abierto tras el conflicto mundial y la Guerra Fría es totalmente diferente.

Gran Bretaña ya no es el actor protagonista, es ahora un intérprete de soporte, importante sí, pero no la estrella de la obra.

Más aún, no logra ver, y si es que lo ve no lo puede aceptar, que los ingleses han cambiado, que los desafíos sociales son otros y para ello necesitan de nuevas maneras de ejercer la política.

Nuevos tiempos, nuevas respuestas
The Crown, ceguera paradigma
Vamos a ver, tampoco pasa nada por un poco de niebla.

Los creadores ilustran esta ceguera del anciano líder conservador en dos momentos que ilustran las dificultades que tiene para enfrentarse al nuevo mundo (nota: en este blog siempre nos referimos a lo que se muestra en la serie, si es un hecho histórico escapa a los conocimientos del autor y sobre todo, está fuera del objetivo de este espacio):

  • Durante la Gran Niebla de 1952, Londres está cubierto por una nube de contaminación ambiental que la sume en una profunda oscuridad durante cuatro días. Los hospitales están abarrotados de personas con problemas respiratorios, que se salda con varios miles de muertos; como no se ve a un metro de distancia, los londinenses no pueden salir a la calle, no pueden circular los vehículos, la gente no va a trabajar, en resumen, la ciudad está colapsada porque. Ante semejante situación, lo que más preocupa a Churchill durante el consejo de Ministros es que el marido de la Reina, Philippe, no debe tomar clases de vuelo.
The Crown, ceguera paradigma
¿Dónde está mi secretaria? ¡Hala, la que se ha armado con la niebla! Creo que vamos a hacer algo.

Lo cierto es que su adversario político y líder de los laboristas, Clement Attlee, (Simon Chandler), a pesar de contar con información privilegiada y anticipada tampoco sabe cómo reaccionar a tiempo y se le pasa la ocasión para lograr un voto de censura al primer Ministro que lo tumbaría. Según se sabe, buena parte de este problema ambiental surge del exceso de uso de carbón para calentarse y mover la economía de post guerra alentado desde el gobierno.  “No podemos solucionar problemas pensando de la misma manera que cuando los creamos”, (cita adjudicada a Einstein).

La ceguera
  • El segundo momento, hacia el final de la temporada, en el homenaje que recibe Churchill por sus 80 años, se le obsequia un cuadro pintado por un célebre pintor británico. Durante las charlas sostenidas entre el pintor Graham Sutherland (Stephen Dillane), y Churchill mientras posa, éste le insiste en que valore que lo que está plasmando va más allá de su persona, representa al que venció al totalitarismo del poder nazi en defensa de los valores de la democracia, representa el poder del Reino Unido.

    Churchill The Crown, paradigma
    Hombre, tampoco es para ponerse así, que ya somos mayorcitos.

Churchill recibe con estupefacción el cuadro, nada de lo que le había dicho se aprecia en el cuadro. Es tanto su disgusto que quiere devolver el cuadro a quienes se lo obsequiaron.

En un nuevo encuentro con el pintor, el viejo político tacha el cuadro de “antipatriótico, traicionero, un cobarde asalto de individualismo de izquierdas” (¡toma ya!). El pintor responde que aceptó el encargo porque le admira y Churchill pregunta si a quienes admira los pinta como monstruos.

Reproduzco el final del diálogo porque es muy gráfico:

Sir Winston Churchill: No es una imagen razonablemente veraz de mí.
Graham Sutherland: ¡Lo es, señor!
Sir Winston Churchill: ¡Que no, que es cruel!
Graham Sutherland: ¡La edad es cruel! Si usted ve decadencia, es porque hay decadencia, si ve fragilidad, es porque hay fragilidad, no puedo ser acusado de ello. Yo me niego a esconder y disfrazar lo que veo. Si se ha embarcado en una lucha contra algo, no es conmigo. Es contra su propia ceguera.

Churchill The Crown Paradigma Mira con atención
El cuadro original ¿tú qué ves?

Sir Winston Churchill: Pienso que tiene que irse.

(El diálogo completo lo puedes leer en inglés aquí).

Días después, Churchill renuncia a su cargo de Primer Ministro. El episodio termina con el cuadro quemándose en el jardín de la casa familiar.

Como no he hablado de la reina, haré una nueva entrada para profundizar en ella y su entorno.

Mira con Atención

¿Cuál es el paradigma del mundo en que tú vives?

¿Cuál es la imagen que tienes de ti? ¿Estás en guerra con tu ceguera o buscando el modo de iluminar los aspectos de ti que no ves?

The Crown (2016 -)

Netflix

Creada por Peter Morgan
Escrita por Peter Morgan, Edward Hemming, Tom Edge, Nick Payne, Duncan MacMillan.

Con Claire Foy; Matt Smith, Victoria Hamilton entre otros.

Más información:

IMDB            Filmaffinity

Curiosidad y morbo versus compromiso social

Un Millón (Cortometraje)

En nuestras últimas dos entradas hemos mirado con atención la película El Show de Truman en la cual el tema es el cruce entre la realidad y la ficción en la televisión.

Para esta entrega he escogido un cortometraje español del guionista y director Álex Rodrigo que habla también de los alcances de la televisión cuando se cruza “la realidad” con la ficción en un ejercicio de metalenguaje.

El argumento

Un trío de terroristas secuestra a Basilio (Juanjo Artero), un poderoso presentador de programas de telebasura – Rescátame- con una larga trayectoria y discutibles métodos. En un sitio web que transmite en directo el secuestro, lanzan este desafío: “si en las próximas horas entran un millón de personas a nuestro sitio, mataremos a Basilio en directo.”

