Lógica: cómo pensamos, cómo vemos el mundo, cómo decidimos

La lógica es el «método o razonamiento en el que las ideas o la sucesión de los hechos se manifiestan o se desarrollan de forma coherente y sin que haya contradicciones entre ellas». La forma en que practicamos o no un pensamiento lógico afecta en nuestra percepción del mundo y la de quienes nos rodean.

When they see us

«En 1989, cinco adolescentes de Harlem (Nueva York) se ven atrapados en una pesadilla cuando se les acusa injustamente de un ataque brutal en Central Park. Basada en hechos reales, la miniserie expone las profundas grietas que presenta el sistema judicial y policial estadounidense.» (FILMAFFINITY)

Cuando terminé de ver la historia de los Cinco de Central Park, el impacto emocional que me provocó me llevó a escribir este post lo escribí apenas finalicé el último capítulo. Sin embargo, lo he dejado reposar durante unas cuantas semanas. Hasta hoy que he sentido que ha llegado el momento para compartirlo.

La serie se estrenó en Netflix en Junio del 2019 y causó gran impresión no sólo en Estados Unidos. La historia real de “errores policiales, procesales y judiciales” que llevó a la cárcel a cinco adolescentes por un crimen que no cometieron, estremece  al ver cómo desde su vulnerabilidad se ven atrapados en una red que no saben cómo opera ni por qué se ha ensañado con ellos.

El punto de vista

Como es habitual en este blog, cada entrada conlleva una decisión sobre el punto de vista desde el cual mirar con atención y extraer la sabiduría que hay en la ficción elegida.

Sin desconocer que el lenguaje y los juicios están fuertemente marcados por nuestras emociones y estados de ánimo, y éstos a su vez se ven afectadas por el entorno, quiero centrarme en un aspecto muy concreto: la lógica que rige el razonamiento del personaje que tiene la potestad de dirigir el curso de la investigación y las consecuencias que derivan de ello.

La Lógica

Una de las  asignaturas más significativas que tuve en el último año de secundaria -enseñanza media-, fueron las clases de lógica. Nos machacaron con “si A entonces B… entonces C”… etc. Es decir, con el “Método o razonamiento en el que las ideas o la sucesión de los hechos se manifiestan o se desarrollan de forma coherente y sin que haya contradicciones entre ellas.”

Al entrar en la universidad volví a tener clases de lógica y agradecí haber seguido con acuciosidad las clases del profesor Julio Sagües porque, entre otras cosas, me permitió aprobar Metodología de la Investigación con poco esfuerzo. Pero esa es otra historia.

La historia

Para ponernos en contexto, la historia -real- cuenta que al atardecer de un día de julio, una treintena de adolescentes afroamericanos y latinos va a liarla (“wildering» en su expresión original en inglés) al Central Park de Nueva York. Durante las horas que están allí, varios de ellos molestan a los paseantes, a ciclistas e incluso algunos, sin motivos dan una paliza a un par de jóvenes.

Tras unas horas de “liarla parda”, llega la policía y detiene a muchos de estos  adolescentes, entre ellos, a los protagonistas del relato, cinco chicos que entre ellos no se conocen.

Horas más tarde, se descubre el cuerpo de una mujer caucásica que ha sido violada, golpeada y abandonada inconsciente en el mismo parque.

La fiscal

Hay un momento crucial en el primer episodio de Así nos ven, que define toda la cadena posterior de acontecimientos: Ocurre en el minuto 15:50:

Linda Farstein, fiscal jefe de la unidad de delitos sexuales

La fiscal jefe Linda Fairstein (Felicity Huffman), mapa del Central Park en mano, hace una cronología -aproximada- de lo que ocurre esa noche. Busca  hacerse una idea clara de los hechos: “a las 9 pm, los jóvenes negros (literal) molestan a unos ciclistas; a las 9:20 pm le pegan a unos tipos…”; «a las 10 de la noche se produce la violación a joven deportista». A partir de ahí, concluye: «Todos los jóvenes negros que esa noche estaban en Central Park son sospechosos de la violación de la joven que está agonizando».

En un diálogo inmediatamente posterior, otra fiscal, Nancy Ryan (Famke Janssen), cuestiona que los trate de sospechosos, no hay suficientes antecedentes para llegar a esa conclusión, pero la fiscal jefe corrobora “le pegaban a otros deportisas, hay uno en el hospital (…) los chicos se desmadraron (rampaged)”. Luego esgrime: «en el último año ha habido una alarmante cantidad de violaciones en NY, tanto que no se trata de un problema, se trata de una epidemia que está fuera de control. Y que tienen que poder controlarlo”.

Si nos fijamos en la manera que organiza sus argumentos diríamos: A: unos jóvenes negros de 14 a 16 años molestan a unos ciclistas, le pegan a unos joggers, es decir, están fuera de control.
B: en NY hay una alarmante cantidad de violaciones, es una epidemia que está fuera de control,
entonces: los chicos del Central Park pueden haber (han) violado brutalmente a una mujer hasta dejarla agonizante”.

¿Se puede llegar a esa conclusión con los sucesos que se conocen sin que halla contradicciones?

– ¿Por qué nos hacen esto?

Ahora bien, como posible hipótesis es digna de tener en cuenta, es decir, no se puede descartar. Pero tampoco se pueden descartar otras que tengan que ver con los cientos de hombres que estaban en Central Park a la misma hora que la víctima fue agredida.

Como señalé antes, la fiscal para esclarecer los hechos hace la posible cronología de los hechos. Pero allí también hay un vacío, ni la víctima ni ningún testigo puede asegurar que la agresión se cometió a las 10 de la noche.

A por ellos

En la secuencia siguiente, la fiscal jefe presenta el caso al equipo de investigadores. En ese momento, lo que era una entre varias posibles líneas de investigación, se ha convertido en una certeza. Concluye «que las mismas personas que aterrorizaron a ciclistas en un punto del parque, que después mandaron al hospital a dos personas en otro sector del parque, luego “violaron brutalmente a una mujer, hasta dejarla inconsciente, tirada como si fuera basura, dándola por muerta, sangrando…” no sigo porque lo podéis ver en el capítulo.

Cuando la lógica no encaja, tú encajas la lógica

A partir de allí, policías y fiscales hacen lo que está en sus manos para que las piezas encajen, y si no lo hacen, las tuercen.