Considerando que su temática está inmersa en el uso insurgente de las nuevas tecnologías -en este caso Internet y los vídeos en streaming-, es  una historia muy emparentada con la serie británica Black Mirror, que nos devuelve el reflejo más oscuro de lo que puede ocurrir con los nuevos desarrollos tecnológicos de la comunicación e información y cómo afectarían nuestras vidas.

Aquí puedes ver el corto completo:

Un Millón explora los límites del uso de la tecnología en pos de un objetivo reinvindicativo: asestar un gran golpe a los programas del corazón, lo que solemos llamar (“los bienpensantes” no sus creadores ni espectadores) telebasura.

Con esta premisa miraremos dos temáticas presentes en este corto:

1. El morbo

Según la presentación que hace Álex Rodrio, guionista y director, su corto es “un ensayo sobre el morbo”. ¿Qué es el morbo y qué relación tiene con nuestra vida?

Buscamos la definición en el diccionario de la RAE:
Del lat. morbus:
1. enfermedad (‖ alteración de la salud). 
2. Interés malsano por personas o cosas.
3. Atracción hacia acontecimientos desagradables.

El morbo se plantea en varias capas que se superponen:

  • Responsabilidad y compromiso
    “Secuestro, coacción y pertenencia a banda armada. Y si sale bien, un golpe en esa mierda que tú llamas mundo el entretenimiento…”

    La temática del programa Rescátame que conduce Basilio que se basa en el interés malsano porlas personas -los famosos y los propios colaboradores- que es el producto que se ofrece a los espectadores. Este interés se mezcla con la atracción por acontecimientos desagradables, los trapos sucios y miserias de los que son mentados en el programa.

  • El desafío que plantean los secuestradores apunta a los mismos tópicos: el interés por ver qué pasa con Basilio a pesar que está viviendo algo muy desagradable tanto como “puesta en escena” y como el desenlace que se plantea.

Es llamativo que la atracción por lo desagradable parece ser una una contradicción. Si entendemos que lo que nos agrada y nos desagrada se puede graduar según nos atrae o nos repulsa. Es decir, lo que no nos agrada nos hace alejarnos. Pero cuando se trata del morbo, es al revés. Es que somo muy raros.

La responsabilidad
El comando que lanza el desaafío.

Un Millón apela a su vez a la responsabilidad personal, es allí donde, en mi opinión, se juega el corto, resultando una historia que interpela al espectador.

Puede atraernos lo desagradable, podemos sentir un interés malsano por personas y cosas no siendo por ello unos monstruos, es decir, podemos ser morbosos sin hacer daño a nadie, sin molestar a nadie. Pero… en el caso de Un Millón, el gancho del morbo apela a la conciencia de los posibles espectadores:

¿Qué puede más la curiosidad por saber “qué pasa allí” o el autocontrol por un bien mayor como es salvar la vida a alguien? Las personas que van entrando en el portal a ver qué pasa con Basilio están poniendo por sobre la vida del presentador su interés.

“¿Crees que tu respetable público será capaz de no entrar a verte para salvarte la vida?
¿Crees que la gente será capaz de salvarte?”

Las posibles justificaciones

Miremos con atención las posibles líneas de pensamiento que subyacen en el comportamiento de ese hipotético millón de espectadores:

  • Soy sólo uno, no creo que pase nada porque mire.
  • Si yo no miro, seguro que otro lo hará, así que da un poco lo mismo.
  • Los secuestradores seguro están lanzando un farol, no lo van a matar.
  • Sólo voy a mirar un ratito, no tendría por qué pasar nada.
  • Si no entro a verlo, seguro voy a ser el único pringado que no lo ha visto (me quedo fuera).
  • Que le den por culo al Basilio ese, está cosechando lo que ha sembrado.
La responsabilidad con la comunidad

La responsabilidad individual a la vez que parte de un colectivo es un tema transversal que está siempre interpelándonos.
La participación en las elecciones de autoridades políticas en distintas democracias se ven cada vez más lastradas por altos índices de abstención. Si consultamos a nuestro alrededor por qué no votar, algunas de las respuestas habituales son:

Responsabilidad autocontrol
¡Me estáis matando, vosotros me estáis matando. Esto es real!
  • Da lo mismo lo que vote, total todo va a seguir igual.
  • Unos y otros son lo mismo… todos roban.
  • Mi voto valida a los que están arriba…

A diferencia de Un Millón, nuestras ideas sobre la participación nos llevan hacia la omisión a quedar fuera.

No sólo el panorama político nos llama al compromiso con la comunidad, muchos aspectos de la convivencia en sociedad requieren de nuestras acciones para que sean efectivas:

  • el manejo de la basura y el reciclaje en  calles y hogares;
  • el uso de medios de transporte público o privado -temas relacionados con el cuidado ambiental y de nuestra calidad de vida-;
  • declarar los impuestos,
  • informar los ingresos reales al solicitar ayudas institucionales y muchos otros aspectos que tienen que ver con la convivencia y con “los asuntos de la polis” (me refiero a la ciudad no a los cuerpos de seguridad).

Diariamente tomamos decisiones que afectan a todos: ¿nos amparamos en la masa o anonimato para no hacernos cargo de lo que atañe y afecta a la comunidad o asumimos nuestro compromiso con ésta?

Quizá un caso como el que plantea UN MILLÓN no se nos cruce en el camino (o en la pantalla) pero cotidianamente estamos siendo interpelados a tomar decisiones personales que repercuten en la comunidad.  ¿Cómo te posicionas?