Lo primero: consiguen que cinco de los jóvenes que estuvieron esa noche en Central Park, tras largas horas de interrogatorios sin que se respeten sus derechos, con evidentes coacciones, firmen una declaración en que se auto inculpen. Hay que agregar que estos chicos pertenecen a familias vulnerables y no reciben apoyo legal en ningún momento.

Que hay evidentes contradicciones en los relatos de los supuestos agresores, no importa, se trata de «errores propios de quien confiesa un delito».

Los fiscales

Más adelante en la investigación, otros hechos significativos como la falta de correspondencia entre el ADN del semen encontrado en la víctima con el de los (presuntos) agresores, no es una prueba concluyente ni descarta que estuvieran en el lugar. Todo lo que no se ajusta a su tesis, se pasado por alto, se ignora, se reinterpreta.

En ese momento hay claras evidencias que “las ideas o la sucesión de los hechos NO se manifiestan o desarrollan de forma coherente y sin que haya contradicciones entre ellas”. Hay más contradicciones que coherencia. Pese a ello, siguen adelante con esa línea de investigación única.

El resultado
Culpable

En el juicio, donde ninguna de las pruebas es concluyentes y sólo se considera la autoinculpación de los sospechosos grabada en vídeo, el veredicto del jurado es: culpables.

La consecuencia, es que los cinco jóvenes son encerrados para cumplir condena. Uno de ellos, con 16 años, es llevado a una cárcel de mayores.

¿Prejuicios, presión mediática?
Cuando acompañas a un amigo a la comisaría y acabas en la cárcel por 13 años

No podemos desconocer que el contexto, los juicios mal fundados, las presiones externas influyen en la manera que razonamos y más aún cuando se nos exige tener resulados rápidos. Todo esto se cierne sobre quienes tienen que guiar la investigación y establecer los hechos que inculpan a los sospechosos. Obviamente son personas y como tales vulnerables a estos elementos, pero también lo es que su trabajo se basa en su capacidad para hilar premisas y consecuencias lógicas.

¿Qué tiene que ver conmigo?

Volviendo al origen de este post, he puesto la mirada en cómo se desarrolla la investigación y en el método o razonamiento en el que los investigadores hilan la sucesión de los hechos, haciendo  hincapié en la falta  de coherencia y las evidentes contradicciones» porque hoy en día urge más que nunca tener presente el modo en que se razonan las ideas, noticias, juicios y declaraciones que nos llegan.

Más de siete años después

En una época de noticias falsas -o «verdaderas a medias»-, las ideas carentes de «razón intelectual, dialéctica y argumentativa» a los que nos exponemos, nos obligan a estar más atentos que nunca para no sacar conclusiones carentes de fundamento. Éstas nos pueden llevar a abrazar opiniones, incluso adherir ideologías que no se sustentan en hechos comprobables o lógicos.

Errores lógicos, falacias y más

Las formas en que se pueden presentar ideas o una sucesión de hechos para llegar a conclusiones que no tienen lógica pero que sirven para sustentar ideologías, decisiones de autoridades, programas políticos, creencias religiosas o cualquier cosa que invite a adherirse son muchas. A veces son muy burdas y fáciles de identificar, pero otras se nos presentan con gran maestría para que no «le pillemos el truco» a quien las expone.

Las falacias, por ejemplo, son un recurso habitual en muchos líderes.

La falacia no es una mentira como a  veces se piensa, es un razonamiento que parece consistente salvo porque parte de un principio falso. Si no nos damos cuenta que ese primer postulado es erróneo, y quien lo sostiene sabe cómo hacer para que no nos demos cuenta que es así, lo creemos porque “parece lógico”.

Por ejemplo:
La premisa: los inmigrantes son una amenaza para nuestra economía, para el sistema sanitario o el estado de bienestar… Si algo amenaza los aspectos mencionados debe ser erradicado, por tanto, los inmigrantes deben ser erradicados. Parece lógico, no podemos cuestionar que algo que es una amenaza debe ser erradicado. Pero parte de la premisa falsa, porque no queda demostrado el concepto inicial: los inmigrantes amenazan nuestro sistema de vida. (¿te suena?)

Como ésa, estamos rodeados de cientos de falacias y juicios que no se atienen a la lógica y que nos tragamos a diario. Y lo peor, es que nos aferramos a ellas. Y mientras más pruebas hay que los refuten, más intentamos ajustar los hechos o los datos para que se mantengan firmes nuestras creencias.

Mira con Atención

¿Con qué frecuencia se detienes a analizar si las conclusiones a las que llegas se derivan de una causalidad natural y legítima? ¿O si el análisis de un suceso deviene de razonados antecedentes que lo justifican?
¿Los juicios u opiniones que te formas y difundes sobre los hechos que te rodean siguen un esquema lógico de pensamiento?

Si quieres saber más de la historia de los Cinco de Central Park puedes mirar estos enlaces: Documental en Youtube
Oprah Winfrey presenta: Así Nos Ven Ahora (en Netflix)

Así nos ven (When they see us) 2019así nos ven logica

Creada y dirigida por: Ava DuVernay
Guion: Ava DuVernay; Julian Breece; Robin Swicord; Attica Locke, Michael Starrbury.
Con: Asante Blackk; Caleel Harris; Ethan Herisse; Marquis Rodríguez, Jharrel Jerome entre otros.
Disponible en Netflix.

IMDB                             Film Affinity

Trascender nuestro día a día… de la Marmota.

Sensación de repetición infinita, de atasco, de hastío. «Otra vez lo mismo». Phill necesita recorrer un larguísimo camino para encontrar un sentido, seguir adelante, trascender. ¿Cuán extenso puede ser tu trayecto?

A pesar que en España se tituló Atrapado en el Tiempo y en Latinoamérica Hechizo del Tiempo, hoy todos conocemos esta película como El Día de la Marmota, su nombre original. Este título se ha convertido en “una expresión asimilada por el léxico popular para expresar el hastío vital y, en el ejército de Estados Unidos, para indicar que la jornada ha transcurrido sin contratiempos”. (Vanity Fair)

En días de confinamiento o cuarentena, esta comedia, dadas las aparentes similitudes con lo que puedes estar viviendo, se vuelve más actual que nunca.

La historia de Phill (Bill Murray), que se levanta el 2 de febrero una y otra vez, y otra vez… en su estreno en el año 1993′ tuvo un paso “correcto” por los cines, pero es indudable que con los años esta historia se valora cada vez más. Reconocemos en ella el profundo regalo que es para los espectadores, y que no pierde vigencia.

Comedia profunda

Rastreando en Internet he leído que alguien calculó cuántas veces se repite ese 02 de febrero, según cifras conservadoras, serían algo más de 4.000 ocasiones; en otros, 12.000, es decir, casi 34 años. No sé cómo lo han sumado, creo que haciendo proyecciones de cuánto tardarías en aprender a tocar el piano con esa maestría, hacer esculturas de hielo, estudiar francés y conocer los nombres y vidas de todos los habitantes del pueblo. En fin, que son 34 años.  ¿Qué hace Phill en ese largo y repetitivo único  día?

… mil personas congelándose el culo para adorar a una rata… ¿nos vamos?

Es una comedia, qué duda cabe, incluso con tinte de comedia romántica, pero «es tan sólida que puede disfrutarse tanto si te quedas en su inofensiva superficie (una farsa de enredos en la que un tipo arrogante aprende una lección) como si la experimentas examinando la complejidad de tu propia existencia».  (Vanity Fair)

Como toda (buena) comedia está atravesada por el dolor, por un dolor profundo. El sufrimiento de verse estancado, cada día igual, atrapado no sólo en el calendario, sino que atrapado en sí mismo. Esto último es quizás lo más doloroso.

Sísifo y el absurdo
Una y otra y otra y otra vez

Nuestro arrogante hombre del tiempo es un Sísifo  que todos los días sube la roca hasta la cumbre para que al siguiente, a las 06 de la mañana, todo comience de nuevo.

A diferencia de lo que plantea Albert Camus en el Mito de Sísifo, en el caso de Bill, la repetición no se queda sólo en el absurdo de la vida, va más allá y llega a encontrar un sentido. Si bien es cierto, pasa también por el suicidio como una estación necesaria en su viaje (por dios, qué profundo me he puesto con el confinamiento).

La repetición en nuestras vidas

El concepto inicial de la película está en el repetir todos los días lo mismo con pocas diferencias. Una sensación que nos puede embargar no sólo en estado de confinamiento o cuarentena. ¿Quién no ha sentido que cada mañana suena el despertador para ir al mismo sitio a trabajar, para hacer las mismas pausas, volver de la misma manera a casa…?

Estás de suerte, Bill, vendo seguros y seguro que necesitas un seguro ¡Bingo!

De hecho, en una de las escenas, Bill explica su problema a uno de los amigotes que hace en el bar:
– ¿Qué harías si estuvieras atascado en un lugar y todos los días fueran iguales, sin importar lo que hicieras?
En respuesta, su contertulio dice: -Es el resumen de mi vida.

El Día de la Marmota ha trascendido porque es una fábula universal. Con humor, romance, escenas rocambolescas y mucha humanidad, hace un relato que habla de nosotros mismos y nuestras rutinas. También de esos idénticos fallos cotidianos, de los momentos en que pensamos ¿Cómo me puede estar pasando esto DE NUEVO?

“Quizá Dios no sea omnipotente, quizá sólo lleva aquí tanto tiempo que se sabe todas las respuestas”

Las fases

A pesar de reiterarse ese 2 de febrero, Bill no vive cada día de igual manera, lo de fuera no cambia, pero él sí. Esta transformación pasa por distintas etapas:

Créeme, Rita, todos los días son el mismo día

1.En un comienzo está la natural estupefacción, sorpresa, incredulidad, una especie de despersonalización. Mira el mundo, «su realidad», de una manera en que nadie más lo hace, está solo y perdido. Y para peor, en el lugar y día más infames.

 

2. Se regodea de los placeres a los que puede acceder y, sobre todo, al hecho que sus acciones no tienen consecuencias, a las 06 am. el contador vuelve a cero. Así, liga, roba, conduce borracho por la línea del tren, se mofa de todos, come y fuma a destajo. La falta de memoria colectiva le permite desprenderse de la vergüenza y, por ejemplo, vestirse de cowboy y hacerse llamar Bronco.

3. Autodestrucción: cuando se cansa de los placeres y la repetición sin sentido es insoportable, intenta todas las maneras posibles de quitarse la vida. El tedio y su sensación de no tener escapatoria lo llevan hasta el pozo más profundo, al vientre de la ballena. Pero parece que si hay algún poder oculto tras el sortilegio, éste ha querido no darle esa salida.

4. Abrirse a los demás. Tras estas fases nihilistas, Bill va encontrando un sentido más allá de sí mismo, dejando de “mirándose el ombligo”. Aprende que puede servir a otros con pequeños actos cotidianos o grandes gestos heroicos –como salvar la vida del niño que cae.

El arte como forma de trascendencia

Este proceso de apertura lo hace sabiendo que sus acciones no trascenderán, no tendrán un reconocimiento permanente. Su entrega a los demás ya no busca satisfacer su ego, es altruismo verdadero.

¿De dónde aprendemos?

En una de sus borracheras, Bill recuerda el día que cree que es el mejor de su vida: “una vez en que estuve en Islas Vírgenes, conocí una chica, comimos langostas, bebimos piñas coladas e hicimos el amor como animales, ¿por qué no se repite ese día”. Si ese fuera el día que vive una y otra vez… ¿qué lecciones aprendería?

  1. Bill y Rita forever

    Tras su largo peregrinaje, “la maldición desaparece cuando Bill Murray bendice el día que acaba de vivir y su recompensa es que el día se termina: amar la vida implica amar el hecho de que la vida desaparece”. (Jonah Goldberg)

Podría seguir hablando largamente de esta película, pero… no quiero repetirme.

Mira con Atención

¿De cuántos Días de la Marmota se compone tu semana, tu mes, tu año?
¿Cuántos días necesitarías para salir de los bucles en que estás, o no, atrapada/o?
¿Qué harías si estuvieras atascado en un lugar y todos los días fueran iguales, sin importar lo que hicieras?

Atrapado en el Tiempo (1993)

Guion: Danny Rubin y Harold Ramis
Director: Harold Ramis
Con Bill Murray; Andie Macdowell

IMDB                    Filmaffinity

Enlaces de interés sobre esta película:

Trascendencia de El Día de la Marmota, en Vanity Fair

Ficción en familia 2: empatía y emociones

El post anterior hablamos  de compartir y conocer la ficción que ven nuestros hijos e hijas y cómo hacerlo para que sea una fuente de aprendizaje. En esta nueva entrada me centraré en hablar de empatía, identificación y emociones. Poniendo atención especial en la violencia en pantalla, y cómo la estética de una producción también nos da pistas de la percepción de nuestros hijos.