Mira con Atención

¿Cuál es tu idea recurrente respecto a la acciones relacionadas con el bien común como votar, reciclar o usar el transporte público?

¿Cómo formas tu juicio para decidir si participar o no frente a una demanda de la comunidad?

¿Puedes identificar si tienes comportamientos y actitudes que van contra la fe pública y las relaciones con la ciudad? ¿Cuáles son las justificaciones que te das para no cumplirlas?

UN MILLÓN (2015) (cortometraje)
Un millon y la responsabilidad personal

Escrito por Álex Rodrigo y Rubén Buren.
Dirigido por Álex Rodrigo.
Con: Juanjo Artero, Manolo Solo, Marta Berenguer y otros.

Navegar de la certeza a lo desconocido.

The Truman Show (parte II)

El mundo de afuera están mentiroso como éste.

We accepted the reality of the world with wich we are presented. It’s as simple as that. (Aceptamos la realidad del mundo que nos presentan. Tan simple como eso).
Christof

En la entrada anterior hablamos sobre los límites de nuestro mundo, lo abierto que estamos a conocer otras realidades.

En esta entrada hablaremos de qué ocurre cuando Truman comienza a sospechar de lo que ocurre a su alrededor y cómo ésto lo lleva a cumplir su sueño de explorar.

El paraíso de Seaheaven (el pueblo)

Nuestro protagonista ha vivido toda su existencia en este entorno controlado, en este aislamiento al cual lo ha sometido Christof. Su vida es aparentemente feliz, su habitat es amigable, sus vecinos adorables y no tiene grandes problemas más allá de que caigan focos sobre la calle, lo cual en sí mismo es raro, pero hay cosas peores.

La duda y el saber paralelo

Dentro de lo que es su realidad, todo está -aparentemente- en orden. Pero ve señales en su entorno que lo llenan de extrañeza. Poco a poco le invade una sensación “raruna”: todo gira en torno a él, cuando decide romper lo predecible, “cuando improvisa”, se encuentra con situaciones realmente extraordinarias.

truman Show salir del confort
Sylvia, su recuerdo, el deseo de salir a explorar.

Lo que para cualquiera serían síntomas de paranoia (un saber paralelo en que conocemos cosas que están ocultas y tenemos certezas sobre lo que no se dice) en su caso son dudas razonables, no es él el “anormal”, lo es su entorno.

El principio del fin

Todo comienza cuando un día cualquiera aparece su padre -desaparecido hace más de 20 años cuando se “ahogó” en el mar-. Un día cualquiera aparece vestido de mendigo y lo aborda. Rápidamente los que están alrededor sacan del medio al andrajoso padre y tratan de restablecer la normalidad. Pero dentro de Truman ésta ya no se restablece.

Esta inquietud hace que empiece a tirar del hilo y a hacer cosas distintas a las habituales, comprobando que las reacciones a su alrededor responden sospechosamente con exactitud a sus actos. Estas dudas parece que lo van a llevar a la locura y todo parece salirse de madre. Con maestría Christof hace volver al padre, ahora sí y de verdad, con una puesta en escena de lo más dramática.

Aceptamos la realidad sin cuestionar

Tras la crisis, entrevistan a Christof, el creador, quien preguntado sobre por qué es la primera vez que el protagonista sospecha de lo extraño que es ese mundo, él responde: “Aceptamos la realidad del mundo que nos presentan. Es tan simple como eso.”

¿Cuando te miras al espejo qué ves?

Estamos acostumbrados a aceptar que el mundo es como es y “las cosas son como son”. Estamos programados para ello, quizá es una forma de supervivencia, de adaptación.

Pero puede no serlo. De hecho, si el mundo ha cambiado es porque hay personas que han creído que no tiene por qué seguir siendo como ha sido hasta ese momento.

Nuestro mundo personal también puede seguir siendo como hasta ahora porque “siempre ha sido así” o, en el caso nuestro, “por que yo SOY así”.
He ahí uno de nuestros grandes frenos para cambiar o tomar acciones que mejoren nuestra calidad de vida y de relaciones.

¿Aceptación o resignación?

No es obligatorio que todo cambie. Lo hemos hablado en otras entradas, la aceptación es una opción muy saludable para encontrar la paz y tranquilidad. Pero hay que tener consciencia que se trata de hechos que no podemos cambiar, aquellos que están más allá de nuestra capacidad de intervención. Diferente es cuando hay algo que sí depende de mí, que deseo un cambio y no lo hago. Nos podemos refugiar en la aceptación, lo que realmente hago es esconderme en la resignación.

Truman Show. Atreverse a navegar
Navegar o quedarse.

La resignación, que también es un estado de ánimo para la acción, se describe como esa condición en que habiendo un deseo de cambio y habiendo posibilidades de hacerlo, por una u otra razón -principalmente aunque no excluyente, miedo o pereza- no lo hacemos.

Truman se da cuenta que no está a gusto con el mundo que lo rodea y decide, a pesar de los muchos obstáculos que le vienen encima, dar el paso, literalmente embarcarse en la transformación de su vida.

El salto es muy arriesgado: desde un mundo de certezas a un terreno desconocido donde no todo esté controlado.

La médula de la historia de Truman no es -solamente- la exposición mediática de su vida y los límites de la telerealidad, lo que articula el argumento es la tensión entre la certeza y la incertidumbre.

Truman elegir el cambio
Es el momento de elegir. ¿Subes la escalera o no subes? ¿píldora azul o roja?

El épico final enfrenta cara a cara al héroe con el padre/creador debiendo elegir entre libertad -con todos sus costos- o seguridad. Opta por la inseguridad de un mundo amplio por sobre la comodidad de una vida pequeña.