Figura y fondo

Como en cualquier creación artística, la técnica y formato de una ficción audiovisual es clave y está muy meditada por quienes producen.  El aspecto, la luz, el sonido, el ritmo, los colores, la manera de moverse o hablar de los personajes son la puerta de entrada, la invitación a participar de ese cosmos. Todo ello ya nos está contando algo, antes del argumento.

Cuando el estilo es la señal de identidad del canal

Un ejemplo: aunque Pocoyó y Pepa Pig están destinados al mismo público los preescolares, visual y sonoramente no tienen nada que ver y los peques saben cuál prefieren (el mayor de mis hijos era de Pocoyo, el segundo, incondicional de Pepa).

¿Por qué una y no otra? Esa es nuestra parte en el juego, aprender a mirar con atención y descubrir por qué se interesan en una más que en otra y encontraremos una fuente de información de cómo perciben el mundo, cómo se relacionan y entienden lo que les rodea.

¿Alguna duda sobre su estilo?

Esto no quiere decir que no le puedan gustar ambas (o muchas que se ofrecen), pero seguro que saben lo que buscan cuando eligen. 

Es cierto que el empaque de una ficción es de los puntos de conexión más complicados entre los adultos y los jóvenes espectadores. Es fácil que “nos tire para atrás” el tipo de dibujo, el ritmo o el nivel de “ruido” de una serie. Entonces se hace más necesario que nunca dejar nuestras opiniones entre paréntesis, es decir, intentar que no sean el centro, y menos el comienzo, de la conversación.  No es lo mismo preguntar: ¿Qué es lo que más te mola de los dibujos de esta serie? a decir ¿cómo soportas esos garabatos chillones?

Acción y violencia

La violencia en pantalla, especialmente si se trata de niños y adolescentes, es y será un tema controvertido, como lo puede ser regalar juguetes «de guerra».  

Sin entrar en la profundidad de la psique de los menores, voy a plantear algunos puntos que pueden ser orientadores:

Injusticia y rabia

La violencia viene de la mano de la rabia –a menos que se trate de un psicópata que disfruta haciendo daño-, y la rabia es la consecuencia de sentirse tratado injustamente. Podemos indagar en los motivos del agresor: ¿Por qué el personaje agrede (le pega, dispara, empuja, insulta…)?
– ¿En qué se ha sentido perjudicado como para responder así?
– ¿De qué otras maneras podría responder el personaje ante  esa injusticia (siendo agresor o agredido)? 

(Sobre la rabia y el resentimiento hemos reflexionado en esta entrada)

Medios y fines

Aprender a diferenciar el fin con los medios más adecuados para obtenerlos. Por ejemplo, en algunas películas del universo Marvel, los villanos tienen objetivos bastante nobles, por ejemplo, preservar el equilibrio del universo; neutralizar a los que agreden al ecosistema; instaurar un nuevo equilibrio más justo y armónico (según la visión del personaje); pero su camino para lograrlo son extremos y violentos, como chasquear los dedos y hacer desaparecer a la mitad de la población. 
Y atención, que esto también se puede aplicar a los «héroes»  (no sólo de Marvel).

Resolución de conflictos

La violencia es una forma de poner fin (o aumentar) un conflicto, sea cual sea, entendido como un choque de intereses -elemento fundamental para que haya relato-. Para mí, el camino violento es el menos recomendable:- ¿De qué otra forma podrían los personajes solucionar sus discrepancias?
– ¿Qué parte de razón tiene cada una de las partes?
– ¿A qué acuerdo podrían llegar?

Dormammu, vengo a negociar

Al hablar de conflictos, me refiero a todo tipo y magnitud, no es necesario que sea un ataque alienígena por el control del planeta; volviendo a Pocoyó, éste tiene intensos conflictos con Pato y se enfrascan en escaladas de agresión bastante espectaculares.

En el post anterior hablamo de buscar soluciones creativas a los problemas o encrucijadas, ahora me refiero a lo mismo, pero desde la mirada emocional, y podemos llamarlas soluciones pacíficas o negociadas.

Como anécdota ilustradora, mis dos enconados fans de Pepa y Pocoyó, un día no se ponían de acuerdo qué película ver. Poco a poco la tensión iba en aumento. Ante el estancamiento de las negociaciones, yo me retiré como mediador. No lograron ponerse de acuerdo qué ver, pero sí el modo de decidir -usaron una  elección a ojos cerrados- y ambos aceptaron el resultado de la elección.

Para cerrar, la resolución pacífica de conflictos es un hábito y una actitud, más que por la pantalla, la aprenderán de nosotros los adultos. Si nosotros lo tenemos integrado y ellos lo van haciendo suyo, sabrán que Wonder Woman se lía a trompadas con el maligno Ludendorff sólo en la pantalla.

Una visión complementaria, con la que no estoy necesariamente de acuerdo, la puedes ver en este enlace: Infancia y televión

Identificación y empatía
Ficción, emoción, identificación, empatía. Mira con Atención
¡Banana!

Todo lo anterior, y mucho más que se podría seguir contando, va en la línea del desarrollo de la empatía: «la capacidad de identificarse con alguien y compartir sus sentimientos» (RAE). 

Un aspecto casi imprescindible en la experiencia ficcional es poder identificarse con el o los personajes, si no llegamos a ese punto, difícilmente seguiremos adelante viendo (leyendo o escuchando). Por ello ver ficción puede ser una gran herramienta de aprendizaje emocional.

Si antes preguntábamos sobre que está pasando (el argumento), ahora  indagamos sobre qué sienten ante lo que está pasando. Así conocemos cómo captan el tono emocional. 
– ¿Qué siente el personaje cuando le pasa lo que le pasa?
-¿En la vida real las personas se sentirían como él o ella? 
-¿Te ha pasado algo como lo que le pasa en la pantalla? ¿Cómo te sentirías si te pasa algo así?

El enlace entre lo que se siente y la respuesta que se emite es un aspecto fundamental para un desarrollo emocional equilibrado:
– ¿La manera que el personaje a los problemas va de acorde a lo que siente (o pueden estar sintiendo)?