Mira con atención

¿Cómo diferencias en tu vida lo que tienes que aceptar de lo que te estás resignando?
¿Libertad o seguridad? ¿Por cuál optas? ¿O en qué áreas de tu vida eliges cada una?

Claves para distinguir lo real de lo falso (no hay)

El show de Truman

¿Qué es el mundo? ¿Cómo es la “realidad”? ¿Qué hay más allá de los límites de mi entorno? Estas son algunas de las preguntas que nos podemos hacer tras ver la historia de Truman Burman. El argumento se enraíza en la ancestral “alegoría de la caverna” de Platón: personas encadenadas sólo ven las sombras proyectadas del exterior, ésa es su realidad.

La historia

(Trailer en Inglés. Si quieres una versión en español: Trailer en español)

“Un vendedor de seguros descubre que toda su vida es, y ha sido, un programa de televisión” (IMDB)

Desde su nacimiento, la vida de Truman ha sido grabada minuto a minuto.  Los seguidores del programa han visto cada etapa de su existencia. Su idílica ciudad es un gran plató/estudio de televisión con miles de cámara pero con una peculiaridad: cualquier salida de ésta está bloqueada.
Toda su vida va sobre ruedas, hasta que un día…

La tele realidad

Los años ’90 acababan y los programas de “tele realidad” aún no inundaban nuestras televisiones. Para algunos la sola idea de estar grabando seres humanos todo el día nos resultaba abrumadora e irreal. Ahora sabemos que es posible y rentable.

A partir de estos datos, la primera reflexión es sobre nuestro deseo de conocer la vida de otros. Gracias a los rayos catódicos  este impulso por entrar en la intimidad ajena y sus interacciones se ha institucionalizado y envasado permitiéndonos cumplir el deseo pero, muy importante, sin vernos involucrarnos en ello, sin arriesgarnos en la relación.

Aceptémoslo: si existen los realitys es porque es parte de nuestra naturaleza. Los juicios sobre esta condición humana y los programas que lo exprimen te los dejo a ti.

Un mundo fantástico
lo real y lo falso en Truman Show
¿Papá?

Christof (Ed Harris) es el creador del mundo de Truman, es una especie de padre y dios que controla cada momento y rincón de su existencia. Ha elegido los padres, diseñado su vida, su entorno y sus interacciones.

Ha forjado una burbuja donde está todo -casi todo- calculado. Un mundo en sí mismo, a pesar de no ser el mundo. En esta gran pompa los edificios son de cartón piedra, las personas se mueven coreográficamente, el día y la noche es controlado con luces. Todo los artefactos que usan en casa son product placement (formas de publicidad integrada en el programa). En la ciudad de Truman todo es falso… o no.

Lo verdadero y lo falso
Lo real y lo falso Truman Show
Mi amor, no te compliques, ahora tenemos el exclusivo cuchillo Chef’s Pal

El juicio sobre lo verdadero y lo falso parece que es unívoco, pero si lo miramos con atención es bastante más ambiguo de lo que creemos:
– ¿Seaheaven, la ciudad de Truman, para quién es de verdad, para quién es falsa? Para Truman, es su mundo, por tanto es real.
– Para nosotros los espectadores de la película, Seaheaven y todo lo que implica es falso.
– En un terreno intermedio, dentro de la ficción, los espectadores que ven el Show de Truman, saben que es una tierra inventada, una producción audiovisual, pero con un protagonista “real”. Pero estos seguidores siguen el programa, como si fuera verdad.  Eligen creer que es verdad como la mayoría de los espectadores de un reality.
– Hay más matices, los supuestos habitantes de Seaheaven, actores y figurantes, saben que están participando de un montaje, pero el protagonista, con quién interactuan lo vive como una realidad, por tanto ellos son también “reales”.

“Nada es falso. Sólo está controlado”. (Marlon, el mejor amigo de Truman)

Nuestro propio Seaheaven
Truman Show. Lo real y lo falso
La ficción puede incluir incluso una luna.

Aunque El Show de Truman es una fábula, puedes preguntarte si tu “mundo real” no tiene algo de Seaheaven, un mundo aislado del resto del mundo.

Nuestro mundo puede ser como el de Truman si vivimos encerrados en nuestras creencias. Para evitar que quiera viajar, al protagonista no le hablan de lo vasto que es el mundo. Y lo que le muestran es que fuera de su pueblo todo es amenzante, caótico, “Quién va  a querer tomar un avión” es una de las frases recurrentes de los supuestos medios de comunicación a los que tiene acceso. La idea es que tema irse de su entorno para que el programa siga en emisión.

Un poco al modo de The Village (El Bosque / La aldea) de M. Night Shyamalan. El bosque que rodea al pueblo está plagado de seres que aterrorizan a los habitantes de forma que nadie se atreva a cruzarlo. En el caso de Truman, se intenta que ese bosque sea su propia ignorancia.

Hoy, con las redes sociales e internet pensamos que automáticamente estamos conectados con el resto del mundo, que interactuamos con la diversidad. Pero rascando, la evidencia es que los “internautas”, o sea nosotros, visitamos más o menos las mismas webs cada día, miramos los mismos periódicos, seguimos en Twitter y otras redes a los que piensan como nosotros, afirmando nuestras creencias.

Truman vive dentro de su caverna, su mundo de ilusión, pero en él subsiste la duda y un día decide salir de la cueva en que ha vivido. ¿Tú te atreves a salir?