Atención: Esta serie NO es para niños

Los protagonistas de la ficción, no sólo en las producciones para menores,  no necesariamente tienen un comportamiento emocionalmente saludable. De hecho, parte de su camino tiene que ver con transitar el desajuste o la fragilidad. Éstos pueden expresarse tanto como debilidad o, por el contrario, como agresión.  Siguen siendo los personajes con los cuales se van a identificar nuestros espectadores. Es enriquecedor que ellos conecten con las emociones que hay debajo de su comportamiento externo.

Figura y fondo otra vez

Aprender_jugando_miraconatencionPor último, la manera de mirar con atención es diferente en cada familia y seguro que conoces cuál es la que más sirve a tu descendencia. Las hay que son más de charlar, otras, en cambio, son más plásticas: les tira hacer dibujos, esculturas, performance. Y otras son más de moverse, bailar, actuar, representar, correr. Todas ellas son formas de entrar en el mundo ficcional de los hijos.

Si quieres que profundicemos en algún tema o hay alguna película o serie que te gustaría que trataramos, puedes dejar como comentario o escribir a beltran@miraconatencion.com o a través de Instagram @miraconatencion

Por último, «Yo nunca vi televisión, después sí y después no» de 31 minutos:

Cómo aprender a ver series y pelis con nuestros hijos

En estos días de cuarentena, es posible que nuestros retoños estén dedicando muchas horas al consumo de ficción audiovisual. ¿Te has planteado alguna vez que las horas que pasan frente a la pantalla puedan ser también una herramienta de aprendizaje, no sólo de entretención?

Estamos encerrados, es un hecho. Tanto nosotros como nuestros hijos e hijas estamos compartiendo un mismo espacio durante mucho tiempo… como pocas veces antes.
Dentro de este encierro, las madres y padres estamos siendo bombardeados a través de los chats de whatsapp y correos con múltiples opciones de actividades, webs y deberes para que no pierdan su ritmo de aprendizaje (o al menos detener la curva de olvido) o incluso lo aumenten.

¿Cuántos días quedan?

Sumemos las ingentes sugerencias y ofertas para aprovechar las horas de ocio, para que estén activos y no se nos aburran (¡Ay, el temido aburrimiento!). Muchas de estas propuestas son de juegos que además de divertir enseñan: ayudan a desarrollar habilidades cognitivas, estimulan la expresión plásticas o las destrezas psicomotoras.

¿Y las horas frente a la pantalla qué?

Pero también es probable que nuestros retoños estén dedicando muchas horas al consumo de ficción audiovisual, sea a través de las plataformas de video en streaming (Netflix, Prime video, HBO, ahora Disney plus, Movistar plus… y otras), a través de los canales infantiles de la TDT: Clan, Boing, Disney Channel (sí, Disney está en todas partes); o las series y películas que se emiten en la parrilla habitual.
¿Te has planteado alguna vez que las horas que pasan frente a la pantalla puedan ser también una herramienta de aprendizaje, no sólo de entretención?
De hecho, cada minuto de ficción que ven, es un minuto de incorporación de contenidos y, sobre todo, de asimilar experiencias emocionales, patrones de conducta y valores.
Pero no somos conscientes de que están aprendiendo y menos de lo que están aprendiendo. Nos falta una guía para orientar ese aprendizaje y aprender junto a ellos.

¿Cómo podemos convertirnos en guías del aprendizaje de nuestros retoños a través de la ficción audiovisual?

Para jugar, debes conocer las reglas del juego.

La pantalla –más bien, las pantallas en todos sus formatos posibles- se han convertido en un artilugio “para que nos dejen tranquilos un rato”. Como certeramente nos dicen Natalia Flores y Borja Prieto en su libro No Sólo Somos Padres, son un verdadero “chupete electrónico” al cual los enchufamos para tener tiempo para nosotros.

Aprovechando estos días de encierro voy a plantear (no enseñar) algunas ideas que puedan ser útiles para convertir el tiempo que los tenemos “enchufados” en un momento que aporte a su desarrollo como personas.

¿Qué nos vas a contar?

Es que la tele de ahora no es como la de antes… De hecho, puedes no llamarle tele.

Las propuestas que voy a desarrollar en este post las extraigo de mi experiencia personal como padre, mis conocimientos profesionales de educación y desarrollo evolutivo (sin considerarme un experto); mis horas de consumidor de ficción; y mis múltiples trabajos en el mundo de la producción audiovisual.

Lo que plantearé no tiene por objetivo que l@s niñ@s aprendan a producir una pieza audiovisual ni se conviertan en críticos de cine o sesudos analistas de una obra audiovisual. Eso, si ocurriera, sería un un efecto colateral. No me odies por ello.

Mi propuesta es para usar las horas frente a los rayos catódicos (que ya no son tales, pero sirve como expresión) como una vía para adquirir conocimientos y desarrollo emocional.

Como las ideas que se me han ido ocurriendo son un poco largas, voy a dividir el tema en dos post, éste centrado más en lo cognitivo y el próximo más en lo emocional.

Paso 1: Saber qué ven

Parece de Perogrullo pero si preguntas a las familias que tienes alrededor de qué van las ficciones que ven sus hijos, te podrán dar poca información más allá de “son unos dibujos súper raros”, «va de unos súper héroes» o «es una serie para niñas».

¿Cuándo se convirtieron en esto? Hasta ayer eran unos niños.

En «tiempos normales», cuando no estamos encerrados, no solemos darnos el tiempo para sentarnos con ellos a ver un capítulo. Y si lo intentamos, nos puede resultar difícil, porque la velocidad de la animación, el nivel de ruido o los tramas pueden ser difíciles de tragar. Además, como dije antes, es el rato que dejamos “para nuestras cosas”. Quizá con el cine es diferente porque hasta cierta edad vamos con ellos y vemos juntos la película, pero si van con abuelas/os o tías/os no tenemos ni idea qué van a ver (casos hay de niños de 7 años que los llevaron a ver películas como Deadpool, «porque es de superhéroes»).

Tal como establecemos el área del parque por el cual se pueden mover nuestros críos o los horarios de entrada y salida de casa, está bien definir el campo de juego audiovisual.

Este es un buen momento para que nos sentemos con ellos a compartir su ficción y formarnos una opinión sobre ésta. Es cierto que cuando son adolescentes es espinudo que nos dejen acercarnos cuando ven su serie favorita, pero cosas más arriesgadas se hacen por la familia.