Lo falso y lo verdadero Truman Show.
¿Vivir dentro o fuera de Seaheaven? Esa es la pregunta.
Mira con atención

¿Cuán amplio es el mundo que te rodea? ¿Vives en un controlado Seaheaven o en un territorio abierto sin límites?
¿Cuál es tu respuesta respecto a lo verdadero o falso?

The Truman Show (1998) Lo real y lo falso en Truman Show

Guión: Andrew Niccol
Director: Peter Weir
Con: Jim Carey, Ed Harris, Laura LinneyNoah Emmerich

Truman Show continuara…

Pensar diferente o pensar como todos. Da lo mismo si estás en paz

Bichos, Ratatouille y Cómo Entrenar a tu Dragón

¿En qué se parecen Flik, Remy e Hipo?

Hay tres personajes de películas de animación infantil por los cuales siento un especial afecto y admiración: Flik, el protagonista de Bichos (A Bug’s Life); Remy, de Ratatouille; e Hipo de Cómo Entrenar a tu Dragón (How to train your Dragon).

Los tres tienen una característica común: ven el mundo de una manera distinta al resto y esta forma de ser les acarrea importantes problemas de relación, son considerados raros, son incomprendidos y generan desconfianza. Pero gracias a esa misma manera de estar en el mundo, los tres, tras su”viaje del héroe”, cumplen su sueño y mejoran la vida de su comunidad.

Lo que los hace especiales
Innovar en las labores de recolección de las hormigas, ese sí es un reto

Como decía, todos ellos tienen un don que los hace diferentes, una rara habilidad que en su entorno no está bien vista:

Flik piensa por sí mismo y es tremendamente creativo en medio de una sociedad jerarquizada y ordenada como es el hormiguero. Sus disparatadas ideas tienen graves consecuencias -crispa a los malvados saltamontes que han esclavizado a su colonia- lo que le acarrea el exilio. Claro que para su quijotesca visión, él siente que es el elegido para una importante misión.

Huye, Remy, huye.

Remy, una rata que vive con otras ratas, tiene un olfato exquisito y sueña con cocinar como un verdadero chef. Su búsqueda de sabores y aromas lo lleva a romper estrictas reglas de supervivencia, desatando la ira de la dueña de casa, destruyendo su hogar para acabar flotando en el río -todos- y él perdido y solo.

Hipo es un niño vikingo que sueña volar, estudia con precisión a los

Con un libro, en la aldea. ¡Anda ya! Ponte a hacer algo útil.

dragones e inventa un sistema para cazarlos. El sistema es tan preciso que logra derribar a uno de los más enigmáticos y peligrosos. Se hace amigo de éste y, como dice el nombre de la película, lo entrena. El problema es que su pueblo es de navegantes que odian a los dragones y nunca se les ocurriría volar. Además, su aparente debilidad y ensoñación tienen a su Stoiko, su rudo padre, frustrado y desilusionado.

¿Y esa del chico que baila? ¿No es como el mismo rollo?

Billy Elliot, de quien hablamos hace algunos meses, es otro personaje que encarna lo diferente en un entorno que no valora su pasión. Pero la diferencia con estos adorables animalitos y el intrépido vikingo es que el joven bailarín cumple su sueño personal pero el impacto en la comunidad es secundario. Digo esto a pesar que su padre y su hermano, al aceptarlo como es, cambian y transforman su vida, pero su genio no redunda en una mejora general de la vida de la comunidad. Resultado de imagen de billy elliot gif

A diferencia de Billy, el genio de Flik, después de toda la peripecia, los libera de la tiranía de los saltamontes; el talento de Hipo logra forjar una amistad y colaboración entre isleños y dragones, generando un cambio de paradigma: de enemigos furibundos a ser parte de la familia.

El caso de Remy también presenta algunos matices: a diferencia de la hormiga y el vikingo, él reniega de su identidad ratuna y lejos de los suyos logra construirse una vida muy confortable. De hecho, está tan bien que el encuentro con su hermano es usado dramatúrgicamente como “tu pasado vuelve… y no es para bien”.

Nunca podrás huir de los tuyos. Recuérdalo.

Este es un recurso usado en películas dramáticas o en thrillers en que el protagonista ha huido de su entorno habitual y ha logrado redimirse, pero por uno u otro motivo se reencuentra con los que dejó atrás y no para bien. De todos modos, Remy, para lograr el objetivo, cambia él y provoca una transformación en la visión de los otros ratones. El beneficio es doble.

Pensar diferente, vale… ¿y?

Entonces, hemos dicho que lo diferente al resto es su debilidad aparente pero al final es su grandeza, no sólo para ellos mismos, también para los demás. Como a mí no me gustan mucho los mensajes tipo coaching en muro de facebook (“Cree en ti”; “Hoy es tu día…”) mi mensaje de

Mira desde otra perspectiva. ¡Pero si éste es de otra película! No mezclemos peras con manzanas.

este post no es “pensando diferente vas a tener éxito y vas a mejorar el mundo”. Porque puede que sea así y puede que no.

Para huir de lo facilón, también he de decir que dentro de la diversidad humana, una sociedad en que todos tuvieran un pensamiento creativo e innovador, que siempre estuvieran desafiando las reglas de funcionamiento de las cosas, no sobreviviría.

No todos están llamados a ser los generadores de un nuevo orden. Y aunque parezca menos “cool”, “guay”, “buena onda” o como queramos llamarlo, no se es menos válido porque mi lugar esté entre los “normales”, los que constituyen y perpetúan la regla, los que usan las cosas para lo que están hechas.

Pero no estoy hablando de lo que deba o no deba ser un sistema de interacción social. Se trata de lo que “es”-una vez más la aceptación-.

¿En qué parte de la curva estás?