Paso 2: Reflexionar

Spider man miraconatencion
Qué difícil ser adolescente, nadie nos entiende
Qué difícil ser un adolescente, nadie me entiende.

Después de ver, debemos formarnos un juicio sobre el argumento y valores que muestra la ficción. Como adultos es preciso preguntarnos si lo que ven está en la línea de lo que queremos inculcar a nuestros hijos, y si coincide con nuestra manera de entender el mundo.

No soy de los que demonizan algunas producciones por sus contenidos (sólo demonizo a los que tienen espacio en pantalla sin argumento, sin historia y sin… cerebro, pero eso es rollo mío y este blog va sobre ficción). Pienso, sin embargo, que cada familia tiene un enfoque ante la vida y las historias que se sientan a ver tiene que ser acorde a ella.

– Marshall, reparte mascarillas; Chase, controla los desplazamientos. ¡Este virus lo paramos unidos!

Esto no significa, que no puedan ver algunas producciones con las que no nos identificamos, pero sí que es recomendable que tengamos claro las disonancias y podamos compartirlas con ellos cuando sea preciso.

 

Una guía útil es la advertencia de edad y contenido que muestran en pantalla al inicio de los episodios algunas plataformas como Netflix (arriba a la izquierda). Pero lo más importante es sobre todo, nuestro criterio.  

Paso 3: Conversarlo: intercambiar ideas

Si ver y reflexionar como padres o madres es requisito necesario, no es suficiente si no lo transmitimos a nuestra familia. Es imprescindible si queremos que sus horas enganchados a series y películas sirvan para algo.

¿Cómo hablo con ellos si casi no me dirigen la palabra?

– Otis, es perfectamente legítimo lo que sientes. – Mamá, que no quiero hablar…
Hago aquí dos puntualizaciones:

1. No vamos a lograr que nos escuchen y menos que nos respondan si les interrumpimos durante el visionado, tenemos que hacerlo antes o después.

2. Comenzar a hablar dejando fuera nuestros juicios, tanto valóricos como estéticos. Si notan que estamos enjuiciando su serie favorita no querrán conversar, si se desliza una opinión lo pueden sentir como un ataque y levantar un muro. No es fácil, requiere entrenamiento porque estamos acostumbrados a interactuar desde nuestros juicios.

No es algo exlusivo de l@s niñ@s, si miras con atención, te fijarás que cada vez que hablas de una película que te gusta o recomiendas, si recibes una opinión contraria o un juicio negativo sobre ella, lo sientes como un ataque personal. Es raro, porque no es algo que hayas escrito, dirigido ni producido tú, pero ocurre.

¿Y de qué hablo? ¿Cómo comienzo?

¡¿De qué c… va esto?!

Una buena manera de empezar cualquier conversación, especialmente si queremos producir un aprendizaje, es preguntando.
Te propongo algunas preguntas a ver si te sirven:
             – ¿De qué va la serie o película? ¿Qué cuenta? ¿De qué trata?
              – ¿Qué le pasa al (la) protagonista? ¿Por qué le pasa lo que le pasa?
La ficción se crea en torno a un argumento que se basa en causas y efectos. De hecho la tarea de los guionistas –sí la ficción tiene detrás a unos guionistas que la escriben- es articular la cadena de acontecimientos que estructura el relato. Hablar del argumento desarrolla su capacidad de pensar en causas y efectos.

              – ¿De qué dónde echan mano los personajes para salvar las dificultades a las que se enfrentan? ¿Cómo salen de los atolladeros en que se encuentran?
Estas preguntas estimulan la capacidad de buscar soluciones a los problemas. Si en el punto anterior indagamos en las causas, ahora  exploramos búsqueda creativa de ideas.

El pensamiento alternativo, creación de mundos propios

Podemos buscar vías alternativas a lo planteado en el relato: jugar a ser los guionistas:
¿De qué otra forma podrían haber resuelto los protagonistas los problemas que se les plantean?
¿Cómo podrían haber evitado las contrariedades con las que se topan? Incitamos así su capacidad de anticipación, de prever los acontecimientos para evitarlos y con ello eludir consecuencias peligrosas.
Como adultos debemos ser conscientes que si los personajes tomaran las decisiones «correctas» que eviten los problemas…no habría historia, por eso es ficción.
La mayor parte del tiempo, como padres/madres queremos evitarles riesgos innecesarios o que corran riesgos controlados, pero la ficción les permite vivir experiencias que en el mundo cotidiano están vetadas.
Y si a algún hij@ le da por escribir, que sepa que para que haya relato, la mayoría de las veces los personajes tienen que hacer lo contrario a lo que le dictan las reglas.

Liviandad desapego up mira con atenciion
¿Y si se hubiera ido al asilo?

¿Qué podría pasar después que termina la historia?
Sabemos que en la ficción, especialmente las películas, el relato se cierra, pero en “la realidad”, la vida continúa.
Imaginar qué pasará después es otra forma de estimular su imaginación. Si se trata de capítulos, idear qué ocurrirá en las entregas siguientes les ayuda a entender la estructura del relato, cuáles son los elementos comunes de los episodios, comprender que incluso en las aventuras más rocambolescas subyace una regularidad.
Pensándolo bien, no sólo es algo que aplica para las series, también en las muchas franquicias que nos llegan cada año (las películas de Marvel ya son 23, las de Star Wars, 11; Harry Potter, 9; Toy Story, 4; Star Trek, Los X Men … en fin).

¿Versión original o doblaje?

Por último, dentro del aprendizaje cognitivo, “los capis” y “las pelis” son una manera muy entretenida de aprender idiomas. Oír en versión original es un gran complemento a las lecciones de lengua que reciben en el colegio o la academia.

Es útil para «soltar el oído», aprender el lenguaje informal, reconocer acentos y entiender el idioma en contextos relacionales.

La mayoría de la ficción que consumimos si no es en español, es en inglés, y para bien o para mal, es el idioma que se enseña mayoritariamente en los colegios y más usado internacionalmente. Pero si te atreves a ir más allá, puedes poner a tus hijos Doraemon en japonés.

Por experiencias de familias amigas sé que si no le has puesto la tele en versión original desde pequeños es más difícil implantarlo llegados a una edad. Pero dicen que un hábito se incorpora en 21 días. Verdadero o no, sí se está refiriendo a la perseverancia. Ahora tienes el tiempo y las condiciones para probarlo.

También hay una ventaja adicional en oír la versión original que probablemente sólo la notarás si estás acostumbrado a ella. Es un aspecto técnico: al doblar la voz, como se hace en un estudio y frente a un micrófono, durante la mezcla se pierden una gran cantidad de matices de sonidos de fondo que complementan la acción. Si tu hija o hijo coge el hábito de la versión original su rango de percepción auditiva se enriquece (si de grande quiere ser ingeniero de sonido, no me odies).
Si te has convencido de las ventajas del sonido original y no sabes cómo hacerlo, en las plataformas hay un recuadro donde puedes elegir el idioma y subtítulos. Las televisiones digitales vienen todas con la función dual para elegir idioma, es verdad que en algunos modelos no es fácil encontrarlo y tengas que… ¡tirar de manual! (Oh, my God).

Como éstas, hay muchas otras posibilidades de usar las horas ante el televisor, la tablet, el ordenador o el teléfono como una forma de enriquecer sus vidas y, por supuesto las nuestras.

En la próxima entrega plantearé ideas que faciliten el desarrollo emocional y relacional de nuestros hijos a partir de lo que ven en la televisión.

Por último, dejo aquí enlaces a otros post de este blog donde he hablado de películas infantiles que pueden ser útiles para comenzar a hablar con la nueva generación:

Pensar según las reglas o romperlas
Congela lo que te hace única
¿Soy zarigüella o mamut? Una cuestión de identidad

Mirar a los ojos la marginación y el abuso

 Joker

“En Gotham City, Arthur Fleck (Joaquin Phoenix), un comediante mentalmente perturbado, tiene una única motivación en la vida: hacer reír. Actúa de payaso en pequeños trabajos y, dadas sus perturbaciones, es visto como un bicho raro. Su gran sueño es vivir del humor y actuar con público, pero una cadena de trágicos acontecimientos incrementa su ira contra la sociedad que lo ignora y margina. Aún más desestabilizado, se embarca en una espiral descendente, revolucionaria y sangrientamente criminal. Este camino  lo lleva a encontrarse cara a cara con su alter-ego: El Joker”. (Filmaffinity) (IMDB)

¿Cómo es Joker?

Joker (en Latinoamérica Guasón) es una película compleja que, como dice el crítico de El País Javier Ocaña, es “desagradable, cruel, perturbadora, tristísima. Nos muestra a un personaje frágil ante un mundo hostil, un ser patológico en un entorno patológico, Gotham City».

Con esa descripción nos preguntamos –tanto si la has visto como si aún no-: ¿Por qué es una cinta que nos atrapa? ¿Por qué nos cautiva un protagonista en principio insignificante, que no tiene especial carisma, que tiene una vida anodina y un futuro sombrío? ¿Por qué, alguien con estas características nos conmueve y queremos saber más de él y acompañarlo en su devenir argumental?

A pesar de saber desde el principio más o menos cómo va a acabar –en dramaturgia se le llama  ironía dramática, sabemos aspectos del personaje y de la historia que éste desconoce- nos sigue enganchando.

Una respuesta posible es que dado lo que sabemos del personaje -es parte de la cultura popular-, nos interesa saber cómo ha llegado a ser quién es.  Pero creo que no es suficiente, hemos visto precuelas que al poco rato nos dejan fríos e indiferentes.

Escenas clave, aprendizajes clave

Una de las claves para responder a esta interrogante está sembrada en la secuencia del robo del cartel.

joker mira con atencion
Todo debe seguir.

Probablemente la secuencia en que a Arthur le roban el cartel y persigue con todas sus fuerzas (y lo que le permiten  los zapatos de payaso) a los ladrones, es un momento fundamental en nuestra percepción del personaje y la forma en que nos enganchamos a él.

El protagonista reacciona con decisión y va tras los ladrones, peleando hasta el final por recuperar lo poco que tiene, que ni siquiera le pertenece aunque la siente como su herramienta de trabajo y simboliza su dignidad (quizá la poca que le queda).

Si mirase pasivamente, con resignación, cómo se llevan el cartel, quizá no conectaríamos con él, no nos importaría; podríamos sentir lástima, pero sería más difícil empatizar.

joker miraconatencion
Perseguir lo último que nos queda

La escena, ubicada eficazmente al comienzo del relato facilita que nos identifiquemos con el personaje, que deseemos que le vaya bien, a pesar que sabemos hacia dónde va. Eso es lo primero que busca un guionista al contar su historia, que pese a las enormes diferencias y circunstancias que nos separan del personaje, nos identifiquemos con él o ella.

Pero este blog no va de técnicas de guion, queremos descubrir qué se puede aprender de Arthur Fleck y la primera lección es esa lucha a muerte por conservar su identidad y dignidad.

El episodio del robo de su letrero es sólo el primero de sus traspiés, y a pesar de todo, él sigue intentando avanzar. Esa condición de luchador en la derrota es otra de las claves. Y lo hace de la manera más triste. Sabemos que no va a ganar.

El sueño posible no pertenece a todos

gotham miracon atencion
Gotham city en medio de la huelga de la basura

Joker es la cara B del “sueño americano” y de los modelos de motivación –decir filosofía sería pretencioso- que plantea que “si quieres puedes”; “esfuérzate y verás cómo tus sueños se cumplen”; “con perseverancia lograrás todo lo que te propongas”. Es la anti taza o la anti camiseta buen rollera.

Para Arthur Fleck no hay un sueño posible. Y cómo él, muchos más.

La marginación y el abuso en nuestras vidas

Esta entrada me está quedando muy oscura, pero veo que Joker nos conecta con nuestros aspectos menos favorecidos, la sensación de marginación, de haber vivido abusos o ser ignorados. Un aspecto de nosotros mismos que en la cultura del éxito y poner buena cara estamos casi obligados a ocultar. Sin embargo, taparlo no significa que no siga existiendo en alguna parte de nosotros, como un recuerdo, como una herida a veces sin cicatrizar.

Mira con atencion joker
Sombra aquí y sombra allá, ¿qué oculta el maquillaje?

No se trata de vivir sintiéndose víctimas, sino de atreverse a mirar esa oscuridad y descubrir la propia luz. Es una invitación a conectar con la marginación interior o anterior para empatizar con quienes son marginados, discriminados o sufren abusos. No me refiero sólo a quienes vemos en los telediarios sino a personas que viven a nuestro alrededor y a las cuales no miramos.