Como cualquier característica de las personas, la innovación se distribuye de forma “normal”: hay un pequeño porcentaje que no quiere cambiar nada, una gran parte que está más o menos abierta a lo que venga y un extremo que lo quiere cambiar todo y que en algunos casos, tiene la capacidad para que los cambios ocurran.  Esto lo expresa la Campana de Gaus o campana de distribución normal.

Aunque, de vez en cuando cambiar…

Pero, a pesar de lo anterior, aunque sea de vez en cuando, da vidilla desafiarse un poco a hacer cosas diferentes. ¿Por qué? Pues porque puede servir de entrenamiento para aceptar los cambios que nos vienen de afuera. Como en el cuerpo, estirar los músculos como ejercicio ayuda al momento que tengamos que usarlos para una tarea.

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Proponerse hacer algunas cosas de manera diferente también desarrolla el músculo de la tolerancia y la aceptación. Ayuda a empatizar con aquellos que hacen las cosas de un modo distinto al nuestro y más o menos fuera de la norma.

Sirve para reconocer cuando se está ante una innovación y permite mirarla sin miedo. Sin miedo a la innovación. Entrenándome en una mirada abierta al cambio, puedo identificar cuando hay alguien como Flik cerca de mí, y que, a pesar de ser un poco paliza -porque Flik lo es- dejar de verlo como amenazante, y explorar con él o ella la innovación y la novedad que puede aportar.

Puede que no te consideres creativo, pero sí puedes tener la capacidad de descubrir donde hay innovación. Puedes promover la innovación cuando veas un beneficio para todos.

Y atención, para quien es innovador o se le hace difícil adaptarse a los moldes, también es un entrenamiento aceptar que hay cosas que tienen un procedimiento y empatizar con quienes hacen las  cosas con método y parsimonia. También viene bien, de vez en cuando, leer y seguir un manual o rellenar un formulario según lo detalla el BOE o el Diario Oficial . Eso, si no es lo que te sale natural, es otra forma de hacer algo diferente.

La aceptación es otra forma de cambio Resultado de imagen de hiccup 1 gif

Aceptar que su hijo es distinto, y que en esa diferencia está la grandeza, es el aprendizaje del gran Stoiko. Aunque en el camino de su transformación el hijo pierda un pie y casi la vida. Pero nadie dijo que aprender sea fácil.

Mira con Atención:

¿Cuál es tu lugar dentro de tu comunidad? ¿Eres de los que innovas o de los que funciona con regularidad?

¿Cómo juzgas tu rol? ¿Estás en paz con él?

¿Cómo aceptas a los que tienen una “misión” diferente: cómo te llevas con los “diferentes” o con los “normales”? (Define tú cuáles son cuáles).

¿Eres capaz de adaptarte a los requerimientos del momento variando tu forma de pensamiento según la necesidad? ¿Puedes funcionar a veces como alguien que sigue las normas o como alguien que tiene que modificarlas y hacer otras nuevas?

Ratatouille (2007) Pixar Studios
Cómo entrenar a tu dragón (2010) Dreamworks
Bichos (1998) Pixar Studios

 

Qué hacer para no conseguir el puesto que deseas

Mad Men

La serie sobre los hombres de la publicidad, es un drama ambientado en una de las agencias de más prestigiosas de comienzos de los ’60, centrando la historia en la pericia de un extremadamente talentoso ejecutivo, Donald Draper. Su éxito encierra un gran secreto y éste puede ser su punto débil, o no. De su misterio intentamos sacar un aprendizaje.

Esta serie además de muchos premios, tiene infinitas aristas sobre las cuales hablar: el poder de la mercadotecnia en nuestros hábitos, las relaciones de poder y sumisión en los despachos, la evolución de costumbres en la segunda mitad del siglo XX, el rol de la mujer en el mundo laboral, las estrategias de persuasión a nivel personal y masivo, en fin.

Hoy miramos con atención un episodio específico en la vida de su protagonista.

Donald o no Donald
mad men mira con atención
Así quién no lo vende todo.

Don Draper, (Jon Hamm) es un tipo seguro, seductor, arrogante y misterioso. Suele lograr lo que quiere, los clientes le aman, las mujeres lo desean, los jefes lo respetan, los colaboradores le admiran y más de alguno le envidia. “Lo tiene todo” y es bastante repelente.

Además, su vida encierra varios misterios. Su cotidianidad funciona en varias esferas que él evita que se entrecrucen. Es un esposo cariñoso y controlador; responsable padre de familia; muy dedicado y exitoso en su trabajo lo que no impide que muchas veces éste se enrede con su vida sentimental y sexual. Pero, según se ve, en esa época y entorno era algo frecuente.

El secreto de Draper

(Atención, Spoiler) Pero su mayor secreto es el que se esconde tras su identidad. Él no es quien dice que es, su nombre real es Dick Whitman, un simple joven pueblerino, un soldado que, según los registros militares, murió en la guerra de Corea. En un accidente militar, el teniente Donald Draper muere desfigurado y él toma su placa de identificación, corta todo contacto con su familia real construye una nueva vida.

Como suele, o tiene, que ocurrir en la ficción, su pasado sale a la luz en distintos momentos, su medio hermano lo ubica gracias a un recorte en el periódico y esto es una complicación. Pero como dice el protagonista: “Sal de aquí y sigue adelante, Esto nunca ocurrió. Te sorprenderá la cantidad de cosas que nunca ocurrieron”.

El pasado regresa aunque no quieras
mad men, mira con atencion
¿Por qué no puedo tener lo que merezco?

Así las cosas, una caja llena de recuerdos sobre verdadera infancia y juventud de Don cae en manos de un joven ejecutivo, el ambicioso y adinerado Pete Campbell (Vincent Kartheiser). Éste cee a la tentación y antes de devolverlo a su dueño le echa un buen vistazo al contenido. Con esta información aprovecha una encrucijada, hay que elegir a un jefe de cuentas, e intenta extorsionarlo para que lo nombre a él.

Donald no se deja arredrar y va directamente donde el dueño de la agencia, Bertram Cooper (Robert Morse) para informarle que ha nombrado al otro postulante para el puesto. Pete no puede creer que el publicista no tema a su amenaza, Pete toma la iniciativa y le cuenta “la verdad” sobre Draper al socio y fundador de la agencia.

Aquí viene donde quería llegar, la respuesta del excéntrico Bertram: es un diálogo de antología, por lo inesperada y a la vez la sabiduría que encierra. La reproduzco entera a continuación (el video está en ingles sin subtítulos):

Cooper: “¿A quién le importa? ¿Qué más da?
Pete: Mr. Cooper, Draper es un fraude, un mentiroso y quizá un criminal.
Cooper: Incluso si fuera cierto, ¿qué más da? Este país ha sido construido gracias a hombres con pasados mucho peores que cualquiera te estés imaginando.
Pete: No estoy imaginando nada.

Cooper: Los japoneses dicen que “un hombre es el lugar en que se encuentra”. Y en este momento Draper se encuentra en este despacho. Te aseguro que es mejor olvidar todo esto. Yo (que tú) pondría la energía en conseguir cuentas.

¿Qué más da?

Pete tiene una aspiración, un fuerte deseo. Como un clásico personaje de ficción estadounidense “nada lo detiene” para lograr su sueño y en este caso recurre a la extorsión para lograrlo.  ¿Tiene sentido usar ese recurso para cumplir el anhelo? Lo que además resulta irritante en su actuación es que esconde bajo la aparente intención de proteger la empresa de “una manzana podrida” su real deseo de escalar al puesto que siente que se merece. Si lo merece o no, no es el punto, la cuestión es si ese es el medio para lograrlo.

Esto me lleva a reflexionar sobre las veces en que creemos que para surgir tenemos que hundir a otros, sacarlos a codazos antes que acelerar nuestra marcha si es que pensamos que se trata de competir. Pero también está la opción de no competir, de colaborar, de demostrar lo que se vale mediante el trabajo y la participación conjunta.

Dicho más a lo bruto (y como me dijo un día un productor cuando yo era ayudante de dirección): “Tú a lo tuyo, yo me encargo de lo mío”.

El poder del Ahora
mad men miraconatencion
Donald, despídelo si quieres, pero échale un ojo, nunca se sabe cómo comienza la lealtad.

Por otro lado, el dicho: “Un hombre es el lugar en que está”, me resulta muy revelador, es un llamado a la presencia en el aquí y el ahora. Cuántas horas nos pasamos pegados a lo que ocurrió o lo que deseamos que ocurra.

Podemos cuestionar la suplantación de identidad del protagonista, pero siendo ficción, también es posible identificarnos con él y admirarlo por eso. Es lo que nos permiten las historias, ponernos del lado de los que no lo estaríamos en la vida real y aceptar –incluso aprobar- acciones que reprobamos en nuestra cotidianeidad. Lo reseñable es que para quienes están allí, para su objetivo común, el hombre que pertenece a ese lugar es Don Draper, ese Don Draper.

Mira con Atención

¿Dónde pones la atención para lograr tus metas? ¿En ti y tus méritos o en las faltas del/la otro/a?

¿Cuál es el lugar dónde estás? ¿Perteneces allí? ¿Cómo es tu conexión con el Ahora?

MAD MEN (2007 – 2015)

Original de AMC, se puede ver en HBO y Netflix.
Creador: Matthew Weiner.
Con: Jon HammElisabeth Moss, Vincent Kartheiser, John Slattery entre otros.

Desvelar y denunciar a pesar de nuestra ceguera

SPOTLIGHT

Los periodistas de Spotligth investigan con rigor y coraje para desenmascarar una red que protege a sacerdotes que llevan años abusando sexualmente de niños y jóvenes en Boston. Pero su celo periodístico los enfrenta a su propia ceguera anterior.

La película, ganadora del Oscar a la Mejor Película del 2016, se basa en el trabajo de investigación periodística de un equipo del Boston Globe que en 2002 destapó el escándalo de abuso reiterados a menores y la protección institucional a los curas involucrados por parte de la jerarquía de esta ciudad norteamericana. El resultado fue un sacudón para la Iglesia Católica entera.

El argumento

El nuevo director al periódico, Marty Baron (Liev Schreiber) insta al equipo de periodismo de investigación a hacer el seguimiento de una información escrita en una columna de opinión por una colaboradora del medio. Los reporteros comienzan su labor con desconfianza hacia la instrucción del recién llegado, el tema ha estado en el aire varias veces pero, dados los prejuicios contra el abogado defensor de las víctimas y otras circunstancias, no han considerado digno de investigar.

Poco a poco van uniendo testimonios de varias víctimas, relacionando casos que hasta entonces se habían visto como algo aislado. Descubren documentos que dejan ver una estructura destinada a ocultar el escándalo, pero que no sanciona a los abusadores. A la cabeza de todo el entramado va emergiendo el obispo de Boston.