La dignidad e identidad como tabla de salvación

Como segundo aprendizaje está la lucha por mantener la dignidad casi a cualquier precio, incluso en la más profunda precariedad. El impulso que nos lleva a seguir flotando pese a la tempestad, lo encontramos en la propia identidad, en la búsqueda del respeto personal.

dignidad joker respeto
Danzando con mi lobo

La película nos regala imágenes que reflejan ese espacio interior, que aún le pertenece. Las escenas en que él baila frente al espejo o en las escaleras son movimientos que hacen explícita su identidad.

Lamentablemente, en el caso del Joker, dada la fragilidad de su estado mental, cuando ya no es capaz de más, se resquebraja y comienza su caída. Caída que lo llevará, paradójicamente a lograr su redención inversa, pero ese es otro tema.

El desafío cotidiano y ante las situaciones más adversas a las que nos enfrentemos, es buscar eso que nos identifica para, desde ahí, restaurar el respeto por sí mismos.

joker mira con atencionJoker es un relato tan contundente, tan lleno de aristas, con un personaje tan complejo que es fuente de muchos otros análisis. Podríamos hablar sobre la personalidad del protagonista, la  enfermedad mental o el vínculo con su madre. A la vez, se puede mirar el componente político y social y los motivos que generan la ira. También el uso de los medios de comunicación y el uso de la humillación como fuente de entretenimiento. Espero en el futuro volver sobre la cinta de Todd Phillips protagonizada por Joaquin Phoenix.

Lo que os dejo como Bonus no pertenece a la película Joker, es del programa infantil chileno 31 minutos, pero creo que refleja muy bien el espíritu de Joker (y de paso ironiza sobre algunos hits de la televisión chilena de los 80)

Mira con Atenciónjoker dignidad identidad

– ¿Reconoces algún momento de tu vida tan adverso en que se ha visto vulnerada tu identidad, sobrepasada tu dignidad? ¿Cómo lo enfrentaste?
– ¿Qué sentimientos te provoca relacionarte con personas que están marginadas, que sufren abusos, que son más desfavorecidas?

Guion: Scott Silver, Todd Phillips basado en el personaje creado por Bob Kane, Bill Finger y Jerry Robinson.
Director: Todd Phillips.
Con Joaquin Phoenix, Robert de Niro, Zazie Beetz y Frances Conroy entre otros.

IMDB                           Filmaffinity

Frozen 2: Soltar el Lastre

 Frozen 2

En la segunda entrega de la franquicia helada Elsa vislumbra que hay “algo en mi interior que quiere ir mucho más allá”. Para descubrirlo y seguir su intuición, necesita ir liviana aunque ello signifique hacer sacrificios personales.
A su vez, la mano de Disney no logra sacudirse el estereotipo del amor romántico aunque cambie de género.

Este post nos lo regala una invitada especial: Nahia Láiz. Actriz, dramaturga, directora y coach ontológica, ha desarrollado un destacado trabajo en el terreno del aprendizaje corporal y las emociones.

De qué va Frozen 2

Elsa tiene un poder extraordinario: es capaz de crear hielo y nieve. A pesar de lo feliz que la hacen los habitantes de Arendelle, siente que no encaja allí. Tras oír una voz misteriosa, Elsa, acompañada por Anna, Kristoff, Olaf y Sven, viaja a los bosques embrujados y los mares oscuros que hay más allá de su reino para descubrir quién es y por qué posee un poder tan asombroso. (Sinopsis cartelera)

A mi hijo (varón, sí) le encanta Frozen, así que fuimos al cine en cuanto estrenaron la segunda parte.

Continuar leyendo «Frozen 2: Soltar el Lastre»

Renunciamos al presente pensando en el mañana

“Renunciamos al presente pensando en el mañana. Es absurdo. ¿Cuántas cosas hemos renunciado por causa del futuro, calculando que en este hipotético porvenir la cosas irán mal?

Uno se dice: “Puesto que voy a perderlo todo mañana, ¡Qué más da renunciar a ello ahora mismo! ¿Y para qué vivir bien si he de morir mañana?… ¿Pero qué sabemos nosotros del futuro? ¿Qué conocemos de esos maravillosos segundos que viviremos y que seremos muy felices de vivir en el momento que lleguen?»

Jodorowsky renunciamos al presenteAlejandro Jodorowsky: La Sabiduría de los Cuentos

Hace un par de semanas leí el trozo citado arriba y me vino una imagen de Tres Anuncios en las Afueras: el jefe Willowghby quitándose la vida al saber que tiene una enfermedad terminal muy avanzada. Según él mismo lo explica, lo hace para ahorrar a su familia el sufrimiento que les espera. (La entrada Puedes leerla aquí)

Los cuentos tradicionales

El dolor de entonces tres anuncios
Un día inolvidable, junto al lago, las niñas jugando a la pesca…

Los relatos de los que Jodorowsky extrae estas enseñanzas hablan de dos estrategias -llenas de picardía- para no perder la esperanza, y actuar hasta el último momento porque puede que ocurra algo que salve la situación.

Pero, aún asumiendo que no sabemos qué nos trae el futuro, que algo puede pasar que tuerza lo que parece inevitable, también hay que aceptar que existen encrucijadas a las que siguen caminos casi imposibles de desviar.

Sé lo que es mejor para ti, por eso decido yo

Sólo me detendré unas pocas líneas en los motivos de la decisión del jefe policial. Para ello cito el contenido de la carta que deja a Anne (Abbie Cornish), su mujer:

“Esta Woody Harrelson miraconatenciones una cuestión de valentía. No un valor para enfrentar las balas. El sufrimiento de los meses siguientes dolerá más comparado con un tiro instantáneo. No, es el valor de sopesar los próximos meses de estar todavía contigo, de despertarme contigo, de jugar con las niñas, contra los próximos meses de ver en tus ojos cuánto te está matando mi dolor. Cómo mi cuerpo debilitado al tiempo que se desvanece y tú atendiéndolo, son tus recuerdos finales y duraderos de mí. No permitiré eso. Quiero que tu último recuerdo sea que estamos en la orilla del río, y ese tonto juego de pesca (…) Bill.»

Continuar leyendo «Renunciamos al presente pensando en el mañana»