La poderosa iglesia de una ciudad donde más de la mitad de los habitantes son católicos, aparece conforma un aparato institucional perfectamente enterado y preparado para acallar los numerosos casos que cada cierto tiempo aparecen y, sobre todo, evitar que salgan a la luz. Ninguna redacción ha pesquisado esta información y menos enfrentado a la entidad que está detrás.

mira con atención ceguera cognitiva
Para un niño pobre de una familia pobre, la religión pesa mucho. Y cuando un cura te presta atención, es importante.

A medida que avanzan con su trabajo, los actores involucrados, especialmente víctimas y representantes de éstas, hacen notar que la información que ahora los reporteros buscan ya se la habían entregado antes al periódico. ¿Por qué no se había publicado nada más consistente? La sombra de una mano oculta tras el silencio ronda la redacción.

De los datos a las personas y su dolor

A medida que indagan, los periodistas se dan cuenta que no es sólo un tema de números, trascienden la importancia noticiosa y se acercan al dolor de las víctimas. Se involucran y empatizan con ellos, tomando conciencia de la huella indeleble que ha dejado esta experiencia en cada uno. Con este paso, el relato se humaniza dando más vida la historia.

Constatar el sufrimiento y la necesidad de evitar nuevos casos genera roces y discusiones dentro del equipo de reporteros, Mike (Mark Ruffalo) cree en la urgencia de publicar y pugna por hacerlo de inmediato, mientras Walter, el editor (Michael Keaton), consciente de su trabajo como guía del proceso, exige avanzar aún más en la investigación antes de entrar en imprenta.

El coraje
Ceguera- Spotlight Miraconatencion
– Según mis cálculos, el 6% tiene prácticas sexuales con menores.
– ¿El 6% de qué?
– El 6% de todos los curas.

Ir contra una organización tan poderosa en esa ciudad y muy bien relacionada –aspecto que comparte con otros casos de abusos de miembros de la iglesia, como el caso Karadima en Chile- puede tener consecuencias tanto para el medio como para las personas que se involucran en la empresa. A pesar de ello, siguen adelante.

Se puede hacer el bien y a la vez…

Las preguntas y pesquisas son incómodas para los círculos de influencia cercanos a la Iglesia. Sutiles señales, que se transforman en abiertas presiones, les sugieren que no continúen indagando pues los resultados de su reportaje dañará a una institución muy asentada entre los vecinos y que hace un gran bien a la comunidad.

El mensaje sería: la Iglesia que tanto bien hace, no puede hacer daño (y si hubiera alguien que lo hace, denunciarlo afectaría a todos). Esta sentencia encierra una falacia que es también una forma de pensamiento binario: sí se puede hacer el bien por un lado y daño por otro, especialmente si es una organización formada por muchísimas personas.  Para profundizar sobre esta forma de pensamiento puedes leer el post sobre pensamiento binario.

Lo que no vemos, lo que sí.

Cuando los redactores ya han reunido toda la información y están dando los toques finales a la publicación, sale nuevamente la evidencia de que la información para haber comenzado la investigación la habían recibido mucho tiempo antes y más de una vez. Listas de sacerdotes involucrados, testimonios de víctimas e incluso los escritos presentados en tribunales con anterioridad estuvieron disponibles pero no investigaron.

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“Para mí, este tipo de historia es el motivo por el cual hacemos esto.” Marty Baron

Tirando del hilo, Walter se da cuenta que él mismo recibió información relevante años atrás y no valoró que ahí había una historia importante de contar.

En realidad no había ninguna red que intentara acallar los hechos dentro del medio, fueron ellos mismos los que no vieron la noticia. La información estaba allí, no la vieron, no estaban atento a las señales que les enviaba el entorno.

¿Motivos para ello? Pueden influir los juicios poco fundados, el rechazo hacia las personas que traían el mensaje o incluso que lo habían padecido. En la misma historia califican de raros y locos a las personas que luego resultan claves en la investigación. El propio paradigma sobre lo “normal” o lo esperable oculta parte de la realidad. (El silencio que se produce entre los periodistas cuando constatan el número de posibles sacerdotes involucrados resulta muy elocuente).

Y en el contexto de un medio de comunicación, la urgencia de la noticia diaria desplaza a los hechos importantes.

“A veces es fácil olvidar que pasamos la mayor parte de nuestro tiempo tropezando en la oscuridad. De repente una luz se enciende y hay… un sentimiento de culpa que se esparce.”
Marty Baron

¿Y nuestras cegueras?
ceguera- archivos
Buceando en los archivos lo que siempre estuvo allí.

Tal como los periodistas de Spotlight, en nuestra vida cotidiana dejamos de ver aspectos del entorno que pueden ser importantes para el bienestar personal y el de los que nos rodean. La ingente cantidad de datos y estímulos que recibimos obliga a nuestra mente a seleccionar. Pero esta selección no es casual ni aleatoria y habla de nosotros.

Podemos estar ciegos a las señales del entorno, y a los mensajes que nos envían quienes están más cerca, quienes nos quieren o nos necesitan. Enfrascados en nuestros pensamientos, en recordar o proyectar se nos escapan las señales del presente, del ahora.

Por centrarnos en lo que no nos gusta de nuestra vida, en la queja, o fantaseando dejamos pasar oportunidades que pueden ser fundamentales para generar los cambios que deseamos.

Mira con atención

¿Cuál es tu nivel de alerta para descubrir señales que están a tu alrededor?

¿Cuál es tu reacción cuando te das cuenta de tu ceguera anterior (o actual)?

¿Qué haces para ampliar tu campo de visión, aumentando la capacidad de observación sobre tu entorno?

Spotlight 

Guion: Josh SingerTom McCarthy

Director: Tom McCarthy

Con: Michael Keaton, Mark RuffaloRachel McAdams, Liev Schreiber, John Slattery, Stanley Tucci